La "metaexperiencia" de Design for Change España en Educa Experience

Por Miguel Luengo, Laura Plaza y Beatriz Alonso

 

Contar la experiencia que vivimos en el Congreso Educa Experience el equipo de Design for Change España suena casi a narrar una “metaexperiencia”. Contar la experiencia en Educa Experience…

Cuando recibimos la propuesta de participación, nos pareció una buena oportunidad para poner en práctica nuestro nuevo lema recién estrenado: “Revolucionar tu aula es de buena educación”. Y estábamos en lo cierto. En Educa Experience encontramos un espacio repleto de personas (¡más de 1.000!) dispuestas a aprender, a participar (aunque cuesta enfrentarse al miedo escénico y a la vergüenza), a intercambiar experiencias para mejorar la calidad educativa y adquirir nuevas herramientas.

¿Cuál fue nuestra propuesta de “revolución”? En lugar de dar una charla, quisimos ofrecer un taller: una experiencia participativa para que el “experience” fuera acorde con la esencia de Design for Change: una metodología basada en el Design Thinking donde la escucha y el trabajo en equipo son clave. Al empezar a diseñar esta “experiencia participativa”, Miguel Luengo, presidente de la organización y facilitador del taller, encontró otra “revolución”: Hacer el taller de pie en lugar de sentado frente a la pantalla. ¿Cambió algo? ¡Claro que sí! Personalmente, Miguel afirma que sin duda alguna, porque la sensación de conexión con “el otro/a” fue mucho mayor, aumentando entonces la disposición de interactuar de los y las participantes. Una vez más se pone de manifiesto que, en ocasiones, con pequeñas acciones se pueden lograr grandes cambios.

Efectivamente, en el taller sentimos este “hambre de conocimiento” y estas ganas de compartir. Por el chat, las y los participantes hablaban un lenguaje común. A la pregunta: “¿Qué destacas de esta actividad?”, surgían algunas de las claves que los y las docentes que bucean en el ámbito de la innovación desean fomentar entre su alumnado: “Participación activa”, “motivación”, “ilusión”, “creatividad”, “interacción”, “innovación”, “entusiasmo”, “despertar la curiosidad” o “vivirlo como una experiencia propia”… Porque el taller se compuso de seis actividades cortas, todas ellas participativas, diseñadas para hacer una reflexión al final de cada una de ellas; ya que en demasiadas ocasiones pasamos de una actividad a otra sin pararnos a pensar sobre qué hemos aprendido. Y, desde luego, si después de reflexionar compartimos los pensamientos que consideremos relevantes con otras personas, el enriquecimiento no solo será individual sino también colectivo. Finalmente, se les pidió a los y las participantes que compartiesen la palabra que se llevaban del taller.

La conclusión a la que llegamos después de haber vivido esta “metaexperiencia” es sencilla e iluminadora: el profesorado se sigue sorprendiendo al ver que las cosas se pueden hacer de otra manera, que un webinar puede impartirse de pie, puede ser participativo y que es mucho mejor si las cámaras de los y las participantes están encendidas. Por ello, en Design for Change, a través de nuestras formaciones, seguimos demostrando que la participación vía online es posible, que hay mil y una herramientas (unas más sencillas, otras más complejas) a las que podemos sacar partido, que a la hora de diseñar este tipo de sesiones online la premisa siempre es “simplifica” y después “simplifica un poco más”. Y, después, desde esa sencillez conseguimos crear actividades donde todos los y las asistentes pueden participar en retos tan simples y tan satisfactorios como la cocreación de un dibujo o resolver retos de manera ágil inspirándose en imágenes. Actividades, todas ellas, de las que se puede, y se debe, extraer una reflexión, un aprendizaje; para, como decimos en Design for Change, “evoluar” (acrónimo de evaluación y evolución).

En esencia, “Revolucionar el aula” está en manos de todos y todas… siempre y cuando se adquieran las herramientas necesarias 😉


Dibujo cocreado por los y las participantes durante el taller.


Los galardones del Festival I CAN: Representante y Proyecto Más Escuchado

El colegio Mare de Deu de l’Assumpció de Badalona, por el proyecto “Stop violence”, será el Representante de DFC España en la celebración internacional de DFC, la Be The Change celebration; y el colegio Madre María Rosa Molas de Onda, por el proyecto “Día de África”, ha sido galardonado como Proyecto Más Escuchado en redes sociales #CompartimosDFC21.

El evento nacional de Design for Change España es la oportunidad para reconocer la labor de todos los niños, niñas y jóvenes que han decidido dar un paso al frente y pasar a la acción para aportar soluciones diseñadas por ellos y ellas a los problemas que más les afectan utilizando la Metodología DFC. Ese compromiso con el cambio y con mejorar su comunidad merece un reconocimiento. El Festival I CAN celebrado el pasado 20 de marzo fue el lugar para poner en valor las soluciones de los más de 6.300 jóvenes agentes de cambio que han participado en el Reto I CAN 2019 y 2020, reconocidos en los 10 proyectos finalistas de cada año y las 4 Menciones Especiales. De esas 24 historias de cambio, este año merecen un reconocimiento especial: colegio Mare de Deu de l’Assumpció de Badalona, por el proyecto “Stop violence”, como Representante de DFC España en la celebración internacional de DFC, la Be The Change celebration; y el colegio Madre María Rosa Molas de Onda, por el proyecto “Día de África”, como Proyecto Más Escuchado en redes sociales #CompartimosDFC21.

“Stop violence”, para no quedarse de brazos cruzados frente a la violencia

Los y las artistas del cambio explican con sus propias palabras cómo se han enfrentado al reto de erradicar la violencia en su entorno: “Nuestro proyecto aborda diferentes tipos de violencia que fueron detectados en nuestro entorno. Nuestra actuación gira entorno a tres ejes: microteatro (representación teatral en el barrio sobre diferentes tipos de maltrato), campaña de concienciación sobre la violencia de género y por último un mural colectivo sobre el vandalismo”. Este proyecto ha sido realizado por 90 alumnos/as de Secundaria y 6 profesores que les han guiado en el proceso, enmarcado en el ODS 10, “Reducción de las desigualdades”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

“Día de África”, un proyecto realizado durante el confinamiento

Los alumnos y alumnas de 4º de ESO, tras tomar conciencia de sus propios sentimientos y emociones durante el confinamiento y acercarse a varias realidades como hospitales, asistencia de la Iglesia en la pandemia, voluntariado… se plantearon qué pasaría si la COVID-19 llegase a África. Decidieron impulsar la campaña de la ONG Delwende en torno al día de África, a través de sus propias redes sociales. No contentos con ello, dieron un paso más en su proyecto y quisieron recaudar fondos a través de la captación de socios. Este proyecto ha sido realizado por 25 alumnos/as de Secundaria y 1 profesora que les ha guiado en el proceso, enmarcado en el ODS 3, “ Salud y bienestar “.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Y si quieres que tu alumnado aporte también su granito de arena para cambiar el mundo, ¡fórmate en la Metodología Design for Change!


Un centenar de jóvenes de 22 centros educativos han recibido su reconocimiento por cambiar el mundo con Design for Change

El Festival I CAN es la oportunidad para amplificar la voz de los 6.300 jóvenes agentes de cambio que han mejorado su entorno en 2019 y 2020 con sus proyectos Design for Change (DFC), porque “los niños, niñas y jóvenes son el presente; y tenemos que escucharlos”. Un evento organizado por DFC España, con Fundación Edelvives como aliado y Fundación CEPA como patrocinador, que ha contado con representantes de Ashoka España, Impact Hub Madrid, Teamlabs y la Universidad Rey Juan Carlos.

Un centenar de jóvenes representantes de 22 centros educativos de casi toda España, profesorado e invitados del tercer sector y del ámbito educativo e institucional, compartieron este pasado sábado el Festival I CAN online de Design for Change España para celebrar que los jóvenes están cambiando el mundo. El objetivo consistía en reconocer el esfuerzo de 6.300 artistas del cambio que han participado en el Reto I CAN 2019 y 2020 con proyectos para mejorar su entorno; porque, “los niños, niñas y jóvenes son el presente, y tenemos que escucharlos”.

Por este motivo, la inauguración del Festival corrió a cargo de la joven changemaker de Ashoka España, Amaya Vizmanos, que dio la enhorabuena a todos los agentes de cambio y les contó cómo desde pequeña le gustaba siempre “meterse en muchas cosas”, definiéndose a sí misma como “una esponja” porque sabía que “algún día todas esas cosas tendrían sentido”. Ese día llegó durante la pandemia, cuando empezó a desarrollar proyectos colaborativos que la han llevado a ser reconocida como joven changemaker. Después de contar su experiencia inspiradora, les recordó a los y las jóvenes que todas las personas son imprescindibles porque cada cual aporta algo diferente, así que “pregúntate qué puedes aportar y coge tu energía y tu ilusión para empezar a trabajar y a diseñar el cambio”.

Después, desde 22 países de los cinco continentes llegaron mensajes de vídeo de representantes de Design for Change para reconocer la labor de los 22 proyectos finalistas; y se dio un galardón al Proyecto Más Escuchado en redes sociales al Colegio Madre María Rosa Molas de Onda, de la mano de la joven miembro del Student Council de Design for Change, María Hernández. Tras algunas actividades para conectar y divertirse, llegó el momento de anunciar al Representante de Design for Change España que participará en la celebración mundial de Design for Change, presente en más de 70 países. Los miembros del jurado fueron: Antonio González, Director de Impact Hub Madrid; Siham Bennani, Jefa de Admisiones y Buscadora de Talento de LEINN Madrid en TEAMLABS; Amaya Vizmanos, joven Changemaker de Ashoka España; Pilar Laguna, Directora Observatorio para el estudio y el desarrollo de innovaciones en el ámbito educativo de la Universiddad Rey Juan Carlos; y Victoria de Pereda, durante muchos años Responsable del departamento de Sostenibilidad del Instituto Europeo de Diseño y ahora Consultora Design for sustainability, quien es la encargada de entregar su galardón al colegio Mare de Deu de l’Assumpció de Barcelona, por el proyecto “Stop violence”. Una iniciativa en el marco del ODS 10, “Reducción de las desigualdades”, realizado por 90 alumnos/as de Secundaria guiados por 6 profesores/as, que aborda diferentes tipos de violencia que fueron detectados por los propios jóvenes en su entorno. Su actuación giró entorno a tres ejes: un microteatro, representación teatral en el barrio sobre diferentes tipos de maltrato; una campaña de concienciación sobre la violencia de género; y, por último, un mural colectivo sobre el vandalismo.  Terminó el Festival con una canción compuesta durante el evento por Olaya Alcázar, joven artista; y un vídeo de la fundadora de Design for Change y Ashoka fellow, Kiran Bir Sethi.

Design for Change es referente en innovación educativa en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para cumplir con la Agenda 2030 porque lleva el diseño al aula y le da al profesorado las herramientas necesarias para desarrollar estrategias que mejoran su día a día y el del alumnado. Con las soluciones que han diseñado e implementado para resolver los problemas que más les afectan, los y las artistas del cambio han mejorado su entorno. Por este motivo, el Festival I CAN no solo se ha diseñado para los y las jóvenes, sino CON ellos y ellas, dando ejemplo de que “Revolucionar tu aula, es de buena educación”. La Metodología DFC, basada en el Design Thinking, les permite recorrer un proceso diseñado para sentir qué les importa y qué quieren cambiar de su entorno, imaginar soluciones poniendo en práctica técnicas de ideación, pasar a la acción y ejecutarlas para conseguir que el mundo sea más sostenible, reflexionar para evaluar su proceso y evolucionar, y finalmente compartirlo con el mundo para inspirar a otras personas para que también se conviertan en agentes de cambio responsables e implicados con su entorno.

Al emprender un proyecto DFC, los artistas del cambio desarrollan soft skills (habilidades blandas) como la empatía, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento crítico y liderazgo compartido, además de aprender a aprender; convirtiéndose en agentes transformadores de su entorno. Así, integran el I CAN Mindset (Mentalidad I CAN): la voz del I CAN les empodera, se sienten capaces porque demuestran que lo que están haciendo es importante; y esta confianza adquirida mejora sus calificaciones y rendimiento escolar, según un estudio de la Universidad de Harvard.

Más información sobre el Festival I CAN: https://dfcspain.org/festival-i-can-2021/


Festival I CAN 2021: ¿Qué retos han resuelto los y las artistas del cambio?

¡Solo queda una semana para el Festival I CAN 2021! Mientras tanto, te presentamos los proyectos finalistas del Reto I CAN 2020, ¡descubre cómo han conseguido mejorar su entorno convirtiéndose en agentes de cambio con Design for Change! Y si quieres saber más sobre los finalistas del Reto I CAN 2019 y las Menciones Especiales que también recibirán su reconocimiento en el Festival, entra en este enlace.

 

Colegio Madre María Rosa Molas: “Día de África”

ODS 3: Salud y bienestar

Los alumnos y alumnas de 4º de ESO, tras tomar conciencia de sus propios sentimientos y emociones durante el confinamiento y acercarse a varias realidades como hospitales, asistencia de la Iglesia en la pandemia, voluntariado… se plantearon qué pasaría si la COVID-19 llegase a África. Decidieron impulsar la campaña de la ONG Delwende en torno al día de África, a través de sus propias redes sociales. No contentos con ello, dieron un paso más en su proyecto y quisieron recaudar fondos a través de la captación de socios.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Juan Nepomuceno Rojas: “Encesta por tu barrio. Las canchas”

ODS 3: Salud y bienestar

La mayoría del alumnado vive en los barrios de Los Pajaritos, Madre Dios y Candelarias. Este proyecto pretende cambiar algo del barrio: ellos y ellas propusieron cambiar una zona que llama las Canchas. Se trata de un lugar en el que hubo alguna vez una pista de baloncesto y que hoy se ha convertido en un sitio de venta de drogas. Con el proyecto, pretenden no sólo recuperar “Las canchas”, sino además convertir los alrededores en zona de juegos infantiles y zonas verdes.

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Colegio Santa Teresa de Jesús: “Kairós: Tu consumo consume la Tierra”

ODS 12: Producción y consumo responsable

Los alumnos y alumnas de 3º ESO determinamos en la fase SIENTE que la situación en la que se encuentra nuestro planeta urge que nos pongamos manos a la obra para cuidarlo y recuperarlo. Este proyecto es mucho más que acciones concretas de reciclado o reutilización de bienes. Se trata de un análisis profundo sobre nuestro sistema de consumo para entender la crisis medioambiental que sufre la Tierra y sensibilizar en nuestra realidad proponiendo un modelo de consumo sostenible y respetuoso con la naturaleza y las personas.

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Colegio Natzaret: “Mundo, tú vives mejor sin colillas”

ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

Hemos salido de la escuela y hemos identificado que hay muchísimas colillas por el suelo. Por este motivo, hemos decido hacer diversas acciones para evitar que las personas de nuestra ciudad, Esplugues de Llobregat, tiren las colillas al suelo. Hemos elaborado una carta a la policía para hacerle llegar nuestra preocupación. También hemos creado ceniceros, llaveros en forma de pez (puesto que hemos aprendido que las colillas llegan al mar y los peces se las comen pensando que es comida y mueren) y carteles. Hemos hecho una marcha por nuestra ciudad con los carteles y hemos repartido los ceniceros y llaveros a los ciudadanos. Finalmente, hemos colgado dichos carteles en la puerta de entrada de nuestro colegio.

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Colegio María Reina: “Sin vivencia no hay convivencia”

ODS 10: Reducción de las desigualdades

Ante el reto de cómo mejorar nuestra convivencia, nos dimos cuenta de cuántos factores influyen en que podamos estar a gusto juntos. Por ese motivo, aun siendo un grupo relativamente pequeño, nos embarcamos en dos proyectos con un mismo objetivo: CONVIVIR MEJOR. Por un lado, miramos hacia fuera. Reconocimos que el estado de los espacios en los que vivimos afecta a cómo nos sentimos, y, por lo tanto, a cómo nos relacionamos. Ante eso, nos centramos en el pésimo estado de una de las calles de acceso al colegio (basura, escombros, tránsito de coches incluso siendo una calle peatonal…) y decidimos buscar formas para cambiar esa realidad. Iniciamos una campaña de petición de firmas “on line” explicando nuestra preocupación y pidiendo apoyo para nuestra solicitud al ayuntamiento. También escribimos a las administraciones locales solicitando el cuidado de esa calle. En apenas dos semanas, un equipo de limpieza de cinco operarios, un técnico y un camión, se presentaron para adecentar esa calle. Desde entonces, la limpieza de esa calle es más frecuente. Así nos dimos cuenta de cómo gestos pequeños movilizan grandes cambios. Por otro lado, nos pusimos a mirar hacia dentro… La convivencia, cómo nos comportamos con los que nos rodean, tiene que ver con nuestro entorno, pero también, quizá, sobre todo, está relacionado con cómo estamos por dentro. Nos dimos cuenta de que muchas personas, muchos compañeros de nuestra clase y de cursos inferiores, se comportan mal porque se sienten mal. Una de las causas de este malestar, es que no tienen con quién hablar de sus cosas, de sus pequeños o grandes problemas, de sus preocupaciones… Diseñamos entonces un espacio: “El rincón de la escucha”. Convertimos un antiguo almacén en un espacio luminoso y cómodo donde, durante los recreos, poder recibir a los alumnos que quisieran hablar de sus cosas con nosotros, que, como los mayores del colegio, quizá podríamos orientarles. El día a día, no nos ha dejado continuar con esta segunda iniciativa, pero ahora este espacio limpio, recién pintado y decorado por nosotros, se ha convertido en un lugar de recreos tranquilos donde, en grupos reducidos, los alumnos de primaria que lo desean, pueden pasar el recreo jugando a construcciones u otros juegos de mesa tranquilos… Ya veis, los proyectos nacen y, si los dejamos, evolucionan.

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Jesuitinas Donostia: “¡Nuestra biblioteca!”

ODS 4: Educación de calidad

Lxs alumnxs de 1º y 2º de ESO vieron que necesitaban un lugar donde poder realizar trabajos en grupo, estudiar (solos o en grupo), realizar sus tareas… El proyecto ha sido presentado a la Dirección del centro: lugar que se solicitaba, normas para su uso, horarios (mediodía y por por la tarde al final de la jornada escolar), turnos de responsables (son los propios alumnos), material necesario (reciclado en su mayoría puesto que se quiere que su uso sea respetuoso con el medio ambiente). Han limpiado, ordenado y adecuado una sala: mesas y sillas que ya había en el colegio, algunos palets y colchonetas con los que han generado un lugar de lectura, hojas para reutilizar, libros pedidos a compañeros suyos de años anteriores, libros de lectura traídos desde casa…

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Colegio San José: “Las bicis cambian el mundo”

ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles

Los alumnos/as de 6º de Primaria, preocupados por la contaminación y la salud corporal, vieron la necesidad de instalar aparca-bicicletas en el patio del colegio, para de esta manera fomentar el uso de la bicicleta entre todos los miembros de la Comunidad Educativa.

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Jesuitinas Pamplona: “Sirenas – Itsas laminak – Sirènes”

ODS 14: Vida submarina

Los alumnos de 1º ESO y UCE hemos llevado a cabo un proyecto DFC que tiene como objetivo concienciar sobre el peligro de la contaminación que originan los plásticos en los océanos. Para ello, en la fase de SIENTE, hemos recurrido al ballet como una forma de sentir y expresar el valor de la vida que bulle en los océanos. Eso ha sido posible gracias a la colaboración del Ballet Malandain de Biarritz, la Fundación Cristina Enea de Donosti y el Ayuntamiento de Pamplona, con el apoyo de la Eurorregión Nueva Aquitania-País Vasco y Navarra. En la fase de de Imagina hemos barajado distintas propuestas y, al final, hemos optado por la elaboración de una instalación artística y por acciones concretas, como limitar el uso de plásticos de un solo uso en nuestro entorno. En evolúa hemos caído en la cuenta de que podemos convertirnos en un banco de peces, en el que un individuo es poco, pero actuando juntos se convierte en una poderosa fuerza. Finalmente, hemos compartido nuestra ola de cambio en todo nuestro entorno: en el centro, en las redes sociales, con el Ayuntamiento de Pamplona, en el Museo de Educación Ambiental y en los medios de comunicación.

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Mare de Deu de LAssumpcio: “Stop violence”

ODS 10: Reducción de las desigualdades

Nuestro proyecto aborda diferentes tipos de violencia que fueron detectados en nuestro entorno. Nuestra actuación gira entorno a tres ejes: microteatro (representación teatral en el barrio sobre diferentes tipos de maltrato), campaña de concienciación sobre la violencia de género y por último un mural colectivo sobre el vandalismo.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Jesuitinas Stella Maris: “Aprendizaje consciente: Mejora de la jornada escolar”

ODS 4: Educación de calidad

Los alumnos de 1ºD reflexionan acerca de las formas en que puede mejorarse la jornada escolar de los viernes para resolver las situaciones en las que, debido al cansancio y el estrés, encuentran gran dificultad para prestar atención y desempeñar las tareas que se les encomiendan en el aula de forma serena, agradable y eficaz. Seleccionan a través de las distintas fases del proyecto la ideas más viable y las llevan a cabo.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

¡Nos vemos en el Festival I CAN para escuchar las voces de los y las artistas del cambio!


¿Qué proyecto DFC será el Representante del Reto I CAN 2020?

Por Beatriz Alonso

Hay tres razones por las cuales en DFC España celebramos el Festival I CAN:

  1. Dar a los y las jóvenes artistas del cambio el reconocimiento que merecen por haber mejorado su entorno poniendo en prácticas sus propias ideas, acompañados de sus profesores/as, que les guían siguiendo los pasos de la Metodología DFC.
  2. Interactuar entre jóvenes de 20 centros educativos: conocerse, compartir ideas, inquietudes, ganas de pasar a la acción…
  3. Anunciar el Representante de DFC España en la gala internacional anual de DFC, la Be The Change celebration (BTC), que este año será organizado por DFC Brasil de manera online.

Desde su creación en 2021, DFC España ha participado en todas las ediciones de las Galas BTC, llevando a representantes de proyectos seleccionados. Las tres primeras galas tuvieron lugar en India (2012-2013-2014), después en México (2015) y en China (2016). DFC España organizó la Gala de 2017 en Madrid. En 2018 fuimos a Taiwán y en 2019 a Roma. El año pasado, a consecuencia de la pandemia, la Gala se celebró de forma online, a cargo de DFC Singapur.

Todos los años, para elegir al Representante que viaja o “viaja virtualmente” al país organizador, una selección de personas referentes en el ámbito de la Educación, el emprendimiento social y el diseño, valoran los diez proyectos finalistas del Reto I CAN. Después, se reúnen con el equipo de DFC España para poner en común su decisión y, a través de conversaciones, consensuar la elección del Representante. Este año, los miembros del jurado del Reto I CAN 2020 son:

  • Antonio González, director de Impact Hub Madrid
  • Victoria de Pereda, consultora Design for sustainability y anteriormente responsable del área de Sostenibilidad del IED Madrid
  • Siham Bennani, responsable de Admisiones y Buscadora de Talento de LEINN Madrid en TEAMLABS
  • Pilar Laguna, directora Observatorio para el estudio y el desarrollo de innovaciones en el ámbito educativo de la Universidad Rey Juan Carlos
  • Amaya Vizmanos, joven Changemaker de Ashoka

Según comienza la reunión, moderada por Miguel Luengo, presidente de DFC España, se propone una ronda de presentaciones con “check in”, es decir, hacer un repaso rápido sobre cómo estamos y cómo venimos a la sesión:

Antonio comenta que, aunque está cansado, vive con ganas e ilusión esta “burbuja de tiempo” que significa en su día esta reunión; Pilar está agradecida porque hay esperanza por las generaciones que vienen; Siham confiesa que viene acelerada, que ha comido en 15 minutos y, aún así, está feliz por contar con esta burbuja de oxígeno que significa para ella la sesión; Victoria explica que estas dos horas son un “espacio de inspiración”; y Amaya, de 19 años, cuenta que está expectante por lo que vaya a ocurrir. Desde el equipo de DFC, los comentarios se pueden resumir en “ganas y alegría”.

Después de una presentación sobre cómo ha sido el 2020 en DFC España y en qué consiste el Festival I CAN, comienza el debate para elegir al Representante. Los criterios que priman en la decisión son múltiples: un foco de acción que realmente les importe a los y las jóvenes, un brainstorming amplio, una idea innovadora, una buena ejecución y la realidad del contexto, una comunicación efectiva, la alineación con los ODS y las necesidades actuales, la fidelidad al proceso DFC… Porque “Design for Change es un proceso, no un objetivo”, como recuerda Victoria. Aunque fruto de ese proceso surgen soluciones a problemas reales, que son implementados por los propios jóvenes: así demuestran que son el presente, porque ya están cambiando el mundo. “Lo importante no es la solución, sino como han llegado a ella”, matiza Miguel. Ese es el proceso que facilitan el empoderamiento de los y las jóvenes y el desarrollo de sus capacidades.

Por estas razones, es necesario valorar cada proyecto en su conjunto para elegir al Representante. Y es una decisión muy difícil de tomar porque, como comenta Antonio: “Todos los proyectos son interesantes, te dan ganas de mandarles un mensaje en una botella que diga ‘Keep going, keep going”.

Porque esa es la clave: pasar a la acción, escuchar qué te preocupa y qué se necesita a tu alrededor. Como dice Amaya: “El representante debería ser referente de creatividad y empatía para ponerse en el lugar de otras personas, no pensando ‘cómo pensarían’; sino metiéndose en su piel”.

Después de dos horas, se llega al consenso y el jurado decide quién es el Representante de este año, que será anunciado en el Festival I CAN. “Esperamos que este reconocimiento pueda servir de impulso para llevar el proyecto más allá”, desea Pilar. En dos semanas sabremos quién es…

En esta reunión del jurado, como en todas cada año, se escucha la misma frase: “Todos los proyectos merecen el reconocimiento por haber actuado para mejorar su entorno”. En España, desde 2012, más de 30.000 niños, niñas y jóvenes han cambiado el mundo con Design for Change (2,2 millones en todo el mundo). Y es que “es muy importante que vean que están dentro de una red [DFC] y que la usen”, recuerda Siham.

Para finalizar, como se hace en las formaciones de la Metodología DFC, en concreto en la fase COMPARTE, cada persona comparte la palabra que se lleva de la sesión.


¿Cuál será el Proyecto Más Escuchado del Festival I CAN 2021?

#CompartimosDFC21 es una oportunidad para emprender una acción más dentro de la Fase COMPARTE de la Metodología DFC que, aunque es la última, es muy importante. Es el momento de difundir el proyecto donde niños, niñas y jóvenes se han sentido protagonistas. Participando en #CompartimosDFC21 se fomenta el compromiso grupal de la comunidad donde se ha desarrollado el proyecto y se da la ocasión a quienes se han beneficiado de las soluciones de impulsar el proyecto.

Por estas razones, en el marco del Festival I CAN 2021, lanzamos la Mención especial al Proyecto Más Escuchado que reconoce el proyecto más compartido y con mayor número de interacciones en redes sociales. ¿Para qué? Para que los proyectos DFC del Reto I CAN 2020 inspiren a cuanta más gente, mejor. Y además, ¡para venir al Festival I CAN a celebrar que han cambiado el mundo!

¿Cómo participar?

Un año más, la Mención especial al Proyecto más Escuchado será para la propuesta que más guste (likes) y más se comparta a través de Facebook y Twitter. De nuevo, identificaremos esta acción como “Compartimos DFC” y añadiremos el presente año para diferenciar los proyectos. El hashtag que utilizaremos será, por tanto, #CompartimosDFC21

¿Cómo lo haremos?

El 26 de febrero, publicaremos todos los proyecto del Reto I CAN 2020 en las cuentas oficiales de Facebook y Twitter de Design for Change España (@dfcspain). Después, sumaremos las interacciones que obtengan hasta el 14 de marzo.

Compartiremos cada proyecto de la siguiente forma:

  • Por un lado, en la página de Facebook de DFC España estarán todos los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC21, a los que se podrá dar a “Me gusta” o compartir.
  • Por otro lado, en el canal de Twitter de DFC España estarán cada uno de los enlaces a los vídeos de los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC21. En este caso, se podrá dar a “Me gusta” o retuitear.

Para saber cuál será el Proyecto más Escuchado, tendremos en cuenta la suma de interacciones sociales recibidas; en concreto, los Me gusta / Me encanta y número de veces compartido en Facebook, y los RT y Me gusta (corazón) en Twitter.

Es importante tener en cuenta que para hacer un seguimiento correcto de todas estas interacciones sólo contarán las que se produzcan en los post de DFC España (@dfcspain). De esta forma, sólo serán válidas las siguientes interacciones:

  • Los Me gusta / Me encanta que estén en los post originales de la cuenta de Facebook de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC21
  • Los RT y Me gusta de los tuit originales de la cuenta de Twitter de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC21

Los centros educativos del Reto I CAN 2020 que quieran participar, tienen que darle máxima difusión a su post (Facebook) y tuit (Twitter). ¿Cómo? Colgando en sus redes sociales el enlace al post y al tuit del proyecto, para que sus seguidores puedan colaborar con sus interacciones; dejando claro que tienen que compartir, dar a Me gusta, retuitear, etc., directamente en el post de Facebook y el tuit original de las cuentas de DFC España.

Una vez realizado el recuento, daremos a conocer el Proyecto más Escuchado del Reto I CAN 2020, y una representación de sus protagonistas vendrá al Festival I CAN a recibir su reconocimiento y compartir la celebración con los artistas del cambio de los 20 proyectos finalistas de 2019 y 2020, los Teloneros y el Artista invitado.


Aprovecha las oportunidades del proyecto europeo COMnPLAY SCIENCE

En el marco del webinar “Looking to the future for youth coding and making in Europe” organizado por COMnPLAY SCIENCE, proyecto europeo H2020 del que DFC España es partner, aprovechamos para hacer una recapitulación de los resultados obtenidos durante estos dos años, y de las sorpresas que nos esperan en este último año de proyecto.

Aunque, mejor empezamos por el principio: ¿Qué significa COMnPLAY SCIENCEUna nueva forma de aprender ciencias de forma divertida y creativa. El objetivo reside en ayudar a los niños, niñas y jóvenes a desarrollarse con fluidez en el ámbito tecnológico, además de comprender en profundidad cómo se forma el mundo digital, cómo podría utilizarse para satisfacer nuestras necesidades, y cómo podríamos repararlo o modificarlo.

Se trata de un programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea, gracias a un consorcio formado por once miembros de diez países europeos (Alemania, Austria, España, Finlandia, Grecia, Malta, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia) integrado por personas del panorama de la innovación educativa y el aprendizaje no formal basado en la creatividad y el fomento de la diversión y el juego, siempre aprovechando la motivación, la capacidad de maravillarse y la curiosidad natural de niños y niñas, para lograr así altos niveles de compromiso e inversión personal del alumnado en el aprendizaje a través de actividades de codificación y creación. 

¿Cuáles son los objetivos del proyecto? Situar la investigación en el contexto de los discursos contemporáneos generales sobre ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEM/STEAM), a través de la investigación responsable y la innovación (RRI), prestando especial atención al capital científico.

Dando un paso más allá para profundizar en el universo de COMnPLAY SCIENCE: ¿Qué entendemos por “Coding”, “Making” y “Playing”?

Coding

La enseñanza de la codificación está cobrando impulso en todo el mundo para ayudar a los y las jóvenes a desarrollar fluidez tecnológica y una comprensión más profunda de cómo se crea el mundo digital, cómo puede utilizarse para satisfacer nuestras necesidades y cómo podemos repararlo o modificarlo.

Making

El movimiento “maker” ha entrado de forma dinámica en el panorama de la educación innovadora y el aprendizaje no formal e informal, ofreciendo una oportunidad sin precedentes para que los y las educadoras colaboren en crear una agenda educativa acorde con las necesidades actuales.

Playing

Los elementos que componen la diversión y el juego tienen que fomentar la alegría, el asombro y la curiosidad natural de los y las niñas, para lograr altos niveles de compromiso y la inversión personal del alumnado en el aprendizaje.

¿Y cuáles son los principales resultados del proyecto?

  1. Instrumentos y herramientas de investigación

Un conjunto de herramientas para la investigación participativa centrada en el alumnado (documentos para imprimir, software para instalar) y un manual de uso.

  1. Inventario de prácticas

Inventario público (online) de prácticas de aprendizaje no formal e informal basadas en la codificación, la creación y el juego, clasificadas y anotadas a la luz de las conclusiones de la investigación como, por ejemplo, talleres, actividades o eventos de toda Europa. Algunas de las prácticas que se pueden encontrar también incluyen información ampliada sobre estudios relacionados y sus resultados, que se han realizado en el contexto del proyecto. Si consideras que como docente tienes buenas prácticas para compartir, te animamos a entrar en https://comnplayscience.eu/app/practice. Tu aportación puede ser muy valiosa para la comunidad educativa europea.

  1. Comunidad

Una comunidad europea que incluye a estudiantes, educadores/as, facilitadores/as y responsables políticos de diversos ámbitos. Si te atrae este enfoque y quieres saber más sobre cómo unirte a la comunidad, entra en: https://comnplayscience.eu/community/

  1. COMnPLAYer App

Una aplicación que ayuda a los y las niñas a descubrir y aprender sobre ciencias, permitiéndoles opinar sobre qué significa realmente para ellos.

Si quieres saber más sobre el proyecto COMnPLAY SCIENCE, sus actividades y sus eventos, entra en: https://comnplayscience.eu/project/ ¡La comunidad científica europea te está esperando!


Festival I CAN 2021: ¡Escucha la voz de los artistas del cambio!

Por Beatriz Alonso

Más de 6.000 jóvenes que han cambiado el mundo serán reconocidos en el Festival I CAN diseñado por ellos mismos

El Festival I CAN es la oportunidad para amplificar la voz de los 6.300 jóvenes agentes de cambio que han mejorado su entorno en 2019 y 2020 con sus proyectos Design for Change (DFC), porque “los niños, niñas y jóvenes son el presente; y tenemos que escucharlos”. Un evento organizado por DFC España, que cuenta con Fundación Edelvives como aliado y Fundación CEPA como patrocinador.

En la V edición del Festival I CAN se escuchará la voz de los y las artistas del cambio de los 10 proyectos finalistas del Reto I CAN 2019 y del 2020, además de 4 menciones especiales. En total son los 6.300 niños, niñas y jóvenes que han desarrollado proyectos DFC quienes recibirán un reconocimiento por haber cambiado el mundo poniendo en práctica la Metodología DFC (un proceso innovador basado en el Design Thinking). Lanzarán su mensaje al mundo este 20 de marzo en el evento anual de DFC España, que este año será online. Con las soluciones que han diseñado e implementado para resolver los problemas que más les afectan, se han sumado al reto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para cumplir con la Agenda 2030 con la que ya se está cambiando el mundo. DFC está reconocida por Naciones Unidas como organización impulsora.

Durante el Festival, 120 alumnos y alumnas de todas las edades y casi todos los puntos de España, (representantes de los 24 proyectos), interactuarán entre ellos y alzarán su voz, porque “los niños, niñas y jóvenes son el presente, y tenemos que escucharlos”. Por este motivo, el Festival I CAN no solo se diseña para los y las jóvenes, sino CON ellos y ellas, dando ejemplo de que Revolucionar tu aula, es de buena educación”.

¿Qué sucederá en el Festival I CAN?

  • Reconocimiento a los 20 proyectos finalistas y menciones especiales: Telonero, Artista invitado y Proyecto Más Escuchado de 2019 y 2020
  • Nombramiento del Representante de DFC España que participará en la celebración internacional de DFC, que será organizada por DFC Brasil en noviembre de este año
  • Actividades para interactuar diseñadas por los y las jóvenes

¿Quién participará?

  • Niños, niñas y jóvenes artistas del cambio protagonistas de los proyectos
  • Profesorado que ha facilitado y guiado los proyectos
  • Invitados/as representantes de organizaciones educativas y del tercer sector

¿Para qué un Festival I CAN?

Para celebrar que niñas, niños y jóvenes están cambiando el mundo, sumándose al reto de los ODS. Las temáticas de los proyectos finalistas han impulsado concretamente los ODS: 2. Hambre Cero, 3. Salud y bienestar, 4. Educación de calidad, 5. Igualdad de género, 10. Reducción de las desigualdades, 11. Ciudades y comunidades sostenibles, 12. Producción y consumo responsables, 13. Acción por el clima, 14. Vida submarina, 15. Vida de ecosistemas terrestres.

Al emprender un proyecto DFC, los artistas del cambio desarrollan soft skills (habilidades blandas) como la empatía, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento crítico y liderazgo compartido, además de aprender a aprender; convirtiéndose en agentes transformadores de su entorno.

¿Cómo cambian el mundo?

Utilizando la metodología DFC de cinco fases (basada en el Design Thinking), cada niño o niña siente el problema, imagina soluciones, actúa poniendo en marcha el plan de acción, evalúa y evoluciona (evolúa) reflexionando sobre los aprendizajes y comparte el proyecto para inspirar a otras personas. Esta metodología es tan sencilla que hasta niños y niñas de tres años pueden usarla. El trabajo colaborativo es fundamental, porque generando conversaciones se llega realmente a solucionar el problema correcto. La escucha y la cohesión de grupo permite desarrollar el potencial de quien participa, favoreciendo la inclusión.

Así, integran el I CAN Mindset (Mentalidad I CAN): la voz del I CAN les empodera, se sienten capaces porque demuestran que lo que están haciendo es importante; y esta confianza adquirida mejora sus calificaciones y rendimiento escolar, según un estudio de la Universidad de Harvard.

¿Para qué escuchar la voz de los artistas del cambio? Algunos datos:

Para facilitar el empoderamiento de niños, niñas y jóvenes. DFC enriquece la innovación educativa a través del emprendimiento social, aportando nuevas herramientas y procesos para resolver retos de forma ágil. Aplicándolos, dejan de preguntar: “¿Puedo?”, y llegan a afirmar: “¡Yo puedo!”

Más información sobre el Festival I CAN: https://dfcspain.org/festival-i-can-2021/

 

 

 


¿Qué necesita tu aula en el 2021? 

Por Gabriela Cremades, becaria del área de comunicación de DFC España

 

La nueva década nos ha traído muchos cambios, el 2020 ha sido un año de adaptación, de comienzos… Y, sin embargo, hay que tener en cuenta todo lo que el 2020 nos ha aportado. A muchos nos ha transformado, nos ha hecho vivir la vida de una forma que no nos imaginábamos, hemos tenido que adaptarnos, sin que nadie nos enseñe, a vivir de esta forma, ya que la vida real es así. En Design for Change (DFC) se aprende a identificar las dificultades del día a día, que este año han sido muchas, y a diseñar soluciones, cada cual desde sus posibilidades. Porque la vida consiste en adaptarse, en vivir el momento de la mejor manera posible, y cambiar el mundo desde donde podemos. DFC nos enseña cómo hacerlo (la organización misma se ha adaptado al cambio diseñando formaciones online), demostrando que es posible llegar a la meta por otro camino, siendo conscientes del proceso, sin importar las dificultades que encontremos; que no nos detienen, sino que nos invitan a superarnos si las observamos como una oportunidad para tomar una ruta alternativa. Con el Taller I CAN 100% virtual se aprenden herramientas para adaptarse cambio.

Por esta razón, en DFC España lanzamos la campaña “El cambio nos permite…”, porque queremos escuchar cuáles han sido tus dificultades del 2020 en el ámbito educativo, para poner sobre la mesa qué hay que dejar atrás y cambiar este 2021. El año pasado nos ha silenciado en mayor o menor medida, y nos tenemos que acordar de que nuestros problemas también son importantes y que necesitamos aprender herramientas para afrontarlos. Por eso te preguntamos:

 

¿Qué necesita tu aula en el 2021? 

Todos hemos tenido un 2020 complicado y seguro que hay cosas que todos queremos cambiar en 2021; pero realmente no sabemos como hacerlo, o nos proponemos retos que al final nunca cumplimos. A partir del lunes, 8 de febrero, lanzaremos una campaña en redes sociales para que nos cuentes, a través de los comentarios, ¿qué necesita tu aula en el 2021? Después, te animamos a inscribirte al Taller I CAN 100% virtual porque, para resolver retos de forma ágil, es necesario seguir un proceso. En Design for Change España utilizamos la metodología de DFC, que te ofrece las claves y los pasos a seguir para a llevar a cabo aquellas ideas que ciertamente no son tan locas como parecen. Para aterrizar tus ideas y hacerlas realizables, es necesario seguir un proceso. Si quieres revolucionar tu aula y no sabes cómo hacerlo, apúntate al Taller I CAN 100% virtual. Aprenderás las herramientas necesarias para sacarle el partido al cambio y te sorprenderás con todo lo que te permite hacer, porque “Revolucionar tu aula es de buena educación”.


El cambio nos permite...

Por Gabriela Cremades, becaria del área de comunicación de DFC España

 

El 2020 ha sido un año de cambios. De un día para otro, y sin apenas darnos cuenta, la palabra “pandemia” tomó las riendas de nuestras vidas. Los inmediatos cierres de locales, las abruptas restricciones de movimiento, y un día a día de cariño y contacto limitado por mascarillas y geles hidroalcohólicos a dos metros de distancia. La llegada del Covid-19 marcó la nueva década en todos los aspectos y la denominada “nueva normalidad” parece que, poco a poco, se va asentando como rutina. Algunos de los cambios principales a los que tuvimos que adaptarnos la gran mayoría de la población fue al paso a la docencia online y al teletrabajo. Esa inmediata realidad que nos vimos obligados a enfrentar cambió el uso que hacíamos de las tecnologías, volviéndonos completamente dependientes de ellas en la actualidad. La transformación repentina de todos los aspectos de nuestro día a día nos ha servido para darnos cuenta de la enorme capacidad de adaptación que tenemos los seres humanos. A pesar de los múltiples obstáculos que crecían a la vez que el virus, conseguimos seguir adelante sacando lo mejor de la situación, y todo esto lo hicimos juntos. El Covid-19 nos ha enseñado la importancia de mantenernos unidos, de tenernos los unos a los otros, y lo esencial que es ese apoyo humano. Nos ha enseñado también a ser más fuertes, a enfrentarnos a problemas que nunca nos hubiéramos planteado y a salir reforzados de situaciones que intentan sacar lo peor de nosotros. Por esta razón, deberíamos estar orgullosos de nuestra evolución durante el último año y visualizar los cambios que surgieron como algo bueno. 

 

Las connotaciones del cambio

El cambio suele ir acompañado de incertidumbre, ya que la zona de confort es un lugar del que se teme salir. El cambio, especialmente aquel que afecta a nuestra rutina y a aquellos elementos que nos dan seguridad, suele asustar, evitando que la gente embarque en ese viaje llamado “progreso”. Hay que entender que el cambio siempre puede conllevar algo bueno, algo nuevo, algo que no conocíamos por nuestra negación a lo diferente. Si no le damos esa oportunidad al cambio, nunca conoceremos todas las oportunidades que tiene la vida preparada para nosotros. El cambio forma parte de un proceso, nos lleva por caminos con regiones lisas y otros con regiones montañosas, con obstáculos a los que nos tenemos que enfrentar y recompensas que eventualmente recibiremos. Este camino nos dota de una inmensidad de experiencias y crecimiento, aportaciones que nos harán ver que ha valido la pena embarcar en el viaje. El problema principal al que nos enfrentamos es el miedo a que las cosas no vuelvan a ser como antes: no llegamos a entender que somos seres cambiantes. Ningún día que vivamos seremos exactamente iguales que el anterior: nuestro cuerpo cambia; nuestras ideas y nuestra percepción del mundo, también. Los eventos que surgen en nuestro día a día, y las interacciones y relaciones con el entorno tienen un efecto en quiénes somos y en la evolución que hacemos como persona. 

 

El cambio en Educación

Siguiendo la misma línea, uno de los cambios que más han marcado nuestra rutina y nuestra formación, tanto reglada como personal, ha sido la transformación del modelo educativo y la forma de impartir la docencia. Culturalmente, teníamos muy interiorizada la importancia de la educación presencial y de contar con un entorno físico donde aprender. Con la llegada de la pandemia, nuestros valores se han visto cuestionados al no tener otra opción que cambiar el formato tradicional de impartir las clases. En mi caso, este cambio surgió rodeado de miedos, incertidumbres y preguntas. En el momento del confinamiento me encontraba en el comienzo del segundo cuatrimestre de mi primer año de universidad. Apenas me había adaptado a la nueva vida universitaria, cuando la rutina que tanto me costó establecer se vió completamente transformada. Encontrarme confinada de la noche a la mañana, alejada de aquellos compañeros que tan importantes habían sido a la hora de integrarme en el nuevo ámbito educacional, y recibiendo clases prácticamente nuevas con profesores desconocidos a través de una pantalla, hizo la situación aún más complicada. A pesar de ser unas semanas, incluso unos meses difíciles, me asombró y me hizo sentir orgullosa la capacidad de adaptación y la evolución que presencié en ese tiempo. El esfuerzo de los profesores por impartir sus clases de la forma más dinámica posible, la cercanía que sentía de mis compañeros a pesar de la lejanía, y el constante afán de mejorar de todo el mundo, me hizo darme cuenta de lo capaces que somos de afrontar el cambio y salir reforzados de situaciones complicadas. 

 

Mi experiencia con el cambio en Design for Change España

La vuelta a las clases este nuevo curso ha puesto a prueba una vez más nuestra capacidad de adaptación, manejando como hemos podido la semipresencialidad, los crecientes contagios y el temor a un virus. Por lo contrario,  también ha abierto muchas puertas y oportunidades. Siempre se ha dicho que se puede sacar algo bueno de lo malo, y empezar las prácticas como becaria en Design for Change España es una de esas oportunidades que me ha traído el cambio. A pesar de no haber tenido la experiencia de hacer las prácticas de forma presencial, formar parte de DFC España durante tres meses de forma virtual me ha hecho aprender mucho más de lo que me habría podido imaginar. La posibilidad de hacer estas prácticas de manera telemática me ha permitido equilibrar mis estudios y complementar mi aprendizaje de una forma que no tenía en mente hace un año. El tiempo que estuve alejada de la universidad de forma presencial me permitió darme cuenta de aquellos puntos claves en el ámbito universitario que quería seguir trabajando, de la importancia de seguir aprendiendo fuera de clase, y de seguir formándome al lado de profesionales en el mundo de la comunicación. A pesar de la distancia, no he sentido en ningún momento que no he aprendido de la misma manera que podría haberlo hecho de forma presencial. El constante apoyo del equipo y el afán de mejorar que irradia la organización me ha llegado a través de cada taller, correo y videollamada: es algo que no cesaré de agradecer. 

 

El cambio nos permite…

Estos últimos meses han sido como una pequeña luz en tanta oscuridad. No solo me llevo una experiencia enriquecedora en el mundo laboral, la cual ha ampliado mi conocimiento del mundo de la comunicación de una manera extraordinaria, si no también una mentalidad diferente a la que tenía cuando comencé en Design for Change. Considero que la Metodología DFC, la cual descubrí en el Taller I CAN 100% virtual, puede ayudar a todo el mundo a tomarse la vida con otra mentalidad. Me llevo esas ganas de cambiar el mundo, esa conciencia de la capacidad que tenemos los seres humanos de aportar nuestro granito de arena desde muy pequeños, y ese espíritu de superación como estilo de vida. Me quedo también con esa ilusión por evolucionar, por compartir mis ideas sin miedo al rechazo y por seguir un proceso para conseguir aquello que me propongo. Por estas razones, considero que la palabra que más se puede destacar del 2020, y personalmente de mi experiencia en Design for Change, es el cambio. El cambio no solo es inevitable, también es esencial. Temer a lo incierto es poner un freno al progreso y limitarnos sobre aquello que podemos conseguir y llegar a ser. El cambio nos permite aprender, crecer, mejorar y evolucionar. Somos cambio y necesitamos cambio.