En esta entrada, queremos compartir con vosotros las reflexiones de 4 tutores que este año por primera vez se han embarcado en la aventura de lanzar junto con sus alumnos de sexto de primaria DFC.

Creer que nuestros alumnos no son proyecto de futuros hombres y mujeres que están por construir sino verdaderos seres humanos con todas sus oportunidades por desarrollar es una clave para comprender la educación de otra manera. Es la base del diseño de construcción de modelos de aprendizaje y caminos de mejora continua en este proceso.

Con el alcalde

Encontrarse en nuestra vida profesional como educadores con oportunidades como DFC son regalos que alimentan nuestra creatividad como inventores de elementos de motivación para las mentes de nuestros alumnos. Poder tener en nuestras manos un plan trazado con esmero para acompañar a nuestros educandos a descubrir que en ellos reside la capacidad de cambiar el mundo ha sido una experiencia muy enriquecedora.

Tras estos meses de dudas e inquietudes ante ese incierto producto final, los cuatro tutores que hemos caminado junto con los alumnos de sexto de primaria de Hirukide en el desarrollo de este proyecto creativo y activo para cambiar el mundo sentimos el vértigo de creer en la verdadera fuerza que tiene el buen diseño de procesos de aprendizaje. Saber que si apuntamos en la buena dirección en la construcción de esos procesos ayudamos a nuestros educandos a dar y reproducir lo mejor de ellos mismos.

Desde estas líneas animaros a cuantos educadores inquietos y en búsqueda nos lean a que den el paso de creer que «sí se puede». Se puede cambiar el sistema educativo; se puede cambiar la forma de organizar el colegio; se pueden cambiar rutinas poco productivas; se pueden cambiar roles de alumnos «grises» y convertirlos en brillantes; en definitiva se puede cambiar el mundo.

Do

 

Ánimo y suerte a todos en esta aventura de educar.

Firmado: Cuatro tutores

Y aquí os dejamos el enlace al vídeo de uno de los proyectos realizados: https://youtu.be/VCRTQp-OMXI