Así terminó el curso el CEIP Andrés Segovia una historia de confianza, colaboración y transformación

Así terminó el curso el CEIP Andrés Segovia: una historia de confianza, colaboración y transformación

Así terminó el curso el CEIP Andrés Segovia: una historia de confianza, colaboración y transformación

Por Beatriz Alonso

Hay finales de curso que se miden en notas. Y hay otros que se recuerdan por todo lo que ha cambiado durante el camino.

En el CEIP Andrés Segovia de Torrejón de Ardoz, todo comenzó con una pregunta sencilla: ¿qué os preocupa y qué os gustaría cambiar?

Las profesoras Lucía Soler, Merche Cruz y Cristina Carretero no llegaron a sus aulas de 4º de Primaria con un proyecto cerrado. Querían que fuera el propio alumnado quien identificara un reto y encontrara la manera de actuar. Confiaron en que, si les daban el espacio y las herramientas necesarias, serían capaces de construir algo propio.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió.

Cuando el proyecto deja de ser del profesorado

La idea nació en el aula, pero pronto empezó a crecer.

Los niños y niñas decidieron impulsar una iniciativa solidaria para apoyar a un colegio africano a través de la ONG ITT Gambia. Lo que al principio parecía un proyecto de clase, fue sumando nuevas personas: familias, profesorado, personal del centro, entidades colaboradoras e incluso el Ayuntamiento.

«Cuando empezamos con esto, no pensábamos que fuera a tener el alcance que ha tenido», recuerda Lucía.

La clave, sin embargo, no estuvo en la organización del festival ni en la recaudación conseguida. Estuvo en el protagonismo del alumnado.

«Ellos tomaban las decisiones; nosotras les guiábamos. El proyecto fue muy suyo. Han estado involucrados desde el primer momento, por eso ha salido tan bien», explica Merche.

Desde septiembre, dedicaron una o dos sesiones quincenales al proyecto. A medida que se acercaba el festival, cualquier momento servía para seguir avanzando: un rato libre, las horas de patio…

Porque cuando un proyecto cobra sentido para quienes lo viven, deja de ocupar un espacio en el horario para convertirse en parte de la vida del centro.

Una comunidad que decide caminar en la misma dirección

Aunque no se trataba de un proyecto de centro, terminó implicando a toda la comunidad educativa.

Las familias elaboraron productos artesanales para el mercadillo solidario. El conserje colaboró en la organización. Las profesoras invitaron periódicamente a las familias para compartir el proceso y hacerlas partícipes del camino.

«Necesitamos que todos vayamos en la misma dirección si queremos que esto funcione. De esto sacamos muchos más aprendizajes. Las familias nos decían: ‘Esto lo van a recordar».

Y tenían razón.

El festival reunió a unas 500 personas. El alumnado coordinó actividades, actuaciones, juegos y puestos solidarios. Incluso consiguieron que el alcalde y el concejal visitaran el colegio.

Todo ello organizado por 77 niños y niñas que habían sentido, desde el principio, que el proyecto les pertenecía.

El impacto fue mucho más allá de lo que imaginaban

Gracias al festival consiguieron recaudar 5.800 euros.

Con ese dinero se podrá amueblar un aula en un colegio de Gambia con mobiliario fabricado a partir de plástico reciclado recogido por una asociación local de mujeres. Además, la recaudación contribuirá a financiar el salario de la docente del aula durante un año y el servicio de comedor.

Desde ITT Gambia lo resumieron con una frase que habla por sí sola:

«Es el evento más bonito en el que hemos colaborado porque había 77 niños involucrados».

El cambio más importante ocurrió dentro del aula

Cuando les preguntamos qué había significado este proyecto para el alumnado, no hablaron primero del festival.

Hablaron de colaboración.

Hablaron de crecimiento.

Hablaron de convivencia.

«El proyecto nos ha dado aliento porque hemos visto colaboración en una época de mucho individualismo. Hemos vivido en el aula situaciones de apoyo y colaboración que a veces en el día a día se hace difícil», explica Lucía.

Merche lo resume con otra imagen sencilla y poderosa:

«Les hemos visto madurar».

Y quizá ahí reside el verdadero valor de experiencias como esta.

Porque el objetivo nunca fue organizar un festival o recaudar fondos.

El objetivo era ofrecer a niños y niñas se comprometiesen: darles la oportunidad de descubrir que sus ideas importan, que pueden movilizar a otras personas y que son capaces de generar cambios reales cuando trabajan juntos.

En ese proceso aprendieron mucho más que contenidos.

Aprendieron a escuchar, a dialogar, a tomar decisiones, a asumir responsabilidades, a colaborar y a perseverar.

«El profesorado también aprendió y se unió para sacar adelante un proyecto tan bonito», comparte Lucía.

Una historia que invita a mirar al próximo curso

Al terminar esta conversación les preguntamos cómo definirían todo lo vivido con una sola palabra.

No dudaron.

«BRUTAL».

Quizá esa sea también la mejor forma de resumir lo que ocurre cuando confiamos de verdad en el potencial de niños y niñas.

Desde Design for Change España queremos dar las gracias a Lucía, Merche, Cristina y a toda la comunidad educativa del CEIP Andrés Segovia por abrirnos las puertas de esta experiencia y compartir con tanta generosidad sus aprendizajes.

Ojalá esta historia inspire a muchos otros centros a comenzar el próximo curso con una pregunta sencilla, pero capaz de cambiarlo todo:

¿Qué os importa lo suficiente como para querer cambiarlo?

Ahora que ha terminado el curso, quizá sea un buen momento para hacerse una pregunta de cara al próximo: ¿Qué pasaría si diéramos un poco más de espacio al protagonismo del alumnado?

Si te apetece empezar el próximo curso facilitando un proyecto con la Metodología DFC, puedes descargar gratuitamente nuestra Guía para facilitar proyectos DFC, una herramienta práctica para acompañar a tu alumnado desde la primera pregunta hasta la celebración del cambio.

Porque cada transformación empieza con alguien que se atreve a confiar.


Más de 35 países DFC muestran su interés en la UNESCO Global Happy Schools and Design for Change Initiatives

Más de 35 países DFC muestran su interés en la UNESCO Global Happy Schools and Design for Change Initiatives

Más de 35 países DFC muestran su interés en la UNESCO Global Happy Schools and Design for Change Initiatives

Esta semana hemos celebrado dos encuentros internacionales online (uno en inglés y otro en español) para informar sobre la segunda fase de las UNESCO Global Happy Schools and Design for Change Initiatives. Y todavía seguimos emocionándonos al ver lo que ocurre cuando tantas personas, culturas y contextos diferentes se unen alrededor de una misma pregunta:

¿Qué pasaría si las escuelas se convirtieran en espacios donde se impulsa la felicidad, para así promover el bienestar de las comunidades y de todo el planeta?

Más de 35 países de África, Europa, Asia, América y Oceanía han mostrado interés por conocer cómo esta nueva fase busca escalar el impacto del piloto internacional desarrollado junto a UNESCO y la Universidad Camilo José Cela (UCJC).

La iniciativa une dos enfoques complementarios:

  • El UNESCO Global Happy Schools Framework, que ayuda a las escuelas a identificar áreas clave para potenciar el bienestar.
  • La Metodología Design for Change, que convierte esas necesidades en proyectos reales liderados por alumnado y profesorado.

Porque identificar es importante. Pero actuar lo cambia todo.

Durante las reuniones compartimos:

  • los resultados y aprendizajes del piloto internacional,
  • el funcionamiento del Diagnostic Toolkit de UNESCO,
  • el diseño del Extended Study liderado por la UCJC,
  • y los dos niveles en los que los países pueden sumarse a esta nueva etapa.

Uno de los aspectos más inspiradores fue comprobar el enorme interés por construir esta iniciativa de forma colaborativa: partners que proponen vías de financiación, conexiones con ministerios, estrategias para involucrar a más escuelas o ideas para fortalecer la comunidad global de aprendizaje.

También se explicó la nueva posibilidad especialmente significativa: que el profesorado pueda desarrollar proyectos centrados en su propio bienestar, entendiendo que el bienestar docente impacta directamente en el bienestar y los resultados académicos del alumnado.

Desde Design for Change España queremos agradecer profundamente a UNESCO y a la Universidad Camilo José Cela la confianza, la escucha y la voluntad de construir conjuntamente esta iniciativa global. Y dar las gracias también a todos los partners DFC que participaron con tanta generosidad, compromiso y visión compartida.

Esto no va solo de escuelas felices.
Va de escuelas donde las personas sienten que pueden transformar su realidad.
Va de crear comunidades educativas donde el bienestar no sea un extra, sino la base desde la que aprender, convivir y crecer.

Y esto… Ya está pasando.

Si quieres que tu centro educativo forme parte de la iniciativa, escríbenos a spain@dfcworld.com ¡Te esperamos!


Design for Change España_ Jesuitinas

Diseñar experiencias que activan el cambio: la II Gala Jesuitinas Diseña el cambio

Diseñar experiencias que activan el cambio: la II Gala Jesuitinas Diseña el cambio

El pasado 24 de marzo vivimos una de esas jornadas que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. Tuvimos la suerte de diseñar y dinamizar la II Gala Jesuitinas Diseña el Cambio, celebrada en el colegio Mater Purissima (Madrid), y aún seguimos con la energía de todo lo compartido.

Desde el primer momento se respiraba algo especial: ilusión, nervios, ganas de encontrarse y, sobre todo, un profundo compromiso por parte del alumnado con mejorar su entorno. 41 chicos y chicas, representantes de 9 colegios de la red de la Fundación Educativa Jesuitinas, se convirtieron en altavoces de proyectos nacidos desde la empatía, la creatividad y la acción.

Como equipo de Design for Change España, acompañamos la jornada poniendo el foco en lo que realmente importa: generar espacios donde las personas se sientan seguras para compartir, aprender unas de otras y reconocer el valor del trabajo colaborativo. Porque si algo quedó claro durante la gala es que el cambio no se construye en solitario.

Uno de los momentos más potentes fue la feria de proyectos. Allí, el alumnado explicó sus iniciativas abordando retos reales como la sostenibilidad, la convivencia o la mejora de su entorno escolar. Escucharles fue una confirmación más de algo en lo que creemos profundamente: no hay edad para cambiar el mundo, pero sí hacen falta oportunidades para hacerlo.

También hubo tiempo para parar, mirar hacia dentro y dar sentido a lo vivido. A través de distintas dinámicas, pudieron integrar aprendizajes y llevarse ideas para seguir impulsando el cambio en sus comunidades educativas. Porque la fase de “Comparte” no es un cierre, es un impulso hacia lo que viene.

II Gala Jesuitinas Design for ChangeQueremos agradecer de corazón a todas las personas que hicieron posible esta experiencia.
A la Comisión DFC, por su cuidado, dedicación y trabajo en equipo.
Al profesorado, por facilitar procesos donde el alumnado puede liderar y crecer.
Al colegio Mater Purissima, por su acogida y hospitalidad.
Y, por supuesto, al alumnado, verdadero motor de todo esto: gracias por vuestra valentía, creatividad y compromiso.

Ha sido un privilegio acompañaros.

Si quieres conocer más detalles sobre la jornada, puedes leer el post completo aquí: https://jesuitinas.es/2026/03/26/ii-gala-jesuitinas-disena-el-cambio/

Seguimos.
Porque el cambio ya está en marcha.

Sobre la Metodología DFC:

Un proceso de 5 fases basado en el Design Thinking que provee de herramientas para desarrollar competencias a través de la resolución de retos. Las personas formadas en DFC la aplican y adaptan según sus necesidades.

DFC propone un cambio de mirada: del docente al alumnado, y viceversa; de persona a persona; a la misma altura; así se facilita la escucha. Implementando la metodología DFC se introduce la creatividad y el diseño en los centros educativos y organizaciones para que niños, niñas y jóvenes sean protagonistas de sus propias historias y desarrollen las competencias del siglo XXI a través de la resolución de retos: empatía, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento crítico y liderazgo compartido; y, sobre todo, aprender a aprender. Así, se convierten en agentes de cambio.

Una vez seleccionado el reto, la clave es que, frente al problema-solución al que estamos acostumbrados, se emprende un proceso, donde se sistematiza la observación, la participación colectiva y la reflexión, a través de sucesiones de divergencias, convergencias y síntesis

Durante el proceso DFC, y siempre en grupo, cada niño, niña o joven siente qué le preocupa de la temática propuesta y, mediante una sucesión de divergencias, convergencias y síntesis, todos juntos eligen un foco de acción común, que luego transforman en un reto; a continuación, cada cual imagina soluciones que se ponen en común a través de un brainstorming, eligen una entre todos, la prototipan, comparten el resultado con otros grupos y aprenden la importancia de dar y recibir un feedback correcto; una vez terminado, el alumnado actúa elaborando un plan de acción, es decir, no quedándose en el “hay que” o en los conocimientos teóricos; después, reflexiona sobre lo aprendido y evolúa (o dicho de otra manera: evaluación + evolución); y finalmente, comparte con el mundo el resultado de la experiencia.

Implementando la Metodología DFC, niños, niñas y jóvenes desarrollan consciencia de que el cambio es posible y de que pueden liderarlo. ¡Apuesta por el cambio y atrévete a revolucionar tu aula o tu organización!


UNESCO Happy Schools and DFC in Action_ Equity, Participation & Wellbeing

UNESCO Happy Schools y Design for Change en Acción: Equidad, Participación y Bienestar

UNESCO Happy Schools y Design for Change en Acción: Equidad, Participación y Bienestar

El pasado 19 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Felicidad, celebramos el webinar internacional “Happy Schools de UNESCO y Design for Change en acción: equidad, participación y bienestar”, un espacio de encuentro que reunió a docentes, investigadores, organizaciones y partners de distintos países.

Un encuentro que no solo compartió resultados, sino que puso en el centro algo esencial: las personas.

Un espacio para conectar, aprender y agradecer

Desde el inicio, el webinar fue diseñado como un espacio cuidado, donde cada voz sumaba. Las experiencias compartidas por docentes y partners DFC reflejaron el impacto real del piloto en las aulas y en las comunidades.

Queremos agradecer especialmente a:

  • Las y los docentes y centros educativos participantes

  • El alumnado, que ha liderado los procesos de cambio

  • UNESCO, por el marco de Happy Schools y todo el apoyo y la confianza
  • La Facultad de Educación de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) por aportar evidencia y análisis en el informe: UNESCO Happy Schools Global Pilot with Design for Change
  • Las ponentes, por su generosidad al compartir aprendizajes:

      • Kiran Bir Sethi – Design for Change Global
      • Sonia Guerriero – UNESCO
      • Carmen Sánchez – Universidad Camilo José Cela
      • Shariha Khanam Khalid – Design for Change Malaysia
  • Y a todas las organizaciones que han hecho posible esta colaboración

Cuando UNESCO y Design for Change se encuentran

El piloto ha demostrado el potencial de unir dos enfoques complementarios:

  • El conocimiento de UNESCO sobre los pilares de la felicidad en las escuelas

  • Y la capacidad de Design for Change para activar a estudiantes como agentes de cambio

El resultado: proyectos reales, participación activa y una cultura escolar más conectada, inclusiva y consciente.

Resultados que invitan a seguir

Durante la sesión se presentaron los principales aprendizajes del piloto, que evidencian que:

  • El bienestar se puede diseñar y medir

  • La voz del alumnado transforma la escuela

  • El profesorado encuentra nuevos espacios de motivación y sentido

Pero, sobre todo, se confirmó algo clave: esto funciona.

Mirando hacia la segunda fase

El webinar no fue un cierre, sino un comienzo.

Abrimos la conversación sobre la segunda fase del proyecto, con el objetivo de seguir ampliando esta iniciativa a más centros, más contextos y más países.

La invitación está abierta:
seguir construyendo, juntas y juntos, escuelas donde el bienestar, la participación y la felicidad formen parte del día a día.

Contáctanos

Invitación a participar en el Happy Schools diagnostic toolkit survey: happySchools@unesco.org

Invitación a participar en la siguiente fase de Happy Schools y DFC:

  • Contacta con el partner DFC de tu país: https://www.dfcworld.org/SITE/OurNetwork
  • Ponte en contacto con DFC España si tu centro está en territorio español o si eres partner de DFC: spain@dfcworld.com

¿Quieres ver el webinar?

Entra en https://www.youtube.com/watch?v=x55dD60adE4

Qué sucedió en el piloto

Durante seis meses, estudiantes de ocho países han formado parte del piloto internacional Happy Schools, una iniciativa impulsada por la UNESCO y desarrollada por Design for Change (DFC). El objetivo común: transformar las escuelas en espacios de bienestar emocional, inclusión y participación activa. Design for Change España suma al bienestar coordinando el piloto global y liderando la iniciativa en España; con la participación de tres centros educativos españoles y el acompañamiento académico de la Universidad Camilo José Cela (UCJC).

Gwang-Chol Chang, jefe de Políticas Educativas en la sede central de la UNESCO, destacó la importancia del piloto global y el potencial del enfoque Happy Schools para dar respuesta a los desafíos actuales de los sistemas educativos en todo el mundo:

“La UNESCO ha lanzado la iniciativa Happy Schools como una vía para abordar la crisis de aprendizaje y bienestar que afecta a un número creciente de sistemas educativos. Nos complace ver que el marco de Happy Schools, a través de sus cuatro pilares, puede contribuir de manera real a mejorar la experiencia y los resultados del aprendizaje, creando entornos educativos más inclusivos, solidarios y alegres, y recuperando una de las funciones esenciales de la escuela: la socialización.”

Tres centros educativos, una misión compartida

Colegio Nuestra Señora de la Consolación de Villacañas (Toledo): Su proyecto “Compartiendo Sonrisas” ha puesto en marcha experiencias de juego cooperativo entre estudiantes de 4.º de Primaria, personas mayores de la Residencia de mayores Villacañas (Grupo Centenari) y personas usuarias del Centro Ocupacional. A través del juego y la empatía, el alumnado ha generado vínculos reales entre generaciones, impactando a más de 100 personas. En palabras del director del proyecto en el colegio, Sergio García:

“Gracias por darme herramientas para ser mejor profesor y mejor ciudadano. Gracias por darme vitaminas para continuar viviendo la educación con pasión y creatividad”.

Colegio SEK-Ciudalcampo (Madrid): Ha desarrollado acciones centradas en la creación de espacios seguros, la sostenibilidad y el bienestar emocional en la vida diaria del centro. El proyecto ha implicado al alumnado de secundaria, trabajando de la mano con el profesorado para mejorar la convivencia escolar desde el compromiso colectivo.

Colegio SEK-El Castillo (Madrid): Con el lema “Reciclamos por un mundo mejor y por las futuras generaciones”, su propuesta ha incluido retos creativos con materiales reciclados, mentorías entre estudiantes y la creación de un club de estudio. Todo ello fomentando la conciencia ecológica, el liderazgo y el apoyo mutuo.

El papel de UNESCO y de la Universidad Camilo José Cela (UCJC)

El piloto ha contado con el acompañamiento de la UNESCO como asesora global y con la colaboración de la Facultad de Educación de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), que ha liderado la investigación del piloto con el objetivo de evaluar el grado de participación de estudiantes y docentes en proyectos escolares y comunitarios, su implicación en la toma de decisiones, el desarrollo del liderazgo estudiantil y la conciencia sobre la necesidad de cambio. El objetivo principal fue analizar cómo estos factores contribuyen a transformar las escuelas en espacios más felices, inclusivos y centrados en el bienestar de toda la comunidad educativa.​

Design for Change España coordina el piloto global

Design for Change España ha sido la organización responsable de la coordinación del piloto, gracias a su experiencia y su compromiso con el diseño de soluciones para el desarrollo del bienestar con los y las jóvenes, principalmente gracias al proyecto europeo H2020 IN-HABIT (INclusive Health And Wellbeing In small and medium-sized cities), donde desde 2020 se están identificando soluciones innovadoras e integradas para promover la salud y el bienestar inclusivos en ciudades pequeñas y medianas.

Este piloto ha conectado a escuelas de ocho países gracias a reuniones online mensuales y un propósito común: construir entornos educativos más felices, humanos e inclusivos. Finalmente, han terminado sus proyectos DFC en cinco de los ocho países, puesto que la situación política y los conflictos internos no han permitido concluir el piloto en Líbano, Serbia y Kenia. La experiencia ha permitido a las y los estudiantes de 1 colegio en Bután, 2 en Malasia, 5 en Zambia, y 1 en Emiratos Árabes Unidos, identificar retos reales de su entorno y poner en marcha soluciones creativas, con especial atención al bienestar emocional, la inclusión y la participación activa.

Aunque este piloto global finalizó oficialmente el 22 de abril, la iniciativa está abierta a todas las escuelas en España que quieran desarrollar proyectos Design for Change bajo los pilares de la UNESCO: Personas, Procesos, Lugares y Principios. En Villacañas y en los colegios SEK, el legado de Happy Schools  seguirá vivo en las aulas, en las residencias y en cada historia compartida por quienes han sentido que la felicidad también se aprende… y se contagia.

Más información sobre Happy Schools en este enlace.

Y si quieres ver proyectos reales donde niños/as y jóvenes ya están cambiando el mundo contribuyendo a generar bienestar, entra en el Reto I CAN.


Hilando esperanza para que nadie sea invisible con Design for Change_Esclavas de Córdoba

Hilando esperanza para que nadie sea invisible con Design for Change

Hilando esperanza para que nadie sea invisible con Design for Change

Ayer, 26 de febrero, la ciudad de Córdoba ha sido escenario de uno de esos gestos que parecen sencillos… pero que lo cambian todo. Más de 1.000 estudiantes, vestidos con camisetas amarillas, han rodeado la emblemática Mezquita-Catedral de Córdoba para visibilizar la realidad de las enfermedades raras y recordar que detrás de cada diagnóstico hay personas, familias y sueños que merecen apoyo.

La iniciativa, impulsada por la Federación Centro de Referencia Andaluz de Enfermedades Raras junto a entidades como la Red de Madres y Padres Solidarios, se convierte cada año en una llamada a la empatía colectiva. Pero este 26 de febrero ha tenido un matiz muy especial: el liderazgo de niñas y niños que han decidido implicarse de verdad.

Cuando el aprendizaje se convierte en compromiso

El alumnado de 6º de primaria del colegio Sagrado Corazón de Jesús, acompañado por compañeros y compañeras de otras etapas, ha impulsado el proyecto “Hilando Esperanza” dentro del marco de Design for Change España.

Todo comenzó con una toma de conciencia en el aula. Al conocer la realidad de las enfermedades raras de la mano de la federación y sus asociaciones, entendieron algo esencial: cuando una persona enferma, la familia entera vive el impacto. Y que muchas veces, la invisibilidad duele casi tanto como la propia enfermedad.

Desde ahí activaron el proceso:

  • Siente: escucharon testimonios, investigaron, conectaron con historias reales.

  • Imagina: se preguntaron cómo podían contribuir. ¿Y si organizaban actividades para sensibilizar a todo el centro? ¿Y si el abrazo llegaba a miles de personas?

  • Actúa: investigaron más de 7.000 enfermedades raras, prepararon talleres, organizaron una exposición en el colegio, crearon materiales divulgativos… e incluso compusieron una canción para acompañar este acto, escrita desde el cariño y el compromiso.

  • Evolúa: reflexionan sobre lo aprendido y sobre el impacto de visibilizar datos que no dejan indiferente a nadie.

  • Comparte: hoy, al abrazar la Mezquita-Catedral y leer su manifiesto, amplifican el mensaje para que llegue mucho más lejos.

Lo que han descubierto (y lo que no quieren olvidar)

En su investigación, han aprendido que:

  • Existen más de 7.000 enfermedades raras.

  • El 95% no tienen tratamiento específico.

  • El diagnóstico puede tardar una media de cinco años.

  • Muchas comienzan en la infancia.

  • Millones de personas en España conviven con alguna de ellas.

Pero más allá de las cifras, han comprendido algo más profundo: la necesidad de no dejar solas a las familias, de ponerse en su lugar, de actuar desde la empatía.

Su manifiesto ha sido claro y valiente. Han pedido visibilidad. Han pedido apoyo. Han pedido unión. Y lo han hecho recordándonos que el cambio empieza en gestos cotidianos: contar esta realidad en casa, hablarla con amistades, sensibilizarnos, no mirar hacia otro lado.

Juventud que abraza causas

Hilando esperanza para que nadie sea invisible con Design for Change_Esclavas de CórdobaEn Design for Change sabemos que cuando niñas, niños y jóvenes lideran proyectos reales, desarrollan pensamiento crítico, empatía y capacidad de acción. No trabajan “sobre” problemas: trabajan con las personas y para el bien común.

Hoy no solo han formado un corro humano alrededor de un monumento Patrimonio de la Humanidad. Han tejido una red simbólica de apoyo. Han demostrado que la educación puede ser motor de transformación social. Y que la sensibilidad no está reñida con la acción.

Si algo nos deja este 26 de febrero es una certeza luminosa:
cuando la infancia decide que nadie sea invisible, la sociedad entera avanza.

Sigamos hilando esperanza.
Sigamos compartiendo.
Sigamos abrazando causas que importan.

Gracias al Colegio Esclavas de Córdoba por vuestro compromiso con Design for Change.

 

 


Webinar Design for Change bienestar La fuerza de las imágenes

La fuerza de las imágenes: una herramienta para conectar bienestar y paso a la acción

La fuerza de las imágenes: una herramienta para conectar bienestar y acción con jóvenes 

Introducción

El bienestar emocional ha dejado de ser un tema secundario en Educación y en el ámbito laboral. Hoy sabemos que no solo influye en la salud de las personas, sino que también transforma la forma en que aprenden, colaboran y participan en su comunidad. Pero para que el bienestar sea un elemento real en los centros educativos o en los centros de trabajo, no basta con hablar de él: es necesario diseñar experiencias que lo trabajen, lo hagan visible, posible y sostenible.

Diversos estudios han evidenciado que el bienestar emocional del profesorado desempeña un papel crucial en la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje y en los resultados académicos del alumnado. López (2023) señala que factores como la satisfacción laboral, el equilibrio emocional y el reconocimiento profesional inciden directamente en la motivación y el desempeño docente. Asimismo, investigaciones recientes destacan que docentes con altos niveles de bienestar emocional tienden a generar ambientes más positivos en el aula, lo que favorece el compromiso y el rendimiento de los estudiantes (López-Martínez et al., 2023). En esta línea, se ha observado que el bienestar docente no solo mejora la eficacia pedagógica, sino que también actúa como un factor protector frente al desgaste profesional, contribuyendo a una educación más equitativa y de calidad.

Si el bienestar docente importa, también importa cómo ese bienestar se construye de manera compartida en el aula. Desde Design for Change (DFC), acompañamos a educadores/as y jóvenes en procesos que conectan emoción y acción a través de la Metodología DFC, que ponen en el centro la voz y las capacidades de quienes aprenden. Una de las herramientas más potentes y sencillas para iniciar este camino es “La fuerza de las imágenes”.

¿Qué es “La fuerza de las imágenes”?

Es una herramienta sencilla que utiliza imágenes como disparadores emocionales y cognitivos para facilitar conversaciones significativas y orientar la reflexión hacia la acción. A partir de una fotografía, ilustración o símbolo, las personas logran expresar aquello que sienten, piensan o perciben de su entorno de forma más natural y menos filtrada que cuando se les pide “responder con palabras”.

Se basa en la capacidad humana para interpretar el mundo a través de metáforas visuales. Al observar una imagen, cada persona proyecta su mundo interno: experiencias, expectativas, emociones. Esa proyección abre una puerta al autoconocimiento, la escucha y la toma de conciencia, convirtiéndose en un punto de partida ideal para trabajar bienestar socioemocional con jóvenes.

¿Por qué funciona?

  • Activa el pensamiento emocional y el creativo al mismo tiempo

  • Facilita la expresión incluso en quienes tienen más dificultad para poner palabras a lo que sienten

  • Evita el juicio y promueve la reflexión abierta

  • Genera diálogo auténtico y conexión dentro del grupo

  • Prepara el terreno para la acción mediante el proces Design for Change

Paso a paso con la Metodolgoía DFC

La herramienta “La fuerza de las imágenes” sigue la estructura de la Metodología Design for Change: SIENTE – IMAGINA – ACTÚA – EVOLÚA – COMPARTE.

Preparación (Previo a SIENTE)

Se genera un clima de atención y enfoque antes de empezar:

  • Activación suave: respiraciones profundas para conectar con el cuerpo

  • Se puede incluir una visualización breve sobre el marco de trabajo (opcional)

SIENTE

Objetivo: conectar con la realidad emocional y contextual

  1. ¿Qué sabes sobre tu entorno?
    Se invita a observar una serie de imágenes y anotar cuáles conectan con su percepción del contexto.

  2. Abre perspectivas
    Se explora libremente qué representan esas imágenes para cada persona.

  3. Elige un foco
    Se escoge la imagen que más resuena: “Esta es la que me representa ahora”.

  4. Gana comprensión
    Se explora por qué esa imagen es significativa: “¿Qué te dice?, ¿Qué te preocupa?, ¿Qué te importa?”.

  5. Genera un reto
    A partir de la reflexión, se formula un reto claro:
    “¿Cómo podríamos…?”

IMAGINA

Objetivo: generar soluciones posibles

  1. Propón ideas
    Ideación libre: todas las ideas suman.

  2. Ideas locas bienvenidas
    Se fomenta la creatividad, sin límites ni censura.

  3. Elige una solución
    Se escoge la mejor idea o combinación de ellas.

  4. Prototipa
    Imaginar cómo sería si ya se estuviera llevando a cabo.

  5. Concreta la propuesta
    Se define: ¿Qué vamos a hacer?, ¿Cómo?, ¿Para qué?

ACTÚA

Objetivo: pasar a la acción
Se realiza la actividad seleccionada, incluso en pequeño formato o simulación.

EVOLÚA

Objetivo: evaluar para evolucionar
Preguntas clave:

  • ¿Qué funcionó?

  • ¿Qué aprendimos?

  • ¿Qué mejoraríamos?

COMPARTE

Objetivo: inspirar a otras personas
Se comunica la experiencia de forma sencilla y auténtica.

Consejos de facilitación

  • Evita interpretar las imágenes por la persona participante

  • Favorece el respeto y la confidencialidad

  • Dale tiempo a la reflexión en silencio

  • Evita precipitarte hacia soluciones: deja que primero se conecten con el sentido

  • Recuerda: no se buscan respuestas “correctas”, sino comprensión

¿Individual o en grupo?

Esta herramienta puede trabajarse:

Formato¿Cómo funciona?
IndividualDiario visual, tutorías, autoexploración
GrupalTutorías colectivas, asambleas de aula, proyectos de bienestar
IntercentrosPara diseñar retos compartidos

Conclusión

Hablar de bienestar es importante. Diseñarlo juntos es transformador.
“La fuerza de las imágenes” abre puertas donde a veces las palabras no llegan. Ayuda a mirar la realidad de frente, imaginar alternativas y generar cambios posibles desde lo humano y lo colectivo.

Para descargar la herramienta detallada en versión imprimible, pincha aquí. Y si quieres ver la puesta en acción, aquí tienes el vídeo.

¿Quieres vivir esta experiencia en directo?

Participa en los Webinars de Bienestar DFC: cada mes, una herramienta práctica para aplicar con grupos de jóvenes.

¡Apúntate en este enlace!

Bibliografía

López-Martínez, O., García-Jiménez, E. y Cuesta-Sáez-de-Tejada, J.-D. (2023). Bienestar docente y calidad educativa: un enfoque relacional. Estudios sobre Educación, 44.


Proyecto educativo de innovación social intercentros Design for Change

La celebración del Proyecto educativo de innovación social intercentros Design for Change

La celebración del Proyecto educativo de innovación social intercentros Design for Change: cuando la juventud y la experiencia se encuentran para transformar Ciudad Rodrigo

El Teatro Nuevo Fernando Arrabal de Ciudad Rodrigo se llenó de energía, emoción y esperanza en la mañana del martes con la celebración del Proyecto educativo de innovación social intercentros Design for Change. Un evento que no solo celebró el trabajo realizado durante el curso pasado, sino que también mostró el enorme potencial de niñas, niños y jóvenes como agentes de cambio.

El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, en colaboración con la Universidad Pontificia de Salamanca, la Diputación de Salamanca (Área de Empleo y Desarrollo Rural) y Adecocir, nació con la vocación de sensibilizar a las nuevas generaciones con la innovación social.

Aunque la idea inicial era contar con la participación de todos los centros educativos del municipio, finalmente fue el Colegio Misioneras de la Providencia-Santa Teresa quien se sumó con entusiasmo. Sus alumnas y alumnos de 5º y 6º de Primaria y 1º y 3º de la ESO se convirtieron en protagonistas de un proceso transformador acompañado por la metodología Design for Change.

Escuchar, imaginar, hacer y compartir

Siguiendo las fases Siente, Imagina, Actúa Evolúa y Comparte, el alumnado comenzó identificando un reto cercano: “Nos aburrimos en Ciudad Rodrigo”. De esta inquietud surgió la idea de acercarse a las personas mayores para escuchar sus vivencias, descubrir lo que más valoran de la ciudad y abrir nuevas formas de mirar lo cotidiano.

El resultado fue la creación de la I Feria de la Diversión sin Edad, celebrada en junio en la Plaza Cristóbal de Castillejo. Una jornada única en la que niñas, niños y jóvenes compartieron juegos, tiempo y cariño con residentes de Obispo Téllez, San José, el Hospital de la Pasión y usuarias y usuarios del Centro de Día. Una experiencia intergeneracional que derribó prejuicios y dejó una enseñanza clara: “en Ciudad Rodrigo hay más cosas de las que pensamos”.

Una comunidad que reconoce y celebra

Durante el acto de clausura, los embajadores del proyecto subieron al escenario para contar su experiencia y mostrar un vídeo resumen del camino recorrido. También recibieron diplomas en reconocimiento a su compromiso, junto con el profesorado, el conjunto de clases participantes y las instituciones que hicieron posible la feria.

El alcalde Marcos Iglesias cerró el evento destacando la importancia de pensar en el cambio para mejorar la ciudad:

“Antes de afrontar cambios, hay que conocer el entorno donde vivimos. Ciudad Rodrigo da muchas oportunidades, es una ciudad alegre”.

Además, recordó que iniciativas como esta se enmarcan en la trayectoria de innovación que impulsa la creación del Centro de Innovación Social La Estrella, un espacio destinado a que surjan nuevas ideas y proyectos.

El poder del “Yo Puedo”

La clausura del proyecto en Ciudad Rodrigo demuestra, una vez más, que cuando se confía en la juventud y se les dan herramientas, pueden generar transformaciones reales. La Feria de la Diversión sin Edad es solo un primer paso hacia un futuro donde la innovación social se construya desde la colaboración entre generaciones.

En Design for Change creemos firmemente que toda persona tiene el poder de cambiar su mundo. Y lo vivido en Ciudad Rodrigo lo confirma: cuando se unen la ilusión de los más jóvenes y la experiencia de las personas mayores, se abre la puerta a una comunidad más inclusiva, creativa y alegre.

Si quieres saber más, visita los post anteriores para conocer todo el proceso:

Gracias a la Diputación de Salamanca, el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, la Universidad Pontificia de Salamanca y Adecocir.

Fotografía: Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo.

 


El legado del corazón de las ciudades IN-HABIT

El legado del corazón de las ciudades IN-HABIT

El legado del corazón de las ciudades IN-HABIT

El proyecto europeo IN-HABIT (INclusive Health and Wellbeing In small and medium size ciTies) ha transformado durante estos cinco años la forma de entender el bienestar en cuatro ciudades muy diferentes entre sí: Córdoba, Lucca, Nitra y Riga. A través de procesos participativos, creatividad local y movilización de recursos infrautilizados, cada ciudad ha encontrado su propio camino hacia un modelo urbano más inclusivo, humano y sostenible. Estas son las historias del legado del corazón de las ciudades IN-HABIT.

IN-HABIT: Cuatro ciudades, una visión compartida de bienestar inclusivo

Córdoba: Tejer comunidad hilando fino

Los comienzos en Córdoba no fueron fáciles. El proyecto aterrizó en Las Palmeras en plena pandemia, en un entorno marcado por retos estructurales profundos como la vivienda o la violencia sistémica. Sin embargo, desde el primer momento, algo poderoso empezó a gestarse: una red comunitaria liderada por mujeres del barrio que, con pequeñas acciones, empezó a transformar lo cotidiano.

A través del IN-Hub, se han creado conexiones reales, intergeneracionales y profundas. Se han recuperado celebraciones como la Cruz de Mayo, que llevaban años sin hacerse. Las mujeres del barrio han sido el alma del proyecto, impulsando procesos participativos, cuidando del barrio y transmitiendo referentes positivos a la juventud. IN-HABIT ha ofrecido una estructura y recursos para que esta fuerza se convirtiera en acción transformadora.

Nitra: Un oasis urbano autogestionado y colectivo

En Nitra, IN-HABIT ha florecido en Hyde Park, un espacio público que se ha convertido en ejemplo de apropiación ciudadana y cocreación real. Todo lo que hay allí —desde los bancos hasta los jardines— ha sido construido por la comunidad en talleres colaborativos.

Este pequeño oasis no solo es bello y funcional, sino también profundamente político: rompe con la lógica de consumo dominante y abre paso a experiencias alternativas. La red de voluntariado es sólida y activa. Se han generado lazos entre organizaciones gracias a los Local City Actors, se ha apoyado a población refugiada y a minorías étnicas excluidas, y se han creado formaciones para garantizar el legado. Lo importante no siempre se ve a simple vista, pero se siente: el barrio ahora se reconoce en ese espacio.

Riga: Donde el mercado se convierte en motor cultural y social

La transformación del mercado central de Riga es un ejemplo vibrante de regeneración urbana con sentido. El espacio abandonado no solo se ha convertido en un lugar de consumo, sino en un espacio comunitario participativo y cocreado, un punto de encuentro lleno de vida: desde mercados gourmet hasta mercadillos populares, cocinas comunitarias, eventos culturales y un precioso invernadero de arquitectura tradicional.

El logro de IN-HABIT en Riga no ha sido solo rehabilitar un edificio, sino activar una red de actividades diversas, accesibles y bien coordinadas, que reflejan la riqueza del barrio y que se han convertido en un punto de ocio que atrae visitantes de otras ciudades. Es un espacio vivo, versátil y referente para otras iniciativas de ciudad, donde los y las emprendedores tienen la oportunidad de lanzar sus proyectos.

Lucca: Una ciudad que empieza a mirar también a los animales

En Lucca, el bienestar se ha abordado desde la relación entre personas y animales. Las animal lines han modificado espacios para promover la conexión segura entre dueños, dueñas y sus mascotas. También se han desarrollado actividades de visibilización y terapias con animales para población mayor.

Pese a algunos obstáculos institucionales que ralentizaron el proceso participativo, el enfoque ha sido innovador: reconocer el valor de los animales no solo como compañía, sino como parte activa de la vida urbana. Adaptar el espacio público, generar conciencia sobre el vínculo humano-animal y transformar mentalidades ha sido el corazón del trabajo en Lucca.

Un mensaje común 

Cada ciudad ha seguido su propio camino, pero todas comparten una convicción: el bienestar no se impone, se construye colectivamente, con quienes habitan y cuidan los territorios. IN-HABIT no ha traído soluciones cerradas, sino que ha activado lo que ya existía, lo que a menudo se pasaba por alto.

Y en ese proceso, ha sembrado relaciones, estructuras y espacios que seguirán creciendo más allá del proyecto: el legado de IN-HABIT.

Entra en IN-HABIT para saber más sobre el proyecto. 

Escrito por Beatriz Alonso gracias a las aportaciones de Luis Miguel Benavides (Tesserae).


Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki

Jóvenes en acción: talleres de Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki

Jóvenes en acción: talleres de Design for Change en Letonia con Mazpulki

Design for Change en Letonia con IN-HABIT y MazpulkiEn el marco del proyecto europeo IN-HABIT (INclusive Health and Wellbeing In small and medium size ciTies), Letonia se ha sumado recientemente a una experiencia educativa inspiradora que refuerza el compromiso del proyecto con el bienestar inclusivo a través de la participación activa de niños, niñas y jóvenes en acción.

IN-HABIT, financiado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, ha trabajado durante cinco años para mejorar la salud y el bienestar en ciudades medianas de Europa a través de soluciones visionarias e integradas, poniendo en valor recursos infrautilizados como la cultura, el entorno, la alimentación y los vínculos humano-animal. Uno de sus pilares fundamentales ha sido el enfoque participativo, donde la ciudadanía —y especialmente la infancia y la juventud— tienen un papel clave en la cocreación de ciudades más saludables, inclusivas y sostenibles.Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki

Este enfoque se materializó en Letonia gracias a una colaboración con la organización juvenil más grande del país, Latvijas Mazpulki (Latvian 4H), que acogió una serie de talleres de Design for Change durante un campamento de verano en Rugaji con jóvenes de todo el país. Miguel Luengo, presidente de Design for Change España, junto a Renāte Ķerane (coordinadora DFC en Rīga), Austrums Radu Johansons (coordinador junior DFC Rīga) y Anete Grosberga (gestora del programa de incubación IN-HABIT), facilitaron cuatro sesiones prácticas para 46 jóvenes, además de una formación específica para 25 educadores y educadoras de Mazpulki el pasado 29 de julio de 2025.

Como ha confirmado Linda Medne, presidenta de Latvijas Mazpulki, el impacto de esta formación ha sido inmediato: los docentes ya han comenzado a aplicar la Metodología DFC, involucrando a más de 250 participantes jóvenes en nuevas iniciativas locales.Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki

Gracias a estas actividades, la juventud letona ha tenido la oportunidad de reflexionar sobre su entorno, identificar retos reales y proponer soluciones creativas desde un enfoque de trabajo en equipo, empatía y liderazgo compartido. Esta colaboración internacional demuestra cómo las metodologías participativas como DFC, integradas en el marco de IN-HABIT, pueden seguir extendiendo su legado más allá de las ciudades piloto (Córdoba, Lucca, Nitra y Riga) e inspirar cambios reales en comunidades de toda Europa.

Desde Design for Change e IN-HABIT celebramos el entusiasmo, la energía y el compromiso de todas las personas participantes, y confiamos en que esta semilla siga creciendo con nuevas acciones en el futuro.Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki

Entra en IN-HABIT para saber más sobre el proyecto. 

Photo credits: Iñigo A.G. y otras fuentes.

Design for Change en Letonia con IN-HABIT y Mazpulki


Formar para transformar talleres Train-the-Trainer en Riga y Lucca

Formar para transformar: talleres Train-the-Trainer en las ciudades IN-HABIT

Formar para transformar: talleres Train-the-Trainer en las ciudades IN-HABIT

Durante el verano, el equipo de Design for Change España ha llevado a cabo cinco sesiones formativas online con grupos de educadores y profesionales de Riga, Córdoba y Lucca, en el marco del proyecto europeo H2020 IN-HABIT . Estas sesiones se han diseñado bajo el formato Train-the-Trainer, con el objetivo de transmitir el espíritu del proyecto, experimentar en primera persona el proceso de transformación que propone la Metodología DFC, y formar a futuros facilitadores y facilitadoras que trabajarán con los y las educadoras que serán quienes hagan proyectos DFC directamente con jóvenes.

Una metodología centrada en el cambio real

Durante los talleres, las personas participantes han podido experimentar la Metodología Design for Change (DFC), el proceso educativo de cinco fases inspirado en el Design Thinking. DFC ofrece herramientas concretas para trabajar competencias clave como la empatía, la creatividad, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo, el liderazgo compartido y el aprender a aprender, a través de la resolución colectiva de retos reales.

Frente a la lógica tradicional de problema-solución, la Metodología DFC propone un enfoque más profundo y humano. En él, se sistematiza la observación, la participación colectiva y la reflexión, avanzando mediante momentos de divergencia, convergencia y síntesis.

Las 5 fases de la Metodología DFC:

  • SIENTE: Se parte de aquello que realmente preocupa a los y las jóvenes. Se promueve la observación y la conversación para comprender el contexto y desarrollar empatía.

  • IMAGINA: Se generan ideas con técnicas de ideación creativa. Se selecciona una propuesta, se prototipa, se contrasta y se diseña un plan de acción.

  • ACTÚA: Se lleva a cabo la solución diseñada, generando una experiencia real de cambio.

  • EVOLÚA: Se reflexiona colectivamente sobre la experiencia vivida, clave para consolidar el aprendizaje y desarrollar pensamiento crítico.

  • COMPARTE: Se difunde la historia de cambio, inspirando a otras personas y construyendo comunidad.

La visión de los y las participantes

“Una formación siempre supone un nuevo reto. Esta formación ha supuesto un nuevo impulso de ilusión para mi tarea. ¡Muchas gracias por esta oportunidad de crecer!”, Moisés.

“¡Renovar la ilusión en lo cotidiano! El cuidado y la transformación personal pueden generar cambios en las dinámicas del grupo. ¡Benditas ideas locas!”, Marta.

“Los educadores y educadoras tenemos la obligación y la responsabilidad, profesional y personal, de hacer que las personas con las que trabajamos sean protagonistas de su propia historia, sin imponerles un guión o un papel, sino acompañándoles para escribir el suyo propio, y convirtiéndolos en protagonistas de su propia historia”, Javi.

Sembrando el legado de IN-HABIT

El enfoque de los talleres no ha sido solo adquirir herramientas, sino vivir el proceso. Así, las personas participantes podrán transmitirlo con autenticidad a otros educadores, y estos, a su vez, a los jóvenes. Así se construye una red de facilitadores/as capaces de multiplicar el impacto del proyecto IN-HABIT, facilitando el empoderamiento de las nuevas generaciones para convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.

Con dinámicas participativas, momentos de reflexión, revisión de herramientas y una mirada al futuro, las sesiones han supuesto un punto de partida para replicar la experiencia con impacto local, adaptada a las realidades de Riga, Córdoba y Lucca.

Porque formar no es solo enseñar, sino transformar y dejar huella.

Entra en IN-HABIT para saber más sobre el proyecto.


Privacy Preference Center