El proyecto europeo IN-HABIT, liderado por la Universidad de Córdoba, lanza sus actividades de salud y bienestar en 4 ciudades europeas

Photo Credits: Universidad de Córdoba (UCO)

Este trabajo de investigación, que coordina la investigadora de la UCO Mar Delgado, y en el que participa Design for Change España formando a educadores/as en la Metodología DFC, busca hacer de las ciudades de Córdoba, Nitra, Riga y Lucca entornos más inclusivos e innovadores

Hoy se inicia una campaña de presentación a la prensa internacional del proyecto de la UE Horizonte 2020 que investigará soluciones para impulsar la salud y el bienestar inclusivos en ciudades pequeñas y medianas. Esta presentación se ha celebrado mediante un evento online que ha unido a las cuatro ciudades europeas que participan en el proyecto Córdoba, Riga, Nitra y Lucca.

Durante este acto la coordinadora del proyecto, Mar Delgado, investigadora de la Universidad de Córdoba ha comentado que, “IN-HABIT es una oportunidad única para investigar cómo las ciudades pequeñas y medianas de Europa pueden poner en marcha estrategias para incrementar la salud y el bienestar de todos sus ciudadanos, sobre todo de los más desfavorecidos, poniendo en valor recursos que ya existen, pero que no han sido utilizados de forma integrada para promover salud y bienestar inclusivos. En concreto en el caso de Córdoba investigaremos cómo la cultura y el patrimonio pueden jugar este papel”.

El proyecto IN-HABIT en Córdoba tiene en cuenta las dimensiones del bienestar y la inclusión que van de la mano de la transformación urbana de los espacios reales y virtuales. Por eso, además de la UCO, participan también en el proyecto el Ayuntamiento y la Asociación de Vecinos Unión y Esperanza de Las Palmeras.

Entre los objetivos prioritarios del proyecto en Las Palmeras están:incrementar la salud y el bienestar de los habitantes de este barrio mediante el desarrollo de áreas verdes, sostenibles y creativas dentro de los espacios públicos, así como explorar diferentes soluciones visionarias e integradoras para que se acerquen la cultura y el patrimonio al barrio y viceversa.

Una de las actividades iniciales de IN-HABITse centrará en la renaturalización de los patios de Las Palmeras cocreando y reproduciéndolos tradicionales patios de Córdoba. El proyecto pretende crear un corredor intangible que conecte los barrios de Las Palmeras y la Axarquía a través de los patios. Se investigará el papel de los patios para afrontar retos globales como el cambio climático o situaciones inesperadas como las de pandemia, monitorizando diferentes tipos de patios y analizando cómo sus características contribuyen a bajar la temperatura, a captar CO2 o a hacer un uso más eficiente del agua. Las características más interesantes se replicarán en Las Palmeras.

Esta acción se enmarca en la necesidad de Córdoba de contar con estrategias para bajar la temperatura de sus barrios en verano y hacer la ciudad más humana. Pero, además, los patios son lugares de interacción social y de relación entre los vecinos. También se analizará cómo las interacciones sociales, las actividades culturales o los hábitos de vida saludables contribuyen a la salud y el bienestar.

El equipo de investigación de la UCO se está centrando en examinar el rol que, tanto el patrimonio cultural, como la cultura en sí, pueden tener para promover la salud y el bienestar inclusivos en este barrio desfavorecido y de forma más general en Córdoba. El proyecto busca ir más allá de estas investigaciones y poner en marcha un verdadero ecosistema de interacciones en el que se exploren soluciones de renaturalización, innovación social, acceso a cultura y patrimonio, formación para el empleo, adquisición de competencias digitales, enfoque de género y diversidad en la planificación urbana, etc. Y cómo la integración de todas ellas puede contribuir a incrementar la salud y el bienestar de todos.

En los próximos días se lanzará un núcleo de acción por la salud y el bienestar inclusivos en Córdoba, denominado IN-HUB-Córdoba. Animamos a todas aquellas personas y colectivos interesados en contribuir el proyecto a unirse y a trabajar por ello.

Cuatro ciudades piloto

En cada una de las cuatro ciudades piloto, el proyecto investigará cómo la movilización de recursos infravalorados existentes, la cultura y el patrimonio, la alimentación, los vínculos entre humanos y animales, el arte y el medio ambiente podrían contribuir a impulsar la salud y el bienestar, con un enfoque de género, diversidad, equidad e inclusión.

El enfoque integrado combinará innovaciones tecnológicas, digitales, basadas en la naturaleza, culturales y sociales en espacios públicos urbanos seleccionados. Estas soluciones se diseñarán, implementarán y gestionarán conjuntamente con los habitantes y las partes interesadas locales. El proyecto estará activo hasta agosto de 2025.

Fuente: uco.es/investigacion/ucci/es/noticias-gen/item/3560-el-proyecto-europeo-in-habit-liderado-por-la-universidad-de-cordoba-lanza-sus-actividades-de-salud-y-bienestar-en-4-ciudades-europeas

Más información sobre el proyecto: https://www.inhabit-h2020.eu/

P: ¿Qué aporta Design for Change a las organizaciones del tercer sector?

R:  Solo el nombre de vuestra organización ya da una pista. Y es que el cambio hay que diseñarlo, porque si viene “solo” es muy traumático; hay que acompañar en ese cambio, porque el ser humano viene programado para rechazar el cambio, porque nos gusta estar en nuestra zona de confort (entendida no como el lugar donde estoy a gusto, sino como mi lugar habitual). Y ese es el valor añadido de Design for Change: acompañar en el cambio. Porque cuesta; me cuesta hasta a mí, que soy muy fan del cambio. Los miedos no nos permiten ver las oportunidades.

En este sentido, es la dirección de las organizaciones quien tiene que apostar por el cambio para que funcione. Design for Change es una herramienta muy potente para gestionar el cambio, nos enseña que es un proceso que debe ser respetado, desde la toma de conciencia, pasando por la creación de interés y el compromiso, hasta que se integra en el día a día. Hay que cuidar el proceso y en Design for Change ayudáis muy bien a gestionar el cambio.

Es muy necesaria vuestra labor porque en muchas organizaciones lo están haciendo como pueden, pero realmente no tienen el conocimiento, aunque crean que sí, porque muchas direcciones de organizaciones continúan con modelos antiguos que ya no funcionan, porque el mundo ha cambiado, los actores también; por lo tanto, hay que cambiar los modelos.

Recordemos que las personas que forman parte de las organizaciones solo quieren que se les escuche, quieren aportar al mundo.

P: Si pudieras lanzar un mensaje breve a la dirección de una ONG, ¿qué le dirías a las directoras y directores para que se atrevan a probar a Design for Change?

R:  Las normas han cambiado, ¡admítelo ya! Porque la sociedad evoluciona, el ser humano evoluciona (a mejor) y hay que aceptar lo que está viniendo y adaptarse al cambio para desarrollar todo nuestro potencial.

 

Si quieres saber más sobre el Taller de Facilitación virtual y todas las formaciones I CAN, entra en: FORMACIONES PARA ORGANIZACIONES o FORMACIONES EN ABIERTO.

¡YO TAMBIÉN QUIERO UNA FORMACIÓN PARA MI ORGANIZACIÓN!

“Design for Change es una herramienta muy potente para gestionar el cambio”

Después de formar al personal de Save the Children en el Taller de Facilitación virtual de Design for Change, entrevistamos a José Luis Pedroche; de Desarrollo, Formación y Comunicación Interna.

Como no podía ser de otra manera, ya que de Facilitación virtual estamos hablando, encontramos a José Luis a través de Google Meet y, enlazando pregunta-respuesta, vamos generando conversaciones que nos muestran por qué es tan importante aprender herramientas para gestionar el cambio, sobre todo en el entorno actual de incertidumbre en el que vivimos.

Por Beatriz Alonso

PREGUNTA: Buceando en tu LinkedIn para documentarme para esta entrevista, he encontrado una frase en tu biografía que ha captado al instante toda mi atención: “Comfortable living in change. Uncertainty is a value, it keeps me alive”.  En Design for Change ofrecemos herramientas para diseñar el cambio y gestionar la incertidumbre. ¿Podrías explicar cómo vives tú el cambio y qué significa para ti? ¿Cómo lo vives en tu día a día en el trabajo en Save the Children?

RESPUESTA:  Llegué a Save the Children un poco por casualidad. Antes trabajaba en IKEA, y la que es ahora mi responsable me contactó y me contó el proyecto y la necesidad de profesionalizar el tercer sector. Después de pensarlo mucho y revisar mis valores, decidí que me interesaba. Yo soy pedagogo, así que trabajar en una organización donde la educación es un pilar muy importante, me llevó al momento de encontrarle el sentido a muchas cosas. Además, me apetecía mucho un proyecto nuevo. Y aquí llevo seis años ya.

Así que nos pusimos a implantar el cambio en un entorno donde no se estaba acostumbrado a trabajar de esa manera. ¿Y qué es profesionalizar? ¿Poner unos cuantos protocolos? Es mucho más, es aprender a gestionar la incertidumbre, que cada vez se está acusando más: porque estamos más en medios, en redes sociales…

P: Porque todo va mucho más deprisa y tenemos que aprender a reaccionar mucho más rápido.

R:  Exactamente. Desde que el mundo es mundo vivimos en la incertidumbre, pero ahora tiene mucho más impacto.

P: Y contar con herramientas para gestionarla nos permite vivir con un poco más de tranquilidad.

R:  Hay que saber gestionar la incertidumbre desde el interior. Si lees a los estoicos, lo ves: solo puedes hacer lo que está en tu mano.

P: Por eso es mejor “ocuparte” en lugar de “preocuparte”.

P: Claro, y es que lo bueno del cambio, como decía en mi frase que citabas al principio, es que te mantiene vivo. ¿A qué venimos al mundo? A resolver problemas.

P: Que podemos transformar en retos. Todo depende de la perspectiva desde donde los afrontes. El “cómo” y el “con qué” afrontas los problemas, es decir, la actitud y las herramientas de las que dispones, importa y aporta mucho. ¿Cuáles son los mayores retos a los que os enfrentáis como organización en Save the Children?

R:  Yo vengo de la cultura de IKEA: una multinacional con unos valores perfectamente definidos, donde no había grandes normas y si mucha flexibilidad; y las decisiones se tomaban en base a esos valores. Por eso, volviendo al tema de la profesionalización del tercer sector de la que hablábamos, no creo que tenga que basarse en normas sino en valores, para poder atender a las necesidades reales, que es con lo que hay que trabajar: ese es el reto, cubrir las necesidades.

Yo venía de la visión de IKEA: “Crear un mejor día a día para la mayoría de las personas”. Así tuvo éxito, y no porque lo buscase. El éxito le sobrevino porque la visión estaba perfectamente definida. Y la misión estaba acorde: “Ofrecer una amplia gama de productos para la decoración del hogar bien diseñados, funcionales y a precios tan bajos que la mayoría de la gente puede comprarlos.”. Esto va marcando el camino y es perfectamente aplicable al mundo del tercer sector: tú llegas aquí con un propósito que es crear un mejor día a día para las personas.  

Y es verdad que hay que buscar el equilibrio. En el caso de Save the Children, que tenemos que mejorar la vida de la infancia más desfavorecida, puedo hacer dos cosas: ser ambicioso hasta un punto donde sé que no voy a llegar y frustrarme mirando adónde no he llegado; o bien, centrarme en aquellos niños y niñas a quienes realmente sí hemos llegado. El hecho de cambiar la vida de una sola persona ya es para estar orgulloso. Ese valor es lo más importante.

P: ¿Cómo apoyáis a estos niños y niñas a quienes sí llegáis para mejorar su infancia?

R:  En este momento de incertidumbre donde todo es tan cambiante, más que nunca es necesario observar a nuestros beneficiarios. Tenemos que manejar nuestros recursos de la mejor manera posible para que lleguen a las personas más desfavorecidas. En ese sentido, tenemos que ser responsables y apostar, ante los financiadores, por los proyectos que aseguran que estas personas pueden elegir el futuro que quieren. Es en este momento cuando empezamos a buscar herramientas para facilitarlo.

P: ¿Cómo impulsáis el empoderamiento de niños, niñas y jóvenes en Save the Children?

R:  Por ejemplo, si veo que los niños y niñas tienen interés en desarrollar ciertas competencias digitales, vamos a crear un programa o una formación para que puedan conseguirlo.

P: Hablando entonces de formaciones, de buscar otra manera de encontrar herramientas, aparece Design for Change…

R:  Exacto. La pandemia nos ha traído muchos aprendizajes, y concretamente en Save the Children nos obligó a reinventarnos en tiempo record. Y estoy hablando de que en semanas tuvimos que montar un programa (“#atulado”) sobre cómo seguir impartiendo nuestros programas en remoto. ¿Qué pasó? Que el equipo sufrió muchísimo adaptándose a las nuevas formas de trabajo en digital. También se sintió muy orgulloso de aquello que habían conseguido montar sin interrumpir apenas la intervención que llevábamos a cabo.

Con este nuevo paradigma que se presenta, con la geodeslocalización, se crea la necesidad de formarse en el online. Y ahora que de nuevo se puede volver al presencial, nos damos cuenta de que es mucho mejor destinar los recursos a otras cosas que no sea coger aviones cuando puedo conectarme a una videollamada, que además me permite, por ejemplo, conciliar la vida profesional con la personal. Hay que optimizar los recursos y evitar todo lo que sea superfluo.

P: Para dar ejemplo de cómo generar bienestar…

R:  Porque lo primero es cuidar a las personas.

P: Y en este paradigma del cuidado, ¿es dónde decidís formaros en el Taller de Facilitación virtual?

R:  Claro, porque Design for Change nos ha ayudado con una formación muy completa y concreta, porque la gente no sabía facilitar una sesión online. Los y las formadoras se metían en Teams y hablaban durante una hora o dos, algunas personas utilizaban las herramientas que podían… Vamos, que veíamos una necesidad muy grande de formación en la materia. Creo que ahora consiste en formarse en habilidades, sobre todo cuando hablamos del online, donde cuesta mucho más mantener la atención. El online ha cambiado todo.

P: Por eso en las formaciones de Design for Change tratamos de despertar la “chispa DFC” que consigue generar energías que traspasan la pantalla y hacen que la formación sea más dinámica. Así, se facilita mantener la atención. En este sentido, ¿qué destacáis en Save the Children de la formación?

R:  Personalmente participé en la formación, hablé además con otras personas que también participaron y lancé un cuestionario (y cuando tenga un número razonable de respuestas os lo enviaré). De lo que he podido leer, señalaría ciertos factores como que es una formación corta, es decir, en cinco horas durante dos días lo tienes (así no pierdes gente por el camino) y garantizas que las personas estén mindfulness. Además, al no impartir grandes contenidos donde profundizas en todo, se permite abrir la mente para buscar ideas alternativas, y esa es la clave, porque el mundo está ahí fuera. Antiguamente, en las formaciones, solo valían los contenidos que se impartían en las mismas; ahora, tenemos la tecnología a nuestro alcance, así que con unas cuantas pinceladas se nos permite buscarnos la vida, que de eso se trata. Así, adaptamos lo que aprendemos a nuestra realidad. Esto es lo bueno que aporta la formación con Design for Change.

Resumiendo: en cinco horas nos dais ideas de por dónde tirar, de lo que se puede hacer, de hasta dónde podemos llegar… Y dónde están las herramientas y los recursos, porque nos suele costar mucho encontrarlas. Con esta formación se facilita la dinamización de las sesiones y se te abre la mente, te motiva, te invita a pensar: “Venga, a ver cómo lo hago yo”. Eso es lo que te impacta. La formación estuvo cargada de ilusión, de ese “wow”, de esa chispa y ese brillo en los ojos, con frases como: “¡Mira esto!”, “Ah, claro, ¡es verdad!”, “¡Qué bueno”!

P: ¿Qué aporta Design for Change a las organizaciones del tercer sector?

R:  Solo el nombre de vuestra organización ya da una pista. Y es que el cambio hay que diseñarlo, porque si viene “solo” es muy traumático; hay que acompañar en ese cambio, porque el ser humano viene programado para rechazar el cambio, porque nos gusta estar en nuestra zona de confort (entendida no como el lugar donde estoy a gusto, sino como mi lugar habitual). Y ese es el valor añadido de Design for Change: acompañar en el cambio. Porque cuesta; me cuesta hasta a mí, que soy muy fan del cambio. Los miedos no nos permiten ver las oportunidades.

En este sentido, es la dirección de las organizaciones quien tiene que apostar por el cambio para que funcione. Design for Change es una herramienta muy potente para gestionar el cambio, nos enseña que es un proceso que debe ser respetado, desde la toma de conciencia, pasando por la creación de interés y el compromiso, hasta que se integra en el día a día. Hay que cuidar el proceso y en Design for Change ayudáis muy bien a gestionar el cambio.

Es muy necesaria vuestra labor porque en muchas organizaciones lo están haciendo como pueden, pero realmente no tienen el conocimiento, aunque crean que sí, porque muchas direcciones de organizaciones continúan con modelos antiguos que ya no funcionan, porque el mundo ha cambiado, los actores también; por lo tanto, hay que cambiar los modelos.

Recordemos que las personas que forman parte de las organizaciones solo quieren que se les escuche, quieren aportar al mundo.

P: Si pudieras lanzar un mensaje breve a la dirección de una ONG, ¿qué le dirías a las directoras y directores para que se atrevan a probar a Design for Change?

R:  Las normas han cambiado, ¡admítelo ya! Porque la sociedad evoluciona, el ser humano evoluciona (a mejor) y hay que aceptar lo que está viniendo y adaptarse al cambio para desarrollar todo nuestro potencial.

 

Si quieres saber más sobre el Taller de Facilitación virtual y todas las formaciones I CAN, entra en: FORMACIONES PARA ORGANIZACIONES o FORMACIONES EN ABIERTO.

¡YO TAMBIÉN QUIERO UNA FORMACIÓN PARA MI ORGANIZACIÓN!

Semana Comparte en Design for Change, ¡esperamos tu proyecto!

Por Carmen Rodríguez

Desde Design for Change España queremos darle a la última fase de la Metodología DFC, la Fase Comparte, la importancia que se merece. ¡Qué mejor manera de enfocarlo que animándoos a compartir vuestros proyectos para que experimentéis los beneficios del Comparte

Compartir es un valor muy importante del que no solo debemos hablar, sino también ponerlo en práctica, para que los alumnos y alumnas lo vayan integrando entre sus valores. Durante la “Semana Comparte” (#ComparteProyectosDFC) no solo nos gustaría que seáis vosotros/as quienes os animéis a compartir vuestros proyectos, sino que nos uniremos mostrando a través las redes sociales los distintos centros educativos que han compartido sus proyectos con el mundo, para inspiraros en el  I CAN, y recordaros que “si yo puedo, ¡es contigo!”

Además, sabéis que en DFC España os ofrecemos de forma gratuita la “Guía para facilitar proyectos” (descárgala aquí), que os ayudará a desarrollarlos y compartirlos, gracias a las explicaciones, imágenes y recomendaciones que os guían en el proceso. Además, también podréis ver distintos ejemplos para inspiraros y animaros a compartirlos a través de las redes sociales. Si le echáis un ojo a la guía, podréis encontrar las fases de la Metodología DFC al detalle, y los distintos pasos a seguir para guiaros en el proceso de cambiar el mundo. Al llegar a la Fase Comparte, comprobareis que esta última se divide en 3 partes de igual importancia:

“Compartir las experiencias que vivimos construye nuestra historia”

Esta fase la definimos como una celebración tras el gran esfuerzo de realizar un logo en equipo, porque lo mejor de llevar a cabo cualquier proyecto es haberlo compartido con otras personas que al final se suman a esa experiencia. Compartir es fuente de inspiración, y si muestras lo que haces, puedes dejar a muchos indiferentes, pero con tan solo haber animado a una persona a arriesgarse, ¡ya ha merecido el esfuerzo! Es importante hacerlo dentro tú mismo sector para que te puedan aportar nuevas ideas que ni habías pensado y para daros visibilidad mutua. Por ello, si creas un proyecto, compártelo con el mundo a través de nuestra web, en la que disponemos de un apartado específico para compartir proyectos (entra aquí).

“Presenta tu proyecto”

El proyecto será fruto del trabajo en equipo, formado por profesorado y alumnado, que aportarán diferentes visiones igual de válidas al trabajo. Una vez hayáis hecho vuestro proyecto, reuniros para ver cómo lo vais a presentar para sacarle el máximo partido posible. Estableced cuáles son los mensajes, objetivos y acciones que queréis llevar a cabo y estad preparados para responder a cualquier tipo de preguntas. En DFC España sabemos que, con una buena organización y ambiente de trabajo establecidos desde un principio, compartir un proyecto común y obtener su máximo potencial es más fácil de lo que parece.

“Difunde tu proyecto”

Vivimos en el año 2021 y las redes sociales tienen mucha influencia (probablemente hayas llegado a este post de blog a través de alguna de ellas). Así que, para compartir a tope tu proyecto, te animamos a que lo subas a las redes sociales para que todo el mundo pueda verlo. Así le demostrarás a tu alumnado que vuestro trabajo es importante. Además, tu red de contactos podrá darte visibilidad y feedback igual que tú puedes sacar ideas y dárselo a ellos. Compartiendo tendrás la posibilidad de participar en el Festival I CAN, en el que de 10 finalistas sale un proyecto Representante de DFC España para la celebración internacional anual de DFC Global. El objetivo de este festival es honrar el esfuerzo emprendedor de los niños y niñas creando y desarrollando proyectos nacidos de su imaginación con la guía de sus profes. 

Después de estos 3 pasos, en la “Guía para facilitar proyectos” (descárgala aquí), encontraréis unos consejos que os proporcionamos para que elaboréis un buen vídeo que muestre la esencia de vuestro proyecto, ya que compartirlo es importante, pero no hay que olvidar que debe hacerse entender. Entre los consejos os recomendamos tanto cómo grabar el vídeo, con los diferentes planos, como las indicaciones para montarlo y que así nada te frene para comenzar esta actividad tan enriquecedora en tu aula.

Por último, ¡recuerda que siempre el mayor regalo que compartir es que implica a otras personas en el proceso, lo que nos aporta estar siempre evolucionando como individuos o grupo colectivo!

Con la celebración del Comparte queremos mostraros que la última fase, no por estar al final, es la menos importante, de hecho, es la que le da sentido a todas las anteriores para terminar el proceso Design For Change. Esperamos que esta semana te haya dado el empujón que necesitabais para crear, desarrollar y compartir vuestros proyectos, ¡un plan perfecto para revolucionar tu aula este nuevo curso 2021-2022!


It’s been 3 years since the European project H2020 COMnPLAY launched!

By Adrián Gollerizo

Translate by Rocío Rubio Platas

After three years of adventures, the H2020 COMnPLAY project (the first European project in which Design for Change España takes part in) is about to end. It has been an amazing journey “in search of science” (which was the name of one of the workshops we gave during the project) that gave us experience to take on new European projects: IN-HABIT y Clicks On.

The European project H2020 COMnPLAY Science aims for understanding the new techniques of non-formal and informal learning of science in Europe, studying programming activities, maker activities and playful activities that take place outside of the classroom.

Some of the project’s key results are:

    • Instruments and tools for research: a set of tools along with their handbook for learning-centered participatory research.
    • Practice inventory: an online archive of programming practices, maker activities and playful learning practices of science.
    • COMnPLAYer App: an app that helps children and teenagers find out and learn about science, and allows them to express their opinions regarding what it means to them.
  • COMnPLAY-Science Knowledge Kit
  • COMnPLAY-Science Roadmap for Europe
  • Community: the creation of a stakeholder community of various areas.

Like in any European project, synergies are essential for proper improvement. Every partner in COMnPLAY Science has collaborated and contributed to these key results, so we would like to highlight some milestones of each of them.

NTNU

Their role as the project’s coordinators has been key during these three years. We would like to highlight their essential contribution to the development of the conceptual and methodological project’s framework, unifying every aspect of the project and designing the methodological strategies for their implementation.

TU/e Eindhoven University of Technology

TU/e was in charge of coordinating the identification process for programming practices, maker activities and playful activities related to science learning in Europe. Subsequently, some of these practices were selected for an in-depth study. Their contribution to the project’s methodological framework has also been crucial.

University of Oulu

UOULU has taken a key role in the development of the project’s methodological framework and, more particularly, the development and design of research tools and instruments. Elaborating these research tools made it possible to conduct an empirical study to analyse how non-formal learning activities for science favour teenagers to take part in scientific activities.

FORTH Institute of Computer Science

FORTH has been the institution in charge of the project’s divulgation as well as the creation of a community of young people, formal and non-formal educators, researchers, legislators, amongst others. Their role has been fundamental in the communication and diffusion of the project’s results as well as in the development of educators guides and future research. The team in FORTH is in charge of the project’s social media management, and of the webpage we can find the practices inventory in, the COMnPLAYer APP, amongst others.

Uppsala University

Uppsala University’s team has provided in every phase of the project. We would like to particularly mention the composition of the guides for giving interviews, which were a great contribution to the set of qualitative research tools.

TUM

TUM’s team has contributed in all phases of the project, providing with their knowledge and experience in the area of research for non-formal learning of science. We would like to highlight the investigation they carried out in one of their case studies.

University of Malta

The University of Malta has provided their knowledge and experience in the area of learning based upon digital games. They have shown this through the multiple publications they have done all throughout the course of the project, which we can check in the following link:

https://comnplayscience.eu/library/.

OVOS

The team in OVOS was in charge of developing the platform for COMnPLAYer App. They used the application to conduct research surveys; the app also allows the user to find non-formal learning stories and an interactive game. Without a doubt, it is a great work that teenagers have enjoyed both in and out of the classroom.

King’s College London

Amongst their multiple contributions, King’s College London’s team has provided with the interesting conceptual tool of “Science Capital”. It allows the user to better understand the impact of activities for non-formal learning of science on teenager’s lives.

Science Museum Group

The team of Science Museum Group, other than collaborating with valuable contributions to the different milestones of the project, provided a set of objects from their collection to create an interactive game that is available in the COMnPLAYer App.

Design for Change España

Design for Change España has provided their knowledge as practitioners inside the project, contributing to different research results and actively participating in the development of scientific publications. In addition to that, several non-formal learning of science workshops have been carried out throughout the course of the project.

If you want to know more about the project, visit the COMnPLAY Science web!

 

This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.


¡Se cumplen 3 años del proyecto europeo H2020 COMnPLAY Science!

Por Adrián Gollerizo

Después de tres años de aventura, el proyecto COMnPLAY Science (el primer proyecto europeo en el que participa Design for Change España) está a punto de culminar. Ha sido un viaje apasionante “en busca de la ciencia” (como se llamó a uno de los talleres que facilitamos durante el proyecto), que nos ha servido de experiencia para embarcarnos en nuevos proyectos europeos: IN-HABIT y Clicks On.

El proyecto europeo H2020 COMnPLAY Science tiene como objetivo entender las nuevas formas de aprendizaje no formal e informal de la ciencia en Europa, estudiando las actividades de programación, las actividades maker y actividades lúdicas que ocurren fuera del aula. 

Algunos de los resultados clave del proyecto son:

  • Instrumentos y herramientas para la investigación: una serie de herramientas junto con su guía de uso para la investigación participativa centrada en el aprendizaje. 
  • Inventario de prácticas: un repositorio online de prácticas de programación, actividades maker y prácticas de aprendizaje lúdico de la ciencia.
  • COMnPLAYer App: una app que ayuda a los niños, niñas y jóvenes a descubrir y aprender sobre la ciencia y les permite expresar su opinión sobre lo que significa para ellos/as.
  • COMnPLAY-Science Knowledge Kit
  • COMnPLAY-Science Roadmap for Europe
  • Comunidad: creación de una comunidad de stakeholders de diversos ámbitos.

Como en cualquier proyecto europeo, las sinergias son fundamentales para un buen desarrollo. En COMnPLAY Science todos los partners han colaborado y contribuido dentro de estos resultados clave del proyecto, así que nos gustaría destacar algunos hitos particulares de cada uno de ellos:

NTNU 

Su papel como coordinadores del proyecto ha sido fundamental a lo largo de estos tres años. Nos gustaría destacar su contribución esencial al desarrollo del marco conceptual y metodológico del proyecto, unificando todos los aspectos del proyecto y diseñando las estrategias metodológicas para su implementación.

TU/e Eindhoven University of Technology

TU/e se encargó de coordinar el proceso de identificación de prácticas de programación, maker y actividades lúdicas relacionadas con el aprendizaje de la ciencia en Europa. Posteriormente, se seleccionaron algunas de estas prácticas para hacer un estudio en profundidad. También es esencial su contribución al marco metodológico del proyecto.

University of Oulu 

UOULU ha tenido un papel clave en el desarrollo del marco metodológico del proyecto y, en particular, en el desarrollo y diseño de las herramientas e instrumentos de investigación. El desarrollo de estas herramientas de investigación ha permitido realizar un estudio empírico para analizar cómo las actividades de aprendizaje no formal de la ciencia favorecen que los/as jóvenes se impliquen en actividades científicas. 

FORTH Institute of Computer Science 

FORTH ha sido la institución encargada de la difusión del proyecto, así como de la generación de una comunidad de jóvenes, educadores formales y no formales, investigadores, legisladores, entre otros. Su papel ha sido fundamental en la comunicación y difusión de los resultados del proyecto, así como en el desarrollo de las guías para educadores y para futuras investigaciones. El equipo de FORTH es el encargado de la gestión de las redes sociales del proyecto, así como de la página web donde podemos encontrar el inventario de las prácticas, la COMnPLAYer APP, entre otros. 

Uppsala University

El equipo de Uppsala University ha contribuido en todas las fases del proyecto. Nos gustaría hacer especial mención al desarrollo de las guías para hacer entrevistas, que fueron un gran aporte al conjunto de herramientas de investigación cualitativa. 

TUM

El equipo de TUM ha contribuido en todas las fases del proyecto, aportando su conocimiento y experiencia en el ámbito de la investigación en aprendizaje no formal de la ciencia. Nos gustaría destacar la investigación que llevaron a cabo dentro de sus case studies.

University of Malta

La Universidad de Malta ha aportado su conocimiento y experiencia en el ámbito del aprendizaje basado en juegos digitales. Así lo han demostrado a través de las múltiples publicaciones que han ido realizando durante el transcurso del proyecto, que se pueden consultar en este enlace: https://comnplayscience.eu/library/.

OVOS 

El equipo de OVOS fue el encargado de desarrollar la plataforma para la COMnPLAYER App. Utilizaron la aplicación para realizar encuestas de investigación y además, esta permite encontrar historias de aprendizaje no formal de la ciencia, así como un juego interactivo. Sin duda, un gran trabajo que jóvenes de toda Europa han disfrutado tanto dentro como fuera del aula. 

King’s College London 

Dentro de sus múltiples contribuciones, el equipo de King ‘s College London ha aportado la interesante herramienta conceptual del «Science Capital». Permite comprender mejor el impacto de las actividades de aprendizaje no formal de la ciencia sobre las vidas de los/as jóvenes.

Science Museum Group 

El equipo del Science Museum, además de colaborar con aportaciones muy valiosas a los distintos hitos del proyecto, contribuyó con una serie de objetos de su colección para desarrollar un juego interactivo que está disponible dentro de la COMnPLAYer App. 

Design for Change España

Design for Change España ha aportado su conocimiento como practitioners dentro del proyecto, contribuyendo además a distintos resultados de investigación y participando activamente en el desarrollo de publicaciones científicas. Además, se han llevado a cabo varios talleres de aprendizaje no formal de la ciencia durante el transcurso del proyecto. 

Si quieres saber más sobre el proyecto, ¡visita la web de COMnPLAY Science!

This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.


Curso 21/22: Llena tu mochila con herramientas para el bienestar

Por Elena Bretón, Paula García y Beatriz Alonso

En esta vuelta al cole, ¡recarga energía con la «chispa DFC» que despierta sonrisas y hace brillar los ojos de tu alumnado! 

En Design for Change España queremos darte una cálida bienvenida al nuevo curso 2021-22 con las formaciones que aportan esa energía tan necesaria para sentir tus propias necesidades, las del aula y las del centro educativo, y pasar a la acción para aportar soluciones. Con la Metodología DFC se consigue construir una relación cercana entre profe y alumnado basada en la seguridad, la confianza y el respeto.

Cada año es único. Como profe, en septiembre llega tu momento de afrontar nuevos retos que generan incertidumbre. Ocupas la mayor parte de tu tiempo en preparar dinámicas y actividades con el objetivo de transmitir conocimientos a tu alumnado, con la ilusión de que llegarán a comprenderlos. Porque la comprensión (entendida tanto como la “Facultad, capacidad o perspicacia para entender y penetrar las cosas” y como la “Actitud comprensiva o tolerante”, según define la RAE) es la base de la enseñanza. Tu compromiso contribuye en gran medida a que esta comprensión sea posible, y fomenta el desarrollo del compromiso del alumnado. En DFC España te apoyamos en esta tarea porque, tal y como nos explicaba Dani Molina, asesor educativo y de formación del profesorado de la Consejería de Educación en el Centro del Profesorado de Marbella – Coín, en uno de nuestros últimos post de blog, la Metodología DFC fomenta que tu alumnado se comprometa con su entorno: el aula, sus compañeros y compañeras, el colegio, su propio barrio… ¡y el mundo!

Porque Design for Change da la oportunidad a todos los niños, niñas y jóvenes de cambiar el mundo, empezando por su propio entorno, poniendo en práctica sus propias ideas. Y para que este cambio ocurra, hay que crear las condiciones adecuadas, utilizando los recursos y herramientas que te ofrecemos para llenar tu mochila docente. Formándote en la Metodología DFC, podrás generar cultura del bienestar en tu aula. ¿Te animas a probar?

Además, como adelanto, te dejamos algunas sugerencias para que estos primeros días de curso puedas transmitir alegría e ilusión a tu alumnado, porque sabemos que es esencial que tú te sientas bien primero. Solo desde tu propio bienestar, lograrás contribuir al bienestar de los demás. Con esta actitud podrás convertirte en guía para tu alumnado, en la persona en la que encuentran apoyo, escucha y comprensión. Así, podréis afrontar los retos del nuevo curso juntos. 

  • Al empezar las clases, apunta cómo te sientes y acéptalo. En DFC creemos que es importante reconocer cómo nos sentimos, compartirlo y, acompañados/as, imaginar maneras de mejorar nuestro bienestar físico y emocional. Tal vez a ti no se te surja ninguna idea, y compartiendo tus inquietudes, alguien podría aportar para ayudarte.
  • Prioriza tu descanso y acuéstate temprano. Te levantarás con energías renovadas para afrontar los primeros días de clase. Ya sabes que la energía se contagia y tu alumnado merece la mejor versión de ti mismo/a.
  • Evita el pensamiento negativo, ya que no aporta nada a tu bienestar. Al cerebro le encanta tener razón, así que dale buenos motivos para sonreír. Regala sonrisas (se ven aunque lleves mascarilla) para generar un ambiente de cercanía y confianza.
  • Muévete y realiza actividades que te animen, porque contribuyen de manera positiva a tu bienestar. Si tú no estás bien, tus estudiantes lo notarán. Adopta una rutina diaria y síguela con el mismo compromiso que te gustaría que tuviesen tus alumnos y alumnas en clase. Eres su ejemplo a seguir.

Y después de estos mini consejos cotidianos, queremos ofrecerte, como novedad este curso para tu centro educativo, nuestro nuevo servicio: «Reuniones para el bienestar«, formaciones diseñadas para que toda la comunidad educativa sea parte activa en potenciar el bienestar en el centro. ¡Atrévete y verás cómo tu gestión del bienestar repercute en el bienestar de tu alumnado!

En los siguientes enlaces encontrarás toda la información sobre nuestras formaciones individuales en la página del Taller I CAN 100% virtual. Y si quieres formarte con más profes de tu centro u organización, o formas parte de un equipo directivo, entra en: FORMACIONES PARA ORGANIZACIONES y «Reuniones para el bienestar«.

Tras leer este artículo, esperamos haber despertado en ti el deseo de formarte en DFC, o mejor dicho, el deseo de que despierte en ti la “chispa DFC”. Esta energía significa que tu alumnado recordará los proyectos que hagáis, porque lograrás hacerles protagonistas de su propio aprendizaje; porque harás de tu motivación, su motivación; y porque aprenderás a dirigir menos y acompañar más. Tú puedes revolucionar la educación empezando por tu propia aula, tú eres la pieza clave del engranaje. Contigo empieza todo y si adquieres las herramientas adecuadas, será más fácil que las piezas encajen. ¿Te apetece que se despierte en ti la “chispa DFC”? Entra aquí.


Dos meses en el equipo de DFC España: memoria de unas becarias

Por Carmen Rodríguez, Paula García y Elena Bretón.

En junio, las tres (Carmen, Paula y Elena) empezamos nuestras prácticas en Design for Change España, sin saber lo que nos esperaba, y lo cierto es que está siendo una experiencia enriquecedora en todos los niveles. Entre las muchas tareas que hemos elaborado, las campañas de marketing han sido de las que más nos han gustado y a las que más tiempo hemos dedicado. Esta semana, la campaña gira en torno al equipo DFC España: las personas que han hecho que, en estas prácticas, no solo hayamos aprendido, sino que hayamos disfrutado. Para que se entienda el cariño que le tenemos a este equipo, a lo largo de la semana, veréis varios posts y stories de Instagram en los que podréis conocer mejor a estas personas que son mucho más que las y los trabajadores de esta gran organización, ¡son seres humanos maravillosos! Veréis un poquito más de cerca cómo son estas personas maravillosas y así entenderéis parte del motivo de nuestra satisfacción. Esperamos que la campaña logre transmitir parte de su esencia, su dulzura, cercanía y compromiso, porque así es la parte más humana de DFC España. 

Compartimos nuestra experiencia en primera persona:

“DFC nos ha abierto sus puertas desde el primer día y nos ha acogido como un miembro más del equipo. Hemos sido becarias, sí, pero me he sentido muy valorada y escuchada siempre. En Design for Change creen firmemente en el trabajo en equipo y en escuchar a las personas, ya sean niños, jóvenes o adultos, porque todas tienen mucho que aportar. Su metodología se basa en 5 fases (Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte), y es realmente efectiva. Es el hilo conductor de todo lo que se hace. Las premisas DFC más significativas para mí son: Cualquier idea es buena, se pueden decir “locuras” con total libertad y nadie las va a juzgar. El feedback que se dé debe ser siempre constructivo y, aunque pueda costar, no hay que justificarse, sino dar las gracias por él, porque su fundamento es ayudarte. Por último, si preguntas, es porque estás dispuesto a escuchar la respuesta, te guste más o menos. Así es como funciona este equipo y creo que es lo que le hace ser lo que es, pues como bien dicen, “si yo puedo, es contigo”.

Elena Bretón

 

Supe que iba a tener unas grandes prácticas en DFC España desde antes de empezar, cuando un par de meses antes de la fecha de comienzo, todo el equipo hizo una videollamada con nosotras para presentarse, además de invitarnos a uno de sus talleres I CAN unas semanas después. A mí esto me demostró que el equipo quería integrarnos, que sintiéramos que ya éramos parte de DFC España, y esto hace que ya en junio comiences tus prácticas con una actitud positiva. A partir de ahí, todo fue mejorando gracias al gran equipo que hemos formado junto a Bea [Responsable de Comunicación de DFC España], haciendo una gran variedad de tareas en el área de comunicación, donde hemos podido llevar a la práctica todo lo aprendido en clase, descubrir y potenciar nuestras habilidades y aprender de la manera de trabajar de todo el equipo, el cual aplica una metodología que hace que todo marche bien a la vez que hace que te guste lo que haces y disfrutes de la compañía de los demás en un ambiente de tolerancia y buen rollo, aunque sea a través de una pantalla. Creo que lo que hace que esta organización funcione tan bien es su gente y el amor que le ponen a la gran labor por la que luchan cada día: la revolución de las aulas. Gracias, DFC España, ¡a mí me habéis revolucionado las ganas de seguir formándome en comunicación!”.

Carmen Rodríguez

 

“Desde el principio de mis prácticas, me he sentido muy cómoda trabajando para Design for Change. La gente es muy agradable, está dispuesta a ayudarte y a darte feedback constructivo. Además, también me gusta mucho su filosofía, misión y valores. En los tiempos que corren, es fundamental que los jóvenes aprendan de la mejor manera, para así salir preparados para el futuro. Para DFC, la manera más óptima de aprender es divirtiéndose y desarrollando las habilidades blandas, esenciales para la vida, ya sea laboral como personal. Por lo general, me ha gustado mucho haber aportado algo a la sociedad en el ámbito de la educación a través de esta organización”.

 Paula García

 

En definitiva, Design for Change España siempre está compuesto por personas dispuestas a aportar cambios a la sociedad desde la educación, ya sean becarias, miembros de la Junta Directiva, o los y las empleadas de la organización. Esperamos que hayáis podido ver el lado más humano de Design for Change, cuya prioridad principal siempre es la gente.

Para nosotras trabajar aquí ha sido dinamismo, alegría y satisfacción.

 

Si quieres saber más sobre las personas que forman DFC España y cómo trabajan, entra en https://dfcspain.org/quienes-somos/


Dani Molina: “Design for Change es una metodología entre ABP y Aprendizaje-servicio con compromiso ético y empoderamiento”

Volvemos, café en mano, con la segunda parte de la entrevista a Dani Molina, asesor educativo y de formación del profesorado de la Consejería de Educación en el Centro del Profesorado de Marbella – Coín; encargado, entre otras líneas, de la que concierne a la creatividad.

En esta última parte, la entrevista nos ha llevado más incluso al diálogo, porque como ya comentaba Dani al terminar el último café de la semana pasada: “Haces preguntas muy difíciles” y “estos temas daban para un debate”. Hoy, dedicándole tiempo a la segunda fase de la Metodología DFC, Imagina, donde se da rienda suelta a la creatividad, quizá lleguemos a imaginar nuevas formas de diálogo para seguir profundizando en las claves de la transformación educativa utilizando metodologías de innovación docente.

Por Beatriz Alonso

P: Para retomar la conversación, vamos a empezar hablando sobre metodologías que desarrollan las competencias del alumnado. En este sentido, ¿con qué metodologías se combina mejor Design for Change (DFC)?

R:  Design for Change es muy potente por varias razones. Si nos vamos a ejemplos concretos, por ejemplo, combinándolo con ABP [Aprendizaje Basado en Problemas] consigue ir un paso más allá. ABP es una propuesta para resolver un problema poniendo en práctica habilidades y destrezas previas que tenga el alumnado, con otras que las pueda adquirir en la asignatura. DFC incorpora algo distinto: la Fase Siente, esa conexión con el problema que permite sentirlo.

A veces, cuando se hace ABP en el aula, son propuestas muy forzadas, realmente el alumnado no tiene interés en los temas a tratar; ya sea el espacio, los primitivos o los piratas. Aunque aparentemente tiene ese interés, realmente ha sido conducido por el profesorado. Esto se ve mucho, sobre todo en las primeras etapas educativas. En este sentido, DFC aporta mucho valor porque consigue que sientan el problema o el tema como propio, y por tanto se comprometen con el problema. Esto es un salto brutal porque es cuando se empodera al alumnado que se siente capaz de mejorar su entorno inmediato. Porque cuando se le pregunta a un niño qué problema quiere resolver, normalmente va a decir lo que sabe que se espera de él que diga, “la paz en el mundo”, por ejemplo; y no son problemas que conecten directamente con su realidad.

P: Y una vez que conectan con el problema, llega la hora de idear soluciones, ¿por qué es tan importante prestar atención a desarrollar la creatividad en el aula?

R:  Porque permite imaginar soluciones sin límites, permitiéndote incluso un momento de ‘todo vale’ donde surgen las ideas locas, donde no se pone freno. Luego se filtra y se costumiza, y así se desarrolla el pensamiento creativo. Esta parte de las ‘ideas locas’ de Design for Change es muy potente porque, al no poner cortapisas, puede llevarnos a una serindipia, a una idea muy interesante.

P: Desde ese punto me parece procedente destacar además otra característica importante de la Fase Imagina de Design for Change: la ética, que tiene que estar presente al desarrollar un proyecto, porque no vale hacer cualquier cosa ni a cualquier precio. Una solución diseñada con la Metodología DFC tiene que ser útil para la sociedad y mejorar el entorno. Incorporar la ética desde la práctica es dar un paso más para crear ciudadanía responsable y comprometida.

R:  De hecho, antes cuando me has preguntado por metodologías activas con las que se combina fácilmente DFC, se me quedó pendiente decirte que está entre ABP y Aprendizaje-servicio (que es una especie de ABP que provoca un beneficio social para el entorno y la comunidad). Cuando en medio del proceso, el referente es el alumnado y el profesor acompaña, facilitando los recursos, los espacios y los tiempos para que se desarrollen esos proyectos, surge el empoderamiento del alumnado, y así ocurre en el proceso de aprendizaje con DFC. Al final, podría decir que Design for Change es una metodología entre ABP y Aprendizaje-servicio con compromiso ético y empoderamiento.

P: Entonces, un/a profe que haga ABP o Aprendizaje-servicio en su aula, ¿podría integrar fácilmente DFC? Y yendo un paso más allá, ¿cómo facilitar la integración en las aulas de este tipo de metodologías?

R:  En relación a las dificultades que hay para introducir metodologías innovadoras, que las tenéis vosotros [en DFC España] y las tenemos nosotros [en el Centro del Profesorado], es la resistencia al cambio, porque cuesta. Y la única manera de hacerlo es enviar un mensaje directo y sencillo, junto con la clave para solventar la integración de este tipo de metodologías: la evaluación, que ya lo estuvimos hablando la semana pasada, porque el profesorado, con este tipo de propuestas tan abiertas, piensa “¿y esto cómo lo evalúo?”, porque están acostumbrados a evaluar por contenido, con exámenes, y hay ciertas competencias que les cuesta o que no saben evaluar.

P: Claro, por eso es crucial señalar cuáles son las competencias que se desarrollan con este tipo de metodologías y cómo evaluarlas.

R:  Esto ya es más difícil. Primero tenemos que pensar cómo se trabaja con estas metodologías, como con Design for Change, que se desarrolla constantemente el aprender a aprender, se hace metacognición de los procesos, se verbalizan las dificultades, se ponen sobre la mesa, se vuelve sobre ellas… Está clarísimo cómo se trabaja el aprendizaje cooperativo, el mapa de desempeño de toda la comunicación y la expresión oral, en fin, todas estas competencias está claro que se trabajan con Design for Change.

El problema llega cuando al profesorado en currículum le aparecen una serie de indicadores, que tiene que traducir a actividades concretas. Ese cuadro de relación es el que hay que facilitarle al profesorado, es decir, relacionar propuestas concretas con lo que tienen que evaluar. Y es que las actividades competenciales tienen muchos más indicadores de evaluación que un examen donde se evalúa únicamente el dominio del contenido, por eso es mucho más sencillo de evaluar.

P: Entiendo que, para compensar estas dificultades para el profesorado, el beneficio tiene que ser muy alto, tanto para el alumnado como para ellos y ellas.

R:  Uno de los beneficios directos de utilizar DFC en el aula es la cohesión que genera. Sabemos que los grupos se cohesionan en torno a un objetivo compartido, que en este caso es de creación, de construcción. Tú puedes hacer muchas dinámicas de cohesión, pero realmente lo que hermana a un grupo es el trabajo. Y eso se consigue con DFC.

De manera indirecta, por ejemplo, se puede contar con DFC para mejorar la convivencia de los claustros. Sé que utilizando DFC se genera bienestar. Y es que con DFC, aunque el objetivo sea mejorar el entorno con los proyectos que se llevan a cabo, el tejido social se cohesiona, y eso permanece en el tiempo, es estable, y se puede medir haciendo un sociograma previo y otro posterior, donde se verá reflejado, por ejemplo, cómo han disminuido los conflictos en el aula. Así se valoran los grupos invisibles que existen, las relaciones intergrupales, los tipos de liderazgo, el conocimiento que se transmite el alumnado entre los propios compañeros… Todo eso genera recursos para enfrentar problemas, para prevenir el bullying… En general, para construir un tejido social mucho más estable en los grupos y propicio para desarrollar procesos de aprendizaje.

Además, este trabajo cooperativo no solo desarrolla la solidaridad y la igualdad, sino que mejora el rendimiento individual.

P: Y ya entrando más en detalle, ¿qué aporta DFC al aula? ¿Cómo se consiguen esos cambios de mentalidad?

R:  Sabemos que, con propuestas de este tipo, donde se le da voz al alumnado, se corrigen autoconceptos distorsionados; se aumenta la autoestima, la perspectiva que tienen sobre sí mismos; se mejora el tejido social, como hablábamos. Por otra parte, da mucha tranquilidad al profesorado y a los equipos directivos, cuando inician un proceso de transformación metodológica, intentar sostenerse en un horizonte de evidencias de impacto, que requiere más esfuerzo, pero que no es una pérdida de tiempo, porque es rentable, porque el alumnado mejora en todos los aspectos que acabamos de comentar.

P: ¿Qué necesidades estáis identificando en el ámbito educativo desde el Centro del Profesorado y qué se puede aportar para cubrirlas, con DFC y con otras metodologías?

R:  Ahora mismo las necesidades se concentran en la actualización tecnológica, porque los procesos virtuales se van a quedar. Aparte de eso, las necesidades tradicionales son instrumentales, a desarrollar en tres líneas: competencia matemática, competencia comunicativa y competencia emocional. Además de estas líneas generales, encontramos centros que quieren transitar por líneas de emprendimiento y de liderazgo.

P: Profundizando un poco más, tenemos ejemplos de cómo el profesorado integra DFC en el currículo, ¿cómo podemos conseguir que más profes se lancen?

R:  La conexión curricular es necesaria. Pasó durante años con ABP, que se quedaba en un proyecto anecdótico y divertido, donde los niños se lo pasaban bomba; pero luego llegaba la evaluación y les ponían un examen. Si por un lado va la metodología, que tiene beneficios indirectos que todo el mundo reconoce, que además entusiasma, con la que los chavales aprenden… y por otro lado va la nota; pues cuesta mucho integrar la metodología de una manera estable. Por eso hay que ayudar al profesorado a conectarlo con los indicadores de evaluación de los currículos oficiales.

P: ¿Qué sucede en un niño o niña cuando se da cuenta de que, además del “qué hacer” ha aprendido el “cómo hacerlo”? ¿Cuál es el impacto que tiene en los y las jóvenes aplicar los conocimientos adquiridos en el aula al mundo real para resolver retos? ¿Y si se le suma, como ocurre con DFC, que eligen el problema sobre el que quieren actuar e implementan sus propias ideas para aportar soluciones?

R:  DFC es completamente competencial porque pone en acción todos los recursos que tiene el alumno: recursos personales, contenidos… porque dependiendo de la temática del proyecto se puede introducir desde ciencia hasta robótica, todo cabe.

En los indicadores de John Hattie, de quien hablábamos el otro día, se ve claramente que, después del trabajo colaborativo del profesorado, el segundo indicador de más influencia es la percepción que tiene el alumno sobre sí mismo, es decir, las expectativas que tiene. Se ha visto que los centros educativos que aplican programas que corrigen el autoconcepto distorsionado y mejoran la autoestima del alumnado, tienen un mejor rendimiento académico en todas las áreas, con un impacto de 102, que es un impacto muy alto.

P: Antes hemos nombrado el emprendimiento y, puesto que con DFC se desarrolla emprendimiento social, ¿cómo consideras que se debe acercar el emprendimiento al aula?

R:  A veces la palabra emprendimiento, también la palabra rentabilidad, se asocia mucho a términos mercantiles. Esas connotaciones dentro del mundo educativo pueden causar rechazo. Pero no es real. Los procesos de innovación, de transformación, tienen que ser rentables en el sentido de “poco esfuerzo y buenos resultados”. Estos procesos de cambio tienen que ser sostenible para que no se abandonen. Si se hace una propuesta que, aunque conlleve cierto trabajo de actualización y de formación, va a conseguir muy buen impacto y un alto rendimiento, se tiene que llevar a cabo.

Pasa lo mismo con el termino “emprendimiento”. Ser emprendedor no significa montar una empresa; sino ser proactivo, creativo, resolutivo ante los problemas… ser protagonista, no simplemente un ejecutor disciplinado. Transmitirlo así supone alejarte de esa idea de emprendimiento como “empresa”.

Por eso DFC desarrolla el emprendimiento social, porque el alumnado es consciente de que es protagonista, es parte de la solución aplicando principios éticos, se da cuenta de que su entorno no tiene porqué ser así, se puede cambiar. Por eso es un método sostenible, porque el alumnado se compromete con los problemas. La misma filosofía DFC conecta con el desarrollo sostenible para el planeta por estas razones, y porque fomenta el sentimiento de comunidad: alumnado y profesorado se sienten parte del proceso y construyen una red donde, además de inspirarse, comparten experiencias; formando parte de algo más grande. Así sabes que no estás solo.

P: No quiero terminar esta conversación sin hablar de inteligencias múltiples, porque sé que tienes un Máster en Inteligencias Múltiples e Innovación Educativa por la Universidad de la Florida. Howard Gardner ha destacado de Kiran Bir Sethi su capacidad para simplificar una metodología tan compleja como el Design Thinking y crear Design for Change. ¿Cómo conecta DFC con la teoría de las inteligencias múltiples?

R:  La teoría de las inteligencias múltiples ha sido una oportunidad para la diversidad, para realmente reconocer que el grupo y las fortalezas son diversas. DFC conecta con la filosofía de las inteligencias múltiples sobre todo por esta razón. Y es que, en un proceso de transformación social del entorno, necesitamos a todas las inteligencias. Por eso DFC es tan potente, porque les da valor a todos los talentos por igual.

P: Y, para terminar, aunque podríamos seguir hablando horas, nos gustaría saber qué te sugiere el nuevo lema de Design for Change España: “Revolucionar tu aula es de buena educación”.

R:  Inconformismo, reto ante los problemas, proactividad, no asumir que las cosas son así porque tienen que ser así. Al fin y al cabo, vuestra propuesta es muy profunda, porque en la “revolución” hay componentes de “quiero mejorar”. Tiene que ver con el pensamiento crítico, con cuestionarte, con valorar otras posibilidades, otras opciones… y también está relacionado con la conciencia personal y de grupo para hacer del entorno un sitio mejor.

 

Mil gracias a Dani Molina por habernos dedicado estas dos horas de conversación, de diálogo constructivo, de inspiración para pasar a la acción… ¡Nos vemos la próxima vez en un proceso creativo para generar nuevas propuestas para seguir revolucionando las aulas!  

 

 

 

 


Three years learning science in a funny way with COMnPLAY Science

by Elena Bretón, Paula García y Carmen Rodríguez

Translation: Paula García

In June 2018, Design for Change Spain was invited to participate in the European project Horizon 2020 COMnPLAY Science. After three years of collaborative work between partners, collaboration with organizations of no formal science education, and a pandemic that has not stopped us, this project comes to an end in November. And what did these months of work consist of? The answer is promising: to foster the importance of science in the classrooms, to bring it over to children so that they are familiarized with new technologies, and to show the efficacy of the no formal education.

This project’s consortium is composed of 11 members from 10 European countries: Germany, Austria, Spain, Finland, Greece, Malta, Norway, Netherlands, United Kingdom, and Sweden. All of them have the technical knowledge needed for the project, are complementary to one another, and represent the parties interested in the world of informal and innovative science learning, reflecting the geographical, cultural, and socioeconomic diversity of Europe.

This project aims to help Europe better understand the new ways of no formal science learning. Nowadays, a lot of European children and youngsters learn through coding, invention, and other experimental activities, outside and inside the science classrooms.

Here are some other principal objectives:

  1. To develop a conceptual and methodological framework, integrating all the aspects of the project into a conceptual map.
  2. To establish a European community of people interested in formal and informal education, including students, educators, facilitators, and legislators of several fields that contribute, orientate and help to evaluate the investigation.
  3. Identify and analyze diverse practices in the fields of coding, maker activities, and leisure activities that happen outside the formal educational spaces.
  4. To conduct an empirical in-depth investigation in some of the chosen practices.
  5. To understand the impact that this kind of no formal science learning has on formal science education, on the traditional and informal interventions of science learning, on the youngsters as students and citizens, and on society as well.
  6. To disseminate the messages and results of the project and allow the exploitation of those results through the development of a guide for educators and facilitators that include recommendations for the development of policies and future investigations.

Within the project, two workshops of no formal science learning were implemented. The former workshop (“I CAN Activist”) was implemented in 4 hours and had 90 people of 15-16 years as participants. The latter workshop (“Looking for Science”) consisted of 2-hours activities with 89 students of 14-17 years. In this workshop, they mixed students from different schools with their teachers, so as to enrich the exchange experience (not just information).

In these workshops, the DFC Methodology was applied, going through five steps: Feel, Imagine, Do, Evoluate and Share. During this project, they tried to identify challenges so as to come up with ideas, create prototypes, choose which steps to take so as to act, and share the results.

According to the teachers that have accompanied and supported their students, it can be stated that this project has helped students to develop competencies, such as critical thinking, teamwork, and creativity. Moreover, as it was a long-term project, doing activities about the topic enabled the students’ motivation and empowerment.

Another benefit of this project is that it obtained a high level of implication from teachers and students, who made sciences go beyond the limits that their learning in formal backgrounds provides them. They felt a real interest in science and they learnt. Actually, the feedback that the participants provided has been key for the rise of the impact of the project in their lives.

Apart from the workshops, Design for Change Spain has contributed within the project to the spread of the activities carried out by the rest of the partners, as well as the investigation carried out within the framework of the no formal education. Practices of no formal science learning have been identified in Spain, facilitators have been interviewed and an investigation has been carried out with students and teachers from several schools. As a result of this European collaboration, several articles published in international research magazines have emerged.

Thanks to this project, it has been shown once again the principle of Better Together, because “if I CAN, it’s with you”, seeing the productive collaboration between the partners of the consortium. In DFC Spain, we are always encouraged with illusion in this kind of collaboration and projects, whose goal is to explore new practices of learning-teaching and to advance in the community towards quality education.

For further information: https://comnplayscience.eu/

This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.


Tres años aprendiendo ciencia de forma divertida con COMnPLAY Science

Por Elena Bretón, Paula García y Carmen Rodríguez

En junio de 2018, Design for Change España fue llamada a participar en el proyecto europeo Horizonte 2020 COMnPLAY Science. Después de 3 años de trabajo conjunto  entre los partners, colaboración con organizaciones de enseñanza no formal de la ciencia y una pandemia que no nos ha frenado de por medio, este proyecto llega a su fin en noviembre. Y, ¿en qué han consistido todos estos meses de trabajo? La respuesta es prometedora: fomentar la importancia de la ciencia en las aulas, acercarla a los niños y niñas para que se familiaricen con las nuevas tecnologías y demostrar la eficacia de la educación no formal.  

El consorcio reunido para este proyecto está formado por 11 miembros de 10 países europeos: Alemania, Austria, España, Finlandia, Grecia, Malta, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia. Todos ellos reúnen los conocimientos técnicos necesarios para el proyecto, se complementan entre sí, representan a las partes interesadas en el mundo del aprendizaje informal e innovador de las ciencias, reflejando a su vez la diversidad geográfica, cultural y socioeconómica de Europa. 

El objetivo general de este proyecto consiste en lograr que Europa comprenda mejor las nuevas maneras de aprendizaje no formal de las ciencias. Hoy en día, muchos niños, niñas y jóvenes europeos aprenden a través de la programación, la invención y otras actividades experienciales, tanto fuera de clase como en las aulas de ciencias.

Entre otros objetivos principales destacan:

  1. Desarrollar un marco conceptual y metodológico apropiado, en el que se integren todos los aspectos del proyecto en un mapa conceptual.
  2. Establecer una comunidad europea de personas interesadas en la educación no formal e informal, incluyendo estudiantes, educadores, facilitadores y legisladores de diversos campos que contribuyan, guíen y ayuden a evaluar la investigación.
  3. Identificar y analizar diversas prácticas existentes en los campos de la programación, actividades maker y actividades lúdicas que ocurran fuera de los espacios educativos formales.
  4. Llevar a cabo una investigación empírica en profundidad en algunas de las prácticas seleccionadas.
  5. Entender el impacto que este tipo de aprendizaje no formal de las ciencias tiene en la educación formal de las ciencias, en las intervenciones tradicionales e informales del aprendizaje de las ciencias, en los y las jóvenes como estudiantes y ciudadanos/as, al igual que en la sociedad.
  6. Comunicar los mensajes y resultados del proyecto y permitir la explotación de dichos resultados a través del desarrollo de una guía para educadores y facilitadores que incluya recomendaciones para desarrollo de políticas y futuras investigaciones.

Dentro del proyecto, se impartieron dos talleres de aprendizaje no formal de la ciencia. El primer taller (“Activista I CAN”) se impartió en 4 horas y participaron 90 personas de edades comprendidas entre los 15-16 años. El segundo taller (“En busca de la ciencia”) consistió en una actividad de dos horas con un grupo de 89 estudiantes de entre 14 y 17 años. En este segundo taller mezcló a las y los alumnos de diferentes colegios junto con sus docentes, para hacer la experiencia de intercambio (no solo de información) más enriquecedora. 

En estos talleres se aplicó la Metodología DFC, recorriendo sus cinco fases: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. Durante este proceso, se buscaba identificar retos para generar ideas, crear prototipos, decidir qué pasos dar para pasar a la acción y compartir los resultados.

De acuerdo con los profesores que han acompañado y guiado a su alumnado, se puede decir que este proyecto ha ayudado a que las alumnas y alumnos desarrollen competencias como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la creatividad. Además, al ser un proyecto de larga duración, hacer actividades recurrentes sobre el tema facilitó la motivación y el empoderamiento del alumnado.

Otro de los beneficios de este proyecto reside en que se obtuvo un alto nivel de implicación por parte de profesorado y alumnado, quienes consiguieron llevar las ciencias más allá de los límites que se les confiere a su enseñanza en entornos formales. Sintieron real interés por las ciencias y aprendieron. De hecho, el feedback que los y las participantes han recibido ha sido clave para aumentar el impacto del proyecto en sus vidas. 

Además de la realización de los talleres, Design for Change España ha contribuido dentro del proyecto a la difusión de las actividades realizadas por el resto de partners, así como a la investigación llevada a cabo dentro del marco de la educación no formal. Se han identificado prácticas de aprendizaje no formal de la ciencia en España, se ha entrevistado a facilitadores y se ha llevado a cabo una investigación con alumnado y profesorado de varios centros escolares. Como fruto de esta colaboración europea han surgido varios artículos publicados en revistas de investigación internacionales.

Gracias a este proyecto se ha demostrado una vez más la máxima del Better Together, porque si “Yo Puedo, es contigo”, vista la productiva colaboración entre los partners del consorcio. En DFC España nos embarcamos siempre con ilusión en este tipo de colaboraciones y proyectos, que tienen como objetivo explorar nuevas prácticas de enseñanza-aprendizaje y avanzar en comunidad hacia una educación de calidad.  

Para más información: https://comnplayscience.eu/

This project has been funded with support from the European Commission. This publication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.


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