Dos meses en el equipo de DFC España: memoria de unas becarias

Por Carmen Rodríguez, Paula García y Elena Bretón.

En junio, las tres (Carmen, Paula y Elena) empezamos nuestras prácticas en Design for Change España, sin saber lo que nos esperaba, y lo cierto es que está siendo una experiencia enriquecedora en todos los niveles. Entre las muchas tareas que hemos elaborado, las campañas de marketing han sido de las que más nos han gustado y a las que más tiempo hemos dedicado. Esta semana, la campaña gira en torno al equipo DFC España: las personas que han hecho que, en estas prácticas, no solo hayamos aprendido, sino que hayamos disfrutado. Para que se entienda el cariño que le tenemos a este equipo, a lo largo de la semana, veréis varios posts y stories de Instagram en los que podréis conocer mejor a estas personas que son mucho más que las y los trabajadores de esta gran organización, ¡son seres humanos maravillosos! Veréis un poquito más de cerca cómo son estas personas maravillosas y así entenderéis parte del motivo de nuestra satisfacción. Esperamos que la campaña logre transmitir parte de su esencia, su dulzura, cercanía y compromiso, porque así es la parte más humana de DFC España. 

Compartimos nuestra experiencia en primera persona:

“DFC nos ha abierto sus puertas desde el primer día y nos ha acogido como un miembro más del equipo. Hemos sido becarias, sí, pero me he sentido muy valorada y escuchada siempre. En Design for Change creen firmemente en el trabajo en equipo y en escuchar a las personas, ya sean niños, jóvenes o adultos, porque todas tienen mucho que aportar. Su metodología se basa en 5 fases (Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte), y es realmente efectiva. Es el hilo conductor de todo lo que se hace. Las premisas DFC más significativas para mí son: Cualquier idea es buena, se pueden decir “locuras” con total libertad y nadie las va a juzgar. El feedback que se dé debe ser siempre constructivo y, aunque pueda costar, no hay que justificarse, sino dar las gracias por él, porque su fundamento es ayudarte. Por último, si preguntas, es porque estás dispuesto a escuchar la respuesta, te guste más o menos. Así es como funciona este equipo y creo que es lo que le hace ser lo que es, pues como bien dicen, “si yo puedo, es contigo”.

Elena Bretón

 

Supe que iba a tener unas grandes prácticas en DFC España desde antes de empezar, cuando un par de meses antes de la fecha de comienzo, todo el equipo hizo una videollamada con nosotras para presentarse, además de invitarnos a uno de sus talleres I CAN unas semanas después. A mí esto me demostró que el equipo quería integrarnos, que sintiéramos que ya éramos parte de DFC España, y esto hace que ya en junio comiences tus prácticas con una actitud positiva. A partir de ahí, todo fue mejorando gracias al gran equipo que hemos formado junto a Bea [Responsable de Comunicación de DFC España], haciendo una gran variedad de tareas en el área de comunicación, donde hemos podido llevar a la práctica todo lo aprendido en clase, descubrir y potenciar nuestras habilidades y aprender de la manera de trabajar de todo el equipo, el cual aplica una metodología que hace que todo marche bien a la vez que hace que te guste lo que haces y disfrutes de la compañía de los demás en un ambiente de tolerancia y buen rollo, aunque sea a través de una pantalla. Creo que lo que hace que esta organización funcione tan bien es su gente y el amor que le ponen a la gran labor por la que luchan cada día: la revolución de las aulas. Gracias, DFC España, ¡a mí me habéis revolucionado las ganas de seguir formándome en comunicación!”.

Carmen Rodríguez

 

“Desde el principio de mis prácticas, me he sentido muy cómoda trabajando para Design for Change. La gente es muy agradable, está dispuesta a ayudarte y a darte feedback constructivo. Además, también me gusta mucho su filosofía, misión y valores. En los tiempos que corren, es fundamental que los jóvenes aprendan de la mejor manera, para así salir preparados para el futuro. Para DFC, la manera más óptima de aprender es divirtiéndose y desarrollando las habilidades blandas, esenciales para la vida, ya sea laboral como personal. Por lo general, me ha gustado mucho haber aportado algo a la sociedad en el ámbito de la educación a través de esta organización”.

 Paula García

 

En definitiva, Design for Change España siempre está compuesto por personas dispuestas a aportar cambios a la sociedad desde la educación, ya sean becarias, miembros de la Junta Directiva, o los y las empleadas de la organización. Esperamos que hayáis podido ver el lado más humano de Design for Change, cuya prioridad principal siempre es la gente.

Para nosotras trabajar aquí ha sido dinamismo, alegría y satisfacción.

 

Si quieres saber más sobre las personas que forman DFC España y cómo trabajan, entra en https://dfcspain.org/quienes-somos/


Dani Molina: “Design for Change es una metodología entre ABP y Aprendizaje-servicio con compromiso ético y empoderamiento”

Volvemos, café en mano, con la segunda parte de la entrevista a Dani Molina, asesor educativo y de formación del profesorado de la Consejería de Educación en el Centro del Profesorado de Marbella – Coín; encargado, entre otras líneas, de la que concierne a la creatividad.

En esta última parte, la entrevista nos ha llevado más incluso al diálogo, porque como ya comentaba Dani al terminar el último café de la semana pasada: “Haces preguntas muy difíciles” y “estos temas daban para un debate”. Hoy, dedicándole tiempo a la segunda fase de la Metodología DFC, Imagina, donde se da rienda suelta a la creatividad, quizá lleguemos a imaginar nuevas formas de diálogo para seguir profundizando en las claves de la transformación educativa utilizando metodologías de innovación docente.

Por Beatriz Alonso

P: Para retomar la conversación, vamos a empezar hablando sobre metodologías que desarrollan las competencias del alumnado. En este sentido, ¿con qué metodologías se combina mejor Design for Change (DFC)?

R:  Design for Change es muy potente por varias razones. Si nos vamos a ejemplos concretos, por ejemplo, combinándolo con ABP [Aprendizaje Basado en Problemas] consigue ir un paso más allá. ABP es una propuesta para resolver un problema poniendo en práctica habilidades y destrezas previas que tenga el alumnado, con otras que las pueda adquirir en la asignatura. DFC incorpora algo distinto: la Fase Siente, esa conexión con el problema que permite sentirlo.

A veces, cuando se hace ABP en el aula, son propuestas muy forzadas, realmente el alumnado no tiene interés en los temas a tratar; ya sea el espacio, los primitivos o los piratas. Aunque aparentemente tiene ese interés, realmente ha sido conducido por el profesorado. Esto se ve mucho, sobre todo en las primeras etapas educativas. En este sentido, DFC aporta mucho valor porque consigue que sientan el problema o el tema como propio, y por tanto se comprometen con el problema. Esto es un salto brutal porque es cuando se empodera al alumnado que se siente capaz de mejorar su entorno inmediato. Porque cuando se le pregunta a un niño qué problema quiere resolver, normalmente va a decir lo que sabe que se espera de él que diga, “la paz en el mundo”, por ejemplo; y no son problemas que conecten directamente con su realidad.

P: Y una vez que conectan con el problema, llega la hora de idear soluciones, ¿por qué es tan importante prestar atención a desarrollar la creatividad en el aula?

R:  Porque permite imaginar soluciones sin límites, permitiéndote incluso un momento de ‘todo vale’ donde surgen las ideas locas, donde no se pone freno. Luego se filtra y se costumiza, y así se desarrolla el pensamiento creativo. Esta parte de las ‘ideas locas’ de Design for Change es muy potente porque, al no poner cortapisas, puede llevarnos a una serindipia, a una idea muy interesante.

P: Desde ese punto me parece procedente destacar además otra característica importante de la Fase Imagina de Design for Change: la ética, que tiene que estar presente al desarrollar un proyecto, porque no vale hacer cualquier cosa ni a cualquier precio. Una solución diseñada con la Metodología DFC tiene que ser útil para la sociedad y mejorar el entorno. Incorporar la ética desde la práctica es dar un paso más para crear ciudadanía responsable y comprometida.

R:  De hecho, antes cuando me has preguntado por metodologías activas con las que se combina fácilmente DFC, se me quedó pendiente decirte que está entre ABP y Aprendizaje-servicio (que es una especie de ABP que provoca un beneficio social para el entorno y la comunidad). Cuando en medio del proceso, el referente es el alumnado y el profesor acompaña, facilitando los recursos, los espacios y los tiempos para que se desarrollen esos proyectos, surge el empoderamiento del alumnado, y así ocurre en el proceso de aprendizaje con DFC. Al final, podría decir que Design for Change es una metodología entre ABP y Aprendizaje-servicio con compromiso ético y empoderamiento.

P: Entonces, un/a profe que haga ABP o Aprendizaje-servicio en su aula, ¿podría integrar fácilmente DFC? Y yendo un paso más allá, ¿cómo facilitar la integración en las aulas de este tipo de metodologías?

R:  En relación a las dificultades que hay para introducir metodologías innovadoras, que las tenéis vosotros [en DFC España] y las tenemos nosotros [en el Centro del Profesorado], es la resistencia al cambio, porque cuesta. Y la única manera de hacerlo es enviar un mensaje directo y sencillo, junto con la clave para solventar la integración de este tipo de metodologías: la evaluación, que ya lo estuvimos hablando la semana pasada, porque el profesorado, con este tipo de propuestas tan abiertas, piensa “¿y esto cómo lo evalúo?”, porque están acostumbrados a evaluar por contenido, con exámenes, y hay ciertas competencias que les cuesta o que no saben evaluar.

P: Claro, por eso es crucial señalar cuáles son las competencias que se desarrollan con este tipo de metodologías y cómo evaluarlas.

R:  Esto ya es más difícil. Primero tenemos que pensar cómo se trabaja con estas metodologías, como con Design for Change, que se desarrolla constantemente el aprender a aprender, se hace metacognición de los procesos, se verbalizan las dificultades, se ponen sobre la mesa, se vuelve sobre ellas… Está clarísimo cómo se trabaja el aprendizaje cooperativo, el mapa de desempeño de toda la comunicación y la expresión oral, en fin, todas estas competencias está claro que se trabajan con Design for Change.

El problema llega cuando al profesorado en currículum le aparecen una serie de indicadores, que tiene que traducir a actividades concretas. Ese cuadro de relación es el que hay que facilitarle al profesorado, es decir, relacionar propuestas concretas con lo que tienen que evaluar. Y es que las actividades competenciales tienen muchos más indicadores de evaluación que un examen donde se evalúa únicamente el dominio del contenido, por eso es mucho más sencillo de evaluar.

P: Entiendo que, para compensar estas dificultades para el profesorado, el beneficio tiene que ser muy alto, tanto para el alumnado como para ellos y ellas.

R:  Uno de los beneficios directos de utilizar DFC en el aula es la cohesión que genera. Sabemos que los grupos se cohesionan en torno a un objetivo compartido, que en este caso es de creación, de construcción. Tú puedes hacer muchas dinámicas de cohesión, pero realmente lo que hermana a un grupo es el trabajo. Y eso se consigue con DFC.

De manera indirecta, por ejemplo, se puede contar con DFC para mejorar la convivencia de los claustros. Sé que utilizando DFC se genera bienestar. Y es que con DFC, aunque el objetivo sea mejorar el entorno con los proyectos que se llevan a cabo, el tejido social se cohesiona, y eso permanece en el tiempo, es estable, y se puede medir haciendo un sociograma previo y otro posterior, donde se verá reflejado, por ejemplo, cómo han disminuido los conflictos en el aula. Así se valoran los grupos invisibles que existen, las relaciones intergrupales, los tipos de liderazgo, el conocimiento que se transmite el alumnado entre los propios compañeros… Todo eso genera recursos para enfrentar problemas, para prevenir el bullying… En general, para construir un tejido social mucho más estable en los grupos y propicio para desarrollar procesos de aprendizaje.

Además, este trabajo cooperativo no solo desarrolla la solidaridad y la igualdad, sino que mejora el rendimiento individual.

P: Y ya entrando más en detalle, ¿qué aporta DFC al aula? ¿Cómo se consiguen esos cambios de mentalidad?

R:  Sabemos que, con propuestas de este tipo, donde se le da voz al alumnado, se corrigen autoconceptos distorsionados; se aumenta la autoestima, la perspectiva que tienen sobre sí mismos; se mejora el tejido social, como hablábamos. Por otra parte, da mucha tranquilidad al profesorado y a los equipos directivos, cuando inician un proceso de transformación metodológica, intentar sostenerse en un horizonte de evidencias de impacto, que requiere más esfuerzo, pero que no es una pérdida de tiempo, porque es rentable, porque el alumnado mejora en todos los aspectos que acabamos de comentar.

P: ¿Qué necesidades estáis identificando en el ámbito educativo desde el Centro del Profesorado y qué se puede aportar para cubrirlas, con DFC y con otras metodologías?

R:  Ahora mismo las necesidades se concentran en la actualización tecnológica, porque los procesos virtuales se van a quedar. Aparte de eso, las necesidades tradicionales son instrumentales, a desarrollar en tres líneas: competencia matemática, competencia comunicativa y competencia emocional. Además de estas líneas generales, encontramos centros que quieren transitar por líneas de emprendimiento y de liderazgo.

P: Profundizando un poco más, tenemos ejemplos de cómo el profesorado integra DFC en el currículo, ¿cómo podemos conseguir que más profes se lancen?

R:  La conexión curricular es necesaria. Pasó durante años con ABP, que se quedaba en un proyecto anecdótico y divertido, donde los niños se lo pasaban bomba; pero luego llegaba la evaluación y les ponían un examen. Si por un lado va la metodología, que tiene beneficios indirectos que todo el mundo reconoce, que además entusiasma, con la que los chavales aprenden… y por otro lado va la nota; pues cuesta mucho integrar la metodología de una manera estable. Por eso hay que ayudar al profesorado a conectarlo con los indicadores de evaluación de los currículos oficiales.

P: ¿Qué sucede en un niño o niña cuando se da cuenta de que, además del “qué hacer” ha aprendido el “cómo hacerlo”? ¿Cuál es el impacto que tiene en los y las jóvenes aplicar los conocimientos adquiridos en el aula al mundo real para resolver retos? ¿Y si se le suma, como ocurre con DFC, que eligen el problema sobre el que quieren actuar e implementan sus propias ideas para aportar soluciones?

R:  DFC es completamente competencial porque pone en acción todos los recursos que tiene el alumno: recursos personales, contenidos… porque dependiendo de la temática del proyecto se puede introducir desde ciencia hasta robótica, todo cabe.

En los indicadores de John Hattie, de quien hablábamos el otro día, se ve claramente que, después del trabajo colaborativo del profesorado, el segundo indicador de más influencia es la percepción que tiene el alumno sobre sí mismo, es decir, las expectativas que tiene. Se ha visto que los centros educativos que aplican programas que corrigen el autoconcepto distorsionado y mejoran la autoestima del alumnado, tienen un mejor rendimiento académico en todas las áreas, con un impacto de 102, que es un impacto muy alto.

P: Antes hemos nombrado el emprendimiento y, puesto que con DFC se desarrolla emprendimiento social, ¿cómo consideras que se debe acercar el emprendimiento al aula?

R:  A veces la palabra emprendimiento, también la palabra rentabilidad, se asocia mucho a términos mercantiles. Esas connotaciones dentro del mundo educativo pueden causar rechazo. Pero no es real. Los procesos de innovación, de transformación, tienen que ser rentables en el sentido de “poco esfuerzo y buenos resultados”. Estos procesos de cambio tienen que ser sostenible para que no se abandonen. Si se hace una propuesta que, aunque conlleve cierto trabajo de actualización y de formación, va a conseguir muy buen impacto y un alto rendimiento, se tiene que llevar a cabo.

Pasa lo mismo con el termino “emprendimiento”. Ser emprendedor no significa montar una empresa; sino ser proactivo, creativo, resolutivo ante los problemas… ser protagonista, no simplemente un ejecutor disciplinado. Transmitirlo así supone alejarte de esa idea de emprendimiento como “empresa”.

Por eso DFC desarrolla el emprendimiento social, porque el alumnado es consciente de que es protagonista, es parte de la solución aplicando principios éticos, se da cuenta de que su entorno no tiene porqué ser así, se puede cambiar. Por eso es un método sostenible, porque el alumnado se compromete con los problemas. La misma filosofía DFC conecta con el desarrollo sostenible para el planeta por estas razones, y porque fomenta el sentimiento de comunidad: alumnado y profesorado se sienten parte del proceso y construyen una red donde, además de inspirarse, comparten experiencias; formando parte de algo más grande. Así sabes que no estás solo.

P: No quiero terminar esta conversación sin hablar de inteligencias múltiples, porque sé que tienes un Máster en Inteligencias Múltiples e Innovación Educativa por la Universidad de la Florida. Howard Gardner ha destacado de Kiran Bir Sethi su capacidad para simplificar una metodología tan compleja como el Design Thinking y crear Design for Change. ¿Cómo conecta DFC con la teoría de las inteligencias múltiples?

R:  La teoría de las inteligencias múltiples ha sido una oportunidad para la diversidad, para realmente reconocer que el grupo y las fortalezas son diversas. DFC conecta con la filosofía de las inteligencias múltiples sobre todo por esta razón. Y es que, en un proceso de transformación social del entorno, necesitamos a todas las inteligencias. Por eso DFC es tan potente, porque les da valor a todos los talentos por igual.

P: Y, para terminar, aunque podríamos seguir hablando horas, nos gustaría saber qué te sugiere el nuevo lema de Design for Change España: “Revolucionar tu aula es de buena educación”.

R:  Inconformismo, reto ante los problemas, proactividad, no asumir que las cosas son así porque tienen que ser así. Al fin y al cabo, vuestra propuesta es muy profunda, porque en la “revolución” hay componentes de “quiero mejorar”. Tiene que ver con el pensamiento crítico, con cuestionarte, con valorar otras posibilidades, otras opciones… y también está relacionado con la conciencia personal y de grupo para hacer del entorno un sitio mejor.

 

Mil gracias a Dani Molina por habernos dedicado estas dos horas de conversación, de diálogo constructivo, de inspiración para pasar a la acción… ¡Nos vemos la próxima vez en un proceso creativo para generar nuevas propuestas para seguir revolucionando las aulas!  

 

 

 

 


Three years learning science in a funny way with COMnPLAY Science

by Elena Bretón, Paula García y Carmen Rodríguez

Translation: Paula García

In June 2018, Design for Change Spain was invited to participate in the European project Horizon 2020 COMnPLAY Science. After three years of collaborative work between partners, collaboration with organizations of no formal science education, and a pandemic that has not stopped us, this project comes to an end in November. And what did these months of work consist of? The answer is promising: to foster the importance of science in the classrooms, to bring it over to children so that they are familiarized with new technologies, and to show the efficacy of the no formal education.

This project’s consortium is composed of 11 members from 10 European countries: Germany, Austria, Spain, Finland, Greece, Malta, Norway, Netherlands, United Kingdom, and Sweden. All of them have the technical knowledge needed for the project, are complementary to one another, and represent the parties interested in the world of informal and innovative science learning, reflecting the geographical, cultural, and socioeconomic diversity of Europe.

This project aims to help Europe better understand the new ways of no formal science learning. Nowadays, a lot of European children and youngsters learn through coding, invention, and other experimental activities, outside and inside the science classrooms.

Here are some other principal objectives:

  1. To develop a conceptual and methodological framework, integrating all the aspects of the project into a conceptual map.
  2. To establish a European community of people interested in formal and informal education, including students, educators, facilitators, and legislators of several fields that contribute, orientate and help to evaluate the investigation.
  3. Identify and analyze diverse practices in the fields of coding, maker activities, and leisure activities that happen outside the formal educational spaces.
  4. To conduct an empirical in-depth investigation in some of the chosen practices.
  5. To understand the impact that this kind of no formal science learning has on formal science education, on the traditional and informal interventions of science learning, on the youngsters as students and citizens, and on society as well.
  6. To disseminate the messages and results of the project and allow the exploitation of those results through the development of a guide for educators and facilitators that include recommendations for the development of policies and future investigations.

Within the project, two workshops of no formal science learning were implemented. The former workshop (“I CAN Activist”) was implemented in 4 hours and had 90 people of 15-16 years as participants. The latter workshop (“Looking for Science”) consisted of 2-hours activities with 89 students of 14-17 years. In this workshop, they mixed students from different schools with their teachers, so as to enrich the exchange experience (not just information).

In these workshops, the DFC Methodology was applied, going through five steps: Feel, Imagine, Do, Evoluate and Share. During this project, they tried to identify challenges so as to come up with ideas, create prototypes, choose which steps to take so as to act, and share the results.

According to the teachers that have accompanied and supported their students, it can be stated that this project has helped students to develop competencies, such as critical thinking, teamwork, and creativity. Moreover, as it was a long-term project, doing activities about the topic enabled the students’ motivation and empowerment.

Another benefit of this project is that it obtained a high level of implication from teachers and students, who made sciences go beyond the limits that their learning in formal backgrounds provides them. They felt a real interest in science and they learnt. Actually, the feedback that the participants provided has been key for the rise of the impact of the project in their lives.

Apart from the workshops, Design for Change Spain has contributed within the project to the spread of the activities carried out by the rest of the partners, as well as the investigation carried out within the framework of the no formal education. Practices of no formal science learning have been identified in Spain, facilitators have been interviewed and an investigation has been carried out with students and teachers from several schools. As a result of this European collaboration, several articles published in international research magazines have emerged.

Thanks to this project, it has been shown once again the principle of Better Together, because “if I CAN, it’s with you”, seeing the productive collaboration between the partners of the consortium. In DFC Spain, we are always encouraged with illusion in this kind of collaboration and projects, whose goal is to explore new practices of learning-teaching and to advance in the community towards quality education.

For further information: https://comnplayscience.eu/


Tres años aprendiendo ciencia de forma divertida con COMnPLAY Science

Por Elena Bretón, Paula García y Carmen Rodríguez

En junio de 2018, Design for Change España fue llamada a participar en el proyecto europeo Horizonte 2020 COMnPLAY Science. Después de 3 años de trabajo conjunto  entre los partners, colaboración con organizaciones de enseñanza no formal de la ciencia y una pandemia que no nos ha frenado de por medio, este proyecto llega a su fin en noviembre. Y, ¿en qué han consistido todos estos meses de trabajo? La respuesta es prometedora: fomentar la importancia de la ciencia en las aulas, acercarla a los niños y niñas para que se familiaricen con las nuevas tecnologías y demostrar la eficacia de la educación no formal.  

El consorcio reunido para este proyecto está formado por 11 miembros de 10 países europeos: Alemania, Austria, España, Finlandia, Grecia, Malta, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia. Todos ellos reúnen los conocimientos técnicos necesarios para el proyecto, se complementan entre sí, representan a las partes interesadas en el mundo del aprendizaje informal e innovador de las ciencias, reflejando a su vez la diversidad geográfica, cultural y socioeconómica de Europa. 

El objetivo general de este proyecto consiste en lograr que Europa comprenda mejor las nuevas maneras de aprendizaje no formal de las ciencias. Hoy en día, muchos niños, niñas y jóvenes europeos aprenden a través de la programación, la invención y otras actividades experienciales, tanto fuera de clase como en las aulas de ciencias.

Entre otros objetivos principales destacan:

  1. Desarrollar un marco conceptual y metodológico apropiado, en el que se integren todos los aspectos del proyecto en un mapa conceptual.
  2. Establecer una comunidad europea de personas interesadas en la educación no formal e informal, incluyendo estudiantes, educadores, facilitadores y legisladores de diversos campos que contribuyan, guíen y ayuden a evaluar la investigación.
  3. Identificar y analizar diversas prácticas existentes en los campos de la programación, actividades maker y actividades lúdicas que ocurran fuera de los espacios educativos formales.
  4. Llevar a cabo una investigación empírica en profundidad en algunas de las prácticas seleccionadas.
  5. Entender el impacto que este tipo de aprendizaje no formal de las ciencias tiene en la educación formal de las ciencias, en las intervenciones tradicionales e informales del aprendizaje de las ciencias, en los y las jóvenes como estudiantes y ciudadanos/as, al igual que en la sociedad.
  6. Comunicar los mensajes y resultados del proyecto y permitir la explotación de dichos resultados a través del desarrollo de una guía para educadores y facilitadores que incluya recomendaciones para desarrollo de políticas y futuras investigaciones.

Dentro del proyecto, se impartieron dos talleres de aprendizaje no formal de la ciencia. El primer taller (“Activista I CAN”) se impartió en 4 horas y participaron 90 personas de edades comprendidas entre los 15-16 años. El segundo taller (“En busca de la ciencia”) consistió en una actividad de dos horas con un grupo de 89 estudiantes de entre 14 y 17 años. En este segundo taller mezcló a las y los alumnos de diferentes colegios junto con sus docentes, para hacer la experiencia de intercambio (no solo de información) más enriquecedora. 

En estos talleres se aplicó la Metodología DFC, recorriendo sus cinco fases: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. Durante este proceso, se buscaba identificar retos para generar ideas, crear prototipos, decidir qué pasos dar para pasar a la acción y compartir los resultados.

De acuerdo con los profesores que han acompañado y guiado a su alumnado, se puede decir que este proyecto ha ayudado a que las alumnas y alumnos desarrollen competencias como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la creatividad. Además, al ser un proyecto de larga duración, hacer actividades recurrentes sobre el tema facilitó la motivación y el empoderamiento del alumnado.

Otro de los beneficios de este proyecto reside en que se obtuvo un alto nivel de implicación por parte de profesorado y alumnado, quienes consiguieron llevar las ciencias más allá de los límites que se les confiere a su enseñanza en entornos formales. Sintieron real interés por las ciencias y aprendieron. De hecho, el feedback que los y las participantes han recibido ha sido clave para aumentar el impacto del proyecto en sus vidas. 

Además de la realización de los talleres, Design for Change España ha contribuido dentro del proyecto a la difusión de las actividades realizadas por el resto de partners, así como a la investigación llevada a cabo dentro del marco de la educación no formal. Se han identificado prácticas de aprendizaje no formal de la ciencia en España, se ha entrevistado a facilitadores y se ha llevado a cabo una investigación con alumnado y profesorado de varios centros escolares. Como fruto de esta colaboración europea han surgido varios artículos publicados en revistas de investigación internacionales.

Gracias a este proyecto se ha demostrado una vez más la máxima del Better Together, porque si “Yo Puedo, es contigo”, vista la productiva colaboración entre los partners del consorcio. En DFC España nos embarcamos siempre con ilusión en este tipo de colaboraciones y proyectos, que tienen como objetivo explorar nuevas prácticas de enseñanza-aprendizaje y avanzar en comunidad hacia una educación de calidad.  

Para más información: https://comnplayscience.eu/


Dani Molina: “Ese compromiso con el entorno es algo muy poderoso de Design for Change”

Nos encontramos virtualmente con Dani Molina Martín. Desde la pantalla vemos cómo se reflejan plantas de grandes hojas verdes en las puertas de cristal que tiene detrás. Suena una brisa que, si pudiésemos percibir aromas a través del ordenador, seguro que deja en los labios sabor a sal. Dani está en Marbella: es asesor educativo y de formación del profesorado de la Consejería de Educación en el Centro del Profesorado de Marbella – Coín; encargado, entre otras líneas, de la que concierne a la creatividad.

Desde Málaga, y con un café mediante, responde a las cuestiones de Design for Change España. Como las palabras fluyen con el viento, espontáneamente de la pregunta-respuesta brota el diálogo y, después de dos horas de entrevista, se vislumbran nuevos horizontes comunes.

 

Por Beatriz Alonso

Pregunta: Con más de diez años de experiencia como profesor en Infantil, Primaria y Secundaria; logopeda, maestro y Máster en Inteligencias Múltiples e Innovación Educativa; entre otros, ¿qué hitos destacarías en tu camino en el ámbito educativo y dónde se encuentran tus pasos con Design for Change?

Respuesta: Me gustaría destacar tres hitos muy importantes. El primero es como alumno de Primaria. Encontré algunos profes que hacían propuestas que conectan o que están muy alineadas con Design for Change precisamente, porque tiene que ver con dar voz. Una de las propuestas fue que un profesor puso un tablón en la clase para comunicar, para construir, para hacer lo que quisieramos. Era el año de la guerra del Golfo, y a mí me pareció interesante redactar artículos de opinión sobre lo que estaba pasando. Así, este profesor abrió una ventana de comunicación desvinculada del currículum y de las directrices, y nos dio el poder de comunicar. Como Design for Change, que tiene que ver con empoderar al alumno, porque le da la oportunidad de que cuente, diseñe, transforme… Tuve más profesores de este corte, con los que hacíamos tertulias dialógicas, simulaciones de juicios (de hecho sometimos a juicio al comedor escolar)… Este tipo de propuestas competenciales me marcaron luego también como profesor.

El segundo momento fue como alumno en la universidad. Cuando ves que en Educación Infantil y Primaria hay otras miradas, que son muy respetuosas para la infancia, que ponen sobre todo oído a la voz de la infancia y a lo que les preocupa; además de a la filosofía y al planteamiento de que si se mejora la calidad de vida de los niños y niñas, se mejora la de todos. Consiste en poner el foco en lo pequeño y en las preocupaciones que a veces pueden pasar desapercibidas para los adultos, es decir, ponerte con mirada de niño ante el mundo que, si recordamos, es una mirada de yo puedo cambiar el mundo, porque no conocen límites. Cuando somos niños creemos que podemos transformar. Esa mirada la encontré en algún profesor de la universidad y me hizo dar un salto, sumado a algunas lecturas que hice aquellos años.

Y el tercer momento es de mi etapa como maestro de Infantil y de Primaria. Son muchas veces las que llegas normal al aula y sales con las pilas cargadas. Allí se es consciente de que tenemos mucho que aprender de los niños.

Estos momentos, y aunque sigo formándome, creo que me han construido como maestro y como persona.

Y para concretar, con DFC me encontré gracias a una conversación con Mar Romera, que fue profe mía. Yo ya había leído sobre DFC y visto la charla TED [de Kiran Bir Sethi, fundadora de DFC], pero no conocía a Miguel [Luengo, presidente de DFC España] ni a la organización en España. Ella me dijo que llamara a Miguel. Después de esa conversación, le invitamos a dar una formación aquí en Marbella, y me confirmó la filosofía y la propuesta de Design for Change, fomentado por lo buen comunicador que es, cómo lo siente y cómo lo transmite.

P: Hablando de la necesidad de formación, ¿cuáles son las necesidades de los centros educativos actualmente?

R:  Transformarse, esa es la verdadera necesidad, sea cual sea el momento de cada centro. Porque vivimos en una sociedad líquida y, si no te mueves, te quedas atrás. Vamos muy rápido y tienes que estar constantemente revisando. No solo porque la revisión y la evaluación es imprescindible para la mejora, sino porque además en este contexto líquido tienes que estar todavía más ágil en cuanto a equivocarte. La frase que se de dice mucho ahora es “equivócate rápido”.

P: Y barato, como se dice en Design Thinking.

R:  Y barato, efectivamente. Esa forma de pensar supone implementar el método de la crisálida: hacer un ejercicio de desapego para quitarte la piel vieja, que tiene que ver con prácticas docentes que están muy tatuadas en la historia de la escuela. Ese ejercicio cuesta, porque da vértigo dejar atrás esa piel, pero si se hace ese ejercicio de introspección y se identifican las fortalezas, cuando se da el salto y nos seguimos formando, surge la metamorfosis, como le ocurre a la crisálida: se produce la transformación, que debe ser en equipo. Ese proceso de transformación es la mayor necesidad de los centros educativos.

P: ¿Y cómo mostrar a los centros que sí tienen esa necesidad de transformación sin que se sientan bombardeados por toda la oferta que existe? ¿Cómo hacerles ver que existen metodologías sencillas de implementar y que realmente es una inversión? ¿Cómo facilitar la adaptación al cambio de los centros educativos y su apuesta por los proyectos innovadores?

R:  Una de las claves está en los equipos directivos que generen identidad corporativa, tejido social en el propio claustro, que creen espacios para la reflexión, para construir comunidad, para diseñar un proceso de transformación sostenible y riguroso, conectado con el contexto, con un horizonte compartido con la comunidad educativa. Así, se protege frente al bombardeo metodológico y los grandes esfuerzos de transformación con los que el profesorado acaba agotado, porque a veces se emprenden procesos que no se entienden realmente, y se acaban abandonando. La manera de protegerse solo es con formación; si no, eres vulnerable a toda esta información, y piensas que la primera propuesta que te llega es la mejor; así, rápidamente entras en el ciclo de consumo que coincide con el ritmo de vida que llevamos donde hay pocos momentos de reflexión.

De todas formas, cada centro está en su momento y tiene unas necesidades distintas de transformación: desde cambiar su mirada hacia la infancia a la forma en la que se hace participativa a la comunidad educativa, o transformar algún aspecto metodológico. Cada centro está en su momento de evolución, y tienen necesidades distintas de cambio.

P: ¿Cómo presentar entonces una propuesta metodológica donde se muestre de forma cuantitativa y cualitativa que realmente es útil y beneficiosa para el centro educativo?

R:  En toda propuesta que plantee un cambio es importante el relato, que como bien dices tiene una parte cualitativa. Este relato tiene que ser sencillo. En el caso de Design for Change es bien claro: trabajar con el alumnado desde problemas reales, porque así se les generan tres bloques de beneficios, que tienen que ver con la cohesión, con el tejido social y todas las competencias que se trabajan de manera indirecta cuando se trabaja de forma cooperativa; otro que tiene que ver con el empoderamiento, con el verte capaz de transformar, de mejorar tu entorno, y esto conecta con las competencias de emprendimiento; y el último beneficio tiene que ver con la creatividad.

Además, en la parte cuantitativa, hay que presentar evidencias de impacto, de transferencia, utilizando indicadores homologados y de calidad.

P: Hablando de competencias, ahora que tanta atención se le está prestando al aprendizaje competencial, con esta batería de competencias que se nos muestra: Competencias en Educación, del siglo XXI, para la sostenibilidad, las habilidades de la OCDE, las habilidades blandas… En fin, con todos estos parámetros, bajo tu opinión experta, ¿cómo saber cuáles son las competencias y las habilidades que más necesita desarrollar el alumnado para convertirse en ciudadanía activa, crítica y global?

R:  Hay que simplificar el discurso, lo importante es diferenciar, tanto profesorado como familias incluso, entre contenidos, capacidades y competencias. El contenido es estático y caduco, es un medio; la capacidad es tu poder para hacer algo; y la competencia es el saber hacer en un contexto real, haciendo uso de tus recursos y habilidades. Un ejemplo, imagínate que tienes conocimiento del idioma francés, la capacidad de hablar francés, y además tienes ciertas competencias comunicativas para hablarlo en distintas situaciones. Al final, una competencia es saber hacer algo en un contexto real haciendo uso de tus recursos personales y tus habilidades de todo tipo.

P: Y para tangibilizar el tema de las competencias, ¿cuáles crees se desarrollan con Design for Change?

R:  Como podría decir ‘todas’, voy a priorizar. Hay algo muy bonito en DFC: en la Fase SIENTE se conecta con el problema: “Siéntelo”. Para mí, va más allá del reto, con el que puedo conseguir movilizar al alumnado y provocar reacciones. Aún así, es más poderoso el SIENTE, porque lo sienten como propio, y así nace el compromiso: garantiza que harán todo lo que esté en su mano para resolver el problema.

P: Y esta es la diferencia entre Aprendizaje-servicio y DFC…

R:  Claro, ese compromiso con tu entorno. Pasa igual en Educación: si tú estás comprometido con tu alumnado, vas a buscarte la vida para resolver todo lo que no sepas hacer y te vas a formar para darles respuesta. Ese compromiso con el entorno es algo muy poderoso de Design for Change.

P: Entonces la primera competencia sería ‘compromiso’.

R:  Un compromiso que conecta con el empoderamiento, con el sentirse capaz de transformar, de mejorar el entorno inmediato. Y después estaría el trabajo cooperativo, que es imprescindible en sociedades complejas como la nuestra; empezando por el profesorado. De hecho, hay un estudio que recomiendo siempre, de John Hattie, donde se demuestra que lo que tiene más impacto en el rendimiento académico es el trabajo colaborativo del profesorado. Eso se trabaja seguro con DFC. Después estaría la comunicación, la creatividad, el pensamiento crítico… De hecho, podemos nombrar al laboratorio de investigación educativa de Harvard, donde destacan las cuatro competencias del futuro: comunicar, trabajar en equipo, pensamiento crítico y pensamiento divergente. Todas se desarrollan con DFC porque pone al alumnado en acción.

P: ¿Y Cómo se evalúan estas competencias?

R:  Es un tema muy complejo, y es problema de todo. Si cambias la metodología en el aula y haces cosas muy chulas como experimentos o debates, pero luego pones un examen donde solo se evalúan ciertos contenidos, al final lo otro no vale para nada. Hay que ser más plural en cuanto a herramientas de evaluación, tienen que ser más diversas.

P: En este sentido, entiendo además que hace falta más tiempo para evaluar…

R:  Estás dando justo en la clave de la problemática. Todo esto es muy poliédrico, tiene muchas aristas y no es fácil de interpretar por qué pasa. Y es que el tema del tiempo es real, hay poco tiempo porque hay que hacer una poda de contenidos al planificar, y no se hace: se quiere dar todo con la misma importancia, y no puede porque no hay tiempo. Otro problema que vemos, más en Primaria pero también en Secundaria, es que nos guiamos mucho por el libro de texto, donde a veces hay más, muchísimo más, de lo que se tiene que dar por normativa. Y está bien que hay más contenido, pero ahí el profesorado debe tener criterio para elegir. Al final, se suelen dejar las actividades competenciales porque son más engorrosas: entrevistas, debates, experimentos… Lo importante es que haya equilibrio entre las actividades que se eligen, para que se trabajen todas las competencias. Hay que ser reflexivo a la hora de hacer esta ‘poda curricular’.

P: Entonces, vista la necesidad, ¿cómo podemos ayudar al profesorado con Design for Change?

R: Depende del punto donde esté el centro. Para mí, hay algunas claves en el proceso de transformación metodológica, observar por lo que decida apostar el centro educativo. En este sentido, Design for Change empodera, provoca transferencia de conocimientos… Para mostrárselo al centro educativo, hay que hacer un proceso lo más participativo posible para la comunidad educativa, para que conozcan la apuesta metodológica que ha decidido el centro: “Hemos elegido esta línea porque tiene esta base sólida, etc”. Así, se genera un entorno seguro.

Además, hay que conectar con la propuesta del centro, con su línea: partir de su propuesta y darle dinamismo, para que se proponga acción e investigación al alumnado, y ver qué se trabaja en cada línea, para mostrar que puede ser evaluable por el currículo.

 

Después de una hora sin parar de charlar, se nos ha terminado el café y Dani tiene una reunión con Mar Romera. Decidimos que aún queda mucho que poner negro sobre blanco, así que quedamos en volver a vernos la semana que viene para seguir debatiendo sobre transformación educativa y protagonismo del alumnado.

Y tú, ¿quieres un café con DFC?


Taller I CAN 100% virtual - Fundación Ser Eco 8 y 12-JUL-2021

Qué: una formación para la Fundación Ser Eco y Design for Change República Dominicana.

Cuándo: 8 y 12 de julio.

Dónde: evento online (cerrado).

¿Quieres organizar un Taller I CAN 100% virtual? Entra en https://dfcspain.org/formaciones/ y te contamos cómo hacerlo.


¡Súmate a las rutinas del bienestar con Design for Change!

Por Carmen Rodríguez, Elena Bretón y Paula García.

En Design for Change España sabemos que hay que crear espacios conscientes para dedicarle al bienestar; sino, la vorágine del día a día nos desconecta de nosotros/as mismas. Ahora que ya se han terminado las clases y podemos disfrutar de algo más de tiempo, lanzamos “Rutinas del bienestar”: una sencilla a la vez que efectiva rutina diaria recorriendo la esencia del proceso metodológico DFC. 

La experiencia construyendo bienestar que hemos adquirido participando en el proyecto europeo H2020 IN-HABIT que moviliza recursos infravalorados (cultura, alimentación, vínculos entre el ser humano y los animales y el medio ambiente) en cada una de las cuatro ciudades piloto (entre ellas una española, Córdoba, para aumentar la salud inclusiva y el bienestar, centrándose en el género y la diversidad), y en el proyecto Enrichment. By Design de Riverside Learning Center de Riverside School, el colegio I CAN de Kiran Bir Sethi (Enrichment. By Design en España consiste en una formación en DFC para diseñar experiencias para el bienestar de los y las docentes, no solo como profesionales sino también como personas), unida al agotamiento general que hemos observado este curso, nos ha movido para diseñar esta iniciativa.

Dicen que si haces algo de forma constante durante 21 días, estas prácticas se convierten en hábitos; por lo tanto, ¿qué mejor momento que el verano para incorporar nuevas dinámicas? De esta manera, cuando empiece el próximo curso no habrá quien te pare y podrás transmitir tu energía renovada en tu centro educativo. Porque ya sabes que “Revolucionar tu aula es de buena educación”.

 

LAS RUTINAS DEL BIENESTAR

El primer momento del día, levantarse, es bastante importante ya que muchas personas según la forma en la que se despierten, dejan que ese sentimiento rija todo su día sin pararse siquiera a analizarlo. Te proponemos que lo primero que hagas en el día sea analizarte: SIENTE cómo te has despertado y el entorno en el que estás, y acepta lo que tienes. Dale prioridad en este momento a ti y a tus emociones. Procura no encender el móvil hasta terminar.

A la hora del desayuno, cuídate eligiendo alimentos nutritivos que vayan a darte fuerza para afrontar el día y, a ser posible, de origen ecológico para cuidar la sostenibilidad del planeta. En el proyecto IN-HABIT, más en concreto en la ciudad de Riga, se promueve este consumo ecológico de alimentos para fomentar el desarrollo sostenible. Recuerda ser siempre consciente de cuánto aportan los pequeños detalles, aprécialos y obsérvate. SIENTE qué hacen los alimentos en tu cuerpo.

Después, cambia tu energía inicial del día a base de moverte un poco. Escucha a tu cuerpo. Según el día, haz lo que mejor te vaya a sentar: un poco de yoga, unos estiramientos o algo de meditación. Hacer un poco de ejercicio por la mañana le vendrá muy bien a tu cuerpo para estar bien contigo misma/o primero, y luego con los/as demás.

En el momento de salir de casa, qué mejor forma de hacerlo que caminando o en bici, como se fomenta en Nitra, otra ciudad IN-HABIT. Si es necesario utilizar medios de transporte, elige uno que sea lo menos contaminante posible optando por el transporte público. Durante el trayecto, dedica un tiempo a fijarte en los pequeños detalles y sé lo suficientemente creativo/a e IMAGINA cómo te alegrarán. Cree que será un buen día, pues al cerebro le encanta tener la razón. IMAGINA nuevos retos que puedas proponerte trazando un plan de acción para el día. Elige las mejores soluciones a tus ideas y decide ponerlas en práctica. Recuerda que solo es un prototipo, mañana tendrás tiempo de mejorarlas con tus aprendizajes. 

Próxima estación: tu lugar de trabajo. Llega la fase ACTÚA: pasa a la acción y conecta con tus compañeros/as. A veces tenemos la sensación de no conocerles, y es que para ello, necesitamoms conversar. Al interactuar con ellas/os, recuerda: no les juzgues y sé humano/a (HumanE”). Sigue los 5 valores de la Filosofía DFC que nos muestra Kiran Bir Sethi: Empatía, Ética, Excelencia, Evolución y Elevación. Escucha y habla con intención. Toma la iniciativa para crear nuevos modelos de trabajo conjunto, como ya fomenta en IN-HABIT en Córdoba. Ten presente que si quieres aprender a cuidarte, debes dejar que los demás te cuiden, porque nos necesitamos mutuamente: si yo puedo, es contigo. 

En el siguiente momento del día, resérvate un espacio para ti y la gente a la que quieres. Dedícate tiempo para realizar una actividad que tengas ganas de aprender, como por ejemplo: pintar, hacer deporte, tocar algún instrumento, practicar la jardinería… De hecho, podéis organizar escapadas entre profes a granjas, invernaderos, museos o exposiciones, para, de acuerdo con IN-HABIT y siguiendo el ejemplo de la ciudad de Lucca, crear comunidad mientras contribuís al bienestar de vuestra ciudad. 

Antes de finalizar el día, pasa un tiempo agradable con tus seres queridos, ya sea tu familia o tus amistades. COMPARTE los momentos del día con ellos/as. Cena, por ejemplo, con tu familia y contaros cómo ha ido vuestro día. Recuerda escucharles de manera consciente e interésate por sus problemas. Descubrirás que también ellos/as se pondrán en tus zapatos. De esta manera, os cuidáis mutuamente los unos a las otras, contribuyendo de manera positiva al bienestar de todos/as. Asimismo, si quieres, también puedes conectarte a tus redes sociales, ya que las tecnologías te permiten acercarte a las personas. 

Y para terminar tu día, cuando te vayas a acostar, dedica un tiempo a reflexionar acerca de qué has aprendido a lo largo del día. De esta manera, mañana será mejor. Da las gracias por disfrutar de un día más de vida. No intentes justificar tus actos. Has hecho lo que has podido. Agradece todo lo que las personas de tu entorno te han aportado. Para acabar, busca una palabra que defina tu día. Esta síntesis es el colofón de la evaluación más la evolución, ya sabes, ¡EVOLÚA!

Esperamos que te animes a integrar cuantas más rutinas, mejor, en tu día a día. Disfruta de una rutina del bienestar DFC completa e incluye todas las prácticas que consideres que te pueden ser útiles. Recuerda que todo es un proceso, y que los puedes ir integrando poco a poco y si algún día no lo puedes cumplir no pasa nada, ¡siempre habrá un mañana para volver a intentarlo!


"Design for Change aporta un valor añadido enorme a NATIVES"

En NATIVES dicen que “la nueva revolución en la educación no es la tecnológica, sino es aquella que tiene la valentía de construir un mundo más humano, honesto y comprometido”; en Design for Change España sabemos que “Revolucionar tu aula es de buena educación”.

El modelo NATIVES es el resultado de 10 años de experiencia en innovación y sostenibilidad y 2 años de experimentación en 37 escuelas Escuelas ubicadas en más de 11 países y en 4 continentes, con mas de 30.000 jóvenes actuando en mas de 100 proyectos. Design for Change es un movimiento global presente en más de 70 países. Desde su nacimiento en 2009, utiliza el Design Thinking como base de su metodología para llevar el diseño al aula y conseguir que niños, niñas y jóvenes se formen como ciudadanos/as activos y responsables. En la Metodología DFC  se han formado más de 6.000 personas, y se han desarrollado 700 proyectos protagonizados y liderados por 30.000 niños, niñas y jóvenes.

NATIVES es la perfecta combinación entre la dimensión humana y un entorno de trabajo digital con dos elementos claves: Una Plataforma Digital y un Servicio de soporte y acompañamiento. Las Escuelas NATIVES trabajan en un entorno ágil, eficaz y sencillo basado en las 4 Etapas del Ciclo NATIVES: “Aprenden” sobre los principales retos en Sostenibilidad, se “Inspiran” de otras Escuelas que se enfrentan a proyectos similares, “Actúan” desarrollando sus propios proyectos y miden y son conocen los “Impactos” que están generando.

DFC España entrevista a Lucía González Navarrete, Fundadora de NATIVES, para explicar la creación de la alianza con DFC España.

 

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Dónde se encuentran NATIVES y Design for Change (DFC)?

Respuesta: Esta pandemia nos ha traído cosas positivas, como por ejemplo, acelerar la generación de contactos de valor. Concretamente, el principio de esta conexión surge con las Escuelas Nazaret, puesto que mi hija va al Colegio Montserrat. La Madre Montserrat del Pozo [una de las docentes e innovadoras educativas más reconocidas y respetadas a nivel internacional] me pidió que desarrollase el Programa “Nazaret Cuida”. Una vez que estaba inmersa en el proceso, en pleno confinamiento, mantuve una videollamada con Miguel [Luengo, presidente de DFC España], donde me explicó toda la historia de DFC. Entonces vimos que el programa funcionaba bien y traía esperanza; así que lo ampliamos y compartimos. Después, decidimos crear NATIVES [un Modelo de Transformación Integral Sostenible] con unas herramientas muy concretas. Después de un proceso de experimentación, decidimos que era el momento de volver a hablar con Miguel para ver cómo caminar juntos, porque compartimos visión y valores para sumar y acelerar que el cambio sea haga realidad y los jóvenes sean los protagonistas.

P: En vuestro Manifiesto sostenéis que “estamos ante una oportunidad histórica para solucionar los retos de nuestro mundo” y  que “el Cambio es Aquí y Ahora y solo podremos superarlos si los afrontamos en modo colaborativo. ¿Cómo facilita NATIVES que las nuevas generaciones protagonicen el cambio?

R:  Hemos comprobado, porque venimos de un entorno experimental empírico con las Escuelas Nazaret que es posible responder a la pregunta: “Cómo conseguir que los jóvenes se empoderen”. La conclusión es: aprendizaje de alto nivel, porque es en estas edades cuando pueden adquirir conocimientos elevados, conetándoles con otras escuelas y con centros superiores: universidades, centros innovadores… donde se genera y reside el conocimiento experto. Así, se les permite experimentar, vivir experiencias que empoderan, con las que entienden que forman parte de una comunidad y del mundo. NATIVES les da las herramientas y la estructura. En este sentido, Design for Change aporta un valor añadido enorme a NATIVES sobre cómo se crea un proyecto, cómo se mide, cómo impactaLa implementación del proyecto realizado a través de la fase Actúa de la Metodología DFC facilita que adquieran competencias y habilidades que les serán demandadas en el futuro, por lo que es una gran oportunidad que las escuelas ofrezcan el modelo transformador NATIVES enriquecido con Design for Change.

P: ¿En qué va a consistir esta colaboración? ¿Qué frutos se esperan?

R:  Dentro del ciclo NATIVES en el ACT empujamos con cariño a las escuelas para que se responsabilicen y hagan sus proyectos. Hasta ahora no teníamos herramientas para darles el conocimiento superior para diseñarlos. El poder contar con DFC es sin duda garantía de éxito para luego acompañar y medir los impactos. Esta nueva etapa será mucho más sólida. Sabemos que en septiembre muchas escuelas incorporarán NATIVES y DFC será otra palanca de impulso gracias a su metodología que se utiliza en todos los aspectos de la vida.

P: Para universalizar esta transformación de la que hablamos, ¿con qué organizaciones ya colabora y se alía NATIVES?

R:  Desde el inicio, la colaboración es la clave, porque así nace NATIVES: somos fieles defensores de enterrar la palabra competencia. La ventaja empresarial viene de la colaboración para crear soluciones diferentes e innovadoras. En las cuatro etapas del ciclo NATIVES se requiere la colaboración de agentes clave y expertos, es vital para su funcionamiento. Desde que lanzamos la iniciativa, estamos atentos a abrirnos a los agentes que pueden aportar, con su estilo, su conocimiento… Y siempre de manera altruista y solidaria. Contamos con muchos ejemplos, como Nazaret Global Education; Tag Action, una organizacion internacional donde colaboran personajes que a nivel mundial trabajan en acciones de cambio climático; o New European Bauhaus, una iniciativa de la presidenta de la Comisión Europea para crear espacios hermosos y sostenibles para todos y para todas. En referencia a esta última colaboración, NATIVES ha sido elegida como iniciativa de referencia y forma parte del grupo de partners oficiales.

También contamos con empresas internacionales como Casio (División Educativa), la Universidad de Deusto con el Programa Inspira STEM para la promoción de las vocaciones científico tecnológicas entre las niñas; o Sistema THEAD para el desarrollo de proyectos de base tecnológicos vinculados a los ODS. Todos los roles representados en estas alianzas son complementarios y con sus conocimientos nutren el aprendizaje de los chicos y chicas que conforman el movimiento NATIVES.

P: ¿Qué tiene que hacer una escuela para convertirse en un “escenario de transformación” con NATIVES?

R:  Tener ganas. Cambiar el mundo no es una imposición ni una actividad extraescolar: que una escuela quiera integrar NATIVES significa que la comunidad educativa tiene la sensibilidad y los valores, y quieren que el cambio sea una prioridad. Es una convicción.

P: ¿Y si no existe esa convicción?

R: Si no la hay, aquí estamos para convencerles de la necesidad de crearla. A partir de ese momento, el proceso es sencillo, se lo explicamos y nos ponemos manos a la obra: la formación en sostenibilidad, qué es NATIVES, el modelo, la plataforma, como medir resultados… Las Escuelas se forman y se capacitan tanto en la dimensión NATIVES (Modelo, Plataforma, etc.) como en la dimensión operativa y técnica para la definición e implementación de proyectos; cuentan con un Equipo de Soporte Experto que acompaña a la escuela en todo el proceso; se benefician de las alianzas y colaboraciones con actores claves en sostenibilidad e innovación; y tienen acceso a financiación para la puesta en marcha de sus proyectos.

Con este servicio, les mostramos que los chicos y chicas son el motor y la comunidad educativa se forma en base a 4 talleres. Después se definen los proyectos y se les acompaña durante 3 meses. Luego empezamos a jugar: les ponemos en contacto con otros coles, con organizaciones… y seguimos acompañándoles para mantener viva la llama y no dejar de caminar en la aventura de Cambiar el Mundo.

Porque los coles necesitan humanidad y cariño, ahora más que nunca. Necesitan reposicionar la educación. Les acompañamos hasta que entiendan el beneficio, porque lo que hagan los chicos y chicas lo van a hacer bien, está en su ADN, solo necesitan acompañamiento, experiencia y cariño, es definitiva, crear en ellos.

P: ¿Qué cambios habéis observado en las 40 escuelas que ya trabajan con NATIVES?

R:  La palabra común es esperanza. Les ha vuelto a dar fuerza y ha puesto en valor su misión como educadores: entre sus manos tienen a jóvenes clave para la sociedad, porque son el presente. Les ayudamos a que pongan en valor los contenidos y le den sentido e intencionalidad a aquello que ocurre en el aula.

A nivel operativo, las escuelas han puesto en marcha proyectos multidisciplinares en el marco de los ODS, lo que conlleva un fortalecimiento de la red, porque se miran entre ellos y ven que pueden aprender entre centros. Así, se le da sentido con proyectos que transforman la comunidad local. Hemos observado cómo a los jóvenes les brillan los ojos porque aplican los conocimientos de clase y eso les ilusiona. Y es que “aprendemos en lo que nos gusta”: el aprendizaje solo ocurre cuando hay pasión. Eso es lo que ocurre cuando hacen proyectos: el potencial es brutal porque eres tú mismo quien avanza, no son imposiciones. En definitiva, las inteligencias múltiples aplicadas a los retos del mundo, que es tremendamente amplio, con retos tan holísticos que hay campo para que todas las chicas y los chicos puedan actuar.

P: Concretamente, ¿cómo se trabajan los Objetivos de Desarrollo Sostenible en NATIVES? ¿Cómo se integra la sostenibilidad en el currículo?

R:  Desde que creamos el modelo de transformación a nivel teórico, vimos la necesidad de hablar en el lenguaje del mundo de la transformación. La razón es que para tener un diálogo común entre las empresas y las organizaciones con la educación hay que hablar de igual a igual. En NATIVES todo está conectado con los ODS que marca la Agenda 2030. Desde los 4 pilares del ciclo NATIVES hasta apoyar a los coles para que integren los contenidos y las competencias que se adquieren dentro del currículo por edades, pasando por el diseño de los proyectos. A largo plazo, queremos que NATIVES que sea evaluable y acelerar el proceso, que las administraciones vean que ya se está haciendo, que es posible evaluar por proyectos. Contamos con guías de países como Australia donde ya está integrado como curricular.

P: Y, para terminar, ¿qué personas os inspiran y apoyan?

R:  Muchas, muchísimas. Me inspiro cada día: conecto, leo, veo vídeos cada vez que tengo un segundo. Francesco Tonucci es un referente absoluto, María Montessori con la defensa absoluta de la infancia que puede hacer grandes cosas, Kiran Bir Sethi… Esas son las personas que nos inspiran. Y tantos Maestros y Maestras  que hacen magia cada día en las Escuelas y logran que el aprendizaje suceda a pesar de los muchos obstáculos con los que se topan, y los niños y las niñas, quienes más me inspiran son ellos y ellas. Hay que dejarles aportar su mirada, su voz. Son el vector y el motor. Tienen un mundo increíble en su cerebro: su apreciación en tan amplia que mezclan todos los mundos. Y así seguimos, siempre en aprendizaje.

 

Para profundizar en el modelo NATIVES, entra en su web y descárgate su dosier. Y si quieres saber más sobre la colaboración entre NATIVES y DFC España, entra en este enlace.


Profes, vuestro esfuerzo este curso merece cinco estrellas

“Gracias Design for Change por hacer la labor del docente tan bonita y creer en nosotros. Un impulso de energía para el final de curso”. Montse Moragues, profesora del Col·legi Sant Josep Teresianes (Gràcia)

 

Por Paula García, Carmen Rodríguez, Elena Bretón y Beatriz Alonso

Todos los finales de curso siempre son, cuanto menos, intensos. Este año, además, ha sido una gran prueba de fortaleza, una carrera de resistencia para toda la comunidad educativa, con todas las limitaciones y la presión. 

“Presión, en este curso ha habido mucha presión”, es el comentario generalizado entre los y las miembros del profesorado. “Parece como si este año no hubiera habido sitio para la innovación; solo para los ‘No os toquéis’ y los ‘No os paséis el libro”. No, no, no… Un ambiente donde la sensación constante es “que se estaba acabando el mundo y no se podía hacer nada”, explica Isabel Carrillo, profesora del Colegio Carmelitas de Ourense. 

Finalmente, las y los profes habéis demostrado que “Sí se puede”, que sacáis energía de donde parece que no la hay (será del brillo en los ojos de vuestro alumnado que habéis cultivado durante años con ese cariño y dedicación que os caracteriza) y que habéis conseguido que los y las jóvenes consigan los mejores resultados posibles. “Estamos cansadas, agotadas; pero al final todo salió bien”, asegura Isabel.

 

 

En Design for Change España hemos intentado hacer todo lo posible para acompañaros, a todos los y las profes que utilizáis DFC en vuestra aula, y ofreceros las herramientas que sabemos que os pueden ayudar en vuestro día a día; porque, como asegura Eva Cazalla, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Salamanca: “DFC ayuda a crear sinergias muy especiales” y “desarrolla las relaciones entre el alumnado y les cambia su visión del mundo”. 

Este curso, más que nunca, ese cambio de mirada era imprescindible para adaptarse a la nueva realidad. Por eso queremos rendiros homenaje, profes, y daros las gracias por conseguir que vuestras alumnas y alumnos hayan sido los protagonistas de su aprendizaje, generando por ejemplo redes de colaboración tan necesarias, como la que se ha creado entre el colegio de Montse y el de Eva con el proyecto UBUNTU: Yo soy porque nosotros somos. 

Y es que en un momento como el que vivimos resulta casi imprescindible aprender a utilizar metodologías activas en el aula, para facilitar que el alumnado desarrolle sus capacidades dando lo mejor de sí mismos/as al ritmo que su capacidad de aprender a aprender aumenta. Para facilitar un proceso learning by doing como Design for Change, en la organización ofrecemos formaciones diseñadas para que el profesorado exploréis otra forma de interactuar con el alumnado, poniéndoles en el centro de su propio aprendizaje, haciéndoles visibles y demostrando que sus aportaciones son importantes. Niños, niñas y jóvenes tienen una visión del mundo que es relevante y necesaria. Solo necesitan una oportunidad y un método para poner en práctica sus propias ideas y cambiar el mundo. 

Para que este proceso ocurra, el profesorado (los “magos y magas” de la Educación), tenéis una labor crucial. En DFC España somos conscientes de que revolucionar la Educación conlleva  una gran responsabilidad. Es un gran reto. Por esta razón, apostamos por los y las docentes, proporcionando recursos para revolucionar el aula, convirtiéndola en un espacio donde generar experiencias de cambio, donde se ofrezca al alumnado clases llenas de dinámicas para desarrollar habilidades que les conviertan en personas proactivas y creativas siguiendo el proceso metodológico DFC: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. 

Ahora, en esta recta final del curso, llega el momento de “evoluar”, es decir, de evaluar y evolucionar. Independientemente de los resultados, es tiempo de pararse y reflexionar, después de un año muy intenso, puesto que de estas situaciones se pueden sacar grandes aprendizajes. Con la metodología DFC se facilita ese proceso, prestando especial atención a tres preguntas clave:

  • ¿Qué debería dejar de hacer para el curso que viene?
  • ¿Qué debería seguir haciendo?
  • ¿Qué debería empezar a hacer?

Evidentemente, cualquier profesor/a quiere que los resultados de sus alumnos y alumnas sean satisfactorios, después de todo un curso transmitiéndoles sus conocimientos. Por ello, es necesario recibir formación continua, para llenar la mochila docente de estrategias que sin duda serán necesarias para afrontar el próximo curso de manera distinta, con una adaptación al cambio más desarrollada que permita unas clases más flexibles donde la empatía y la creatividad para resolver retos de forma ágil estén siempre presentes. 

Para conseguirlo, y quizá ya en septiembre después del merecido descanso, en DFC España ofrecemos formaciones para seguir revolucionando las aulas:

 

Taller I CAN 100% virtual

Dos sesiones de dos horas cada una dirigidas a profesionales del ámbito de la educación y del tercer sector. En la enseñanza de hoy en día, es fundamental facilitar el empoderamiento de los y las jóvenes para que crezcan y se conviertan en ciudadanos/as activas y responsables. Para ello, es importante que sepan comunicarse con los demás y que aprendan a trabajar en equipo. Por eso, en este taller, podrás aprender herramientas que sirven para conectar, interactuar y colaborar. Si asistes a este taller o contratas la formación para tu centro educativo, podrás experimentar la Metodología DFC y, a su vez, aprender a facilitar el proceso DFC 100% online con niños, niñas y jóvenes, pasando a la acción y resolviendo problemas de forma ágil. 

 

Taller de facilitación virtual

La digitalización lleva años pisando fuerte y usarla en el aula se veía como una innovación, pero ahora se ha convertido en una necesidad. Si algo positivo podemos llevarnos de la situación actual es sacarle el máximo partido a la tecnología y combinarla con las metodologías que ya utilizas en aula para que tus clases sean más dinámicas. En este taller, aprenderás cómo las clases online no son un obstáculo, sino una oportunidad para formar al alumnado y facilitar su motivación durante el curso. Les aportará las herramientas necesarias aprendiendo a diseñar y sacar el máximo provecho a las clases combinando teoría y actividades prácticas.

 

Curso online en Design for Change

Una formación de 30 horas para aprender a facilitar el proceso DFC de forma individual con actividades para compartir en grupo y recibir feedback constructivo. Como ejemplo, de febrero a mayo de 2021, impartimos este curso al Centro del Profesorado de Jaén para 40 docentes, con el objetivo de desarrollar estrategias que les ayudasen a gestionar el cambio y a diseñar soluciones conjuntas con el alumnado. Con DFC, han adquirido herramientas para afrontar los retos de esta nueva era escolar.

 

“Especialista en proyectos DFC” y “Profundizando en la técnica de la Metodología DFC”

Por un lado, un taller de 4 horas donde se analizan proyectos DFC realizados por el profesorado y el alumnado, con el objetivo de aprender de los errores cometidos y de reforzar las buenas prácticas. 

Por otra parte, un segundo taller de 3 horas, que debido a  sus características  y para dar mayor flexibilidad a su realización, se puede hacer todo seguido o se puede dividir en 3 bloques de 1 hora cada uno. 

En cada bloque se trabaja una fase de la Metodología DFC, prestando especial atención a los pasos y acciones más complejas que requieren de una explicación más profunda para su completa comprensión, así como de la práctica para ser ejecutados de manera óptima. Se aprende a desarrollar correctamente la divergencia, la convergencia y la  síntesis (a través de actividades prácticas); se adquieren nuevas dinámicas para fomentar la ideación; y se aplican nuevas técnicas de prototipado. 

Con estas dos formaciones se facilitará la motivación del profesorado para realizar nuevos proyectos DFC con su alumnado, se adquirirán nuevas herramientas para trabajar tanto virtual como presencialmente en el aula, se trabajará en equipo con otros docentes (fomentando así las relaciones personales y la cercanía) y se analizarán los proyectos hechos hasta el momento. Así, se contribuirá a que el profesorado se sienta apoyado en sus buenas prácticas y aprenda de los errores gracias al feedback constructivo.

 

“Porque hay un rayo de esperanza”

Estas son las palabras que destaca Isabel Carrillo para seguir utilizando DFC en su aula. En este final del curso más complicado que podemos recordar, os invitamos a probar DFC si aún no lo habéis hecho y a “regalar” formación en DFC al profesorado de vuestro centro si formáis parte de un equipo directivo

En DFC España sabemos que en vuestra “evaluación final” todo el profesorado habéis conseguido 5 estrellas. Os merecéis un premio 😉


Design for Change España anuncia el nombramiento de una nueva Junta Directiva

Decía el otro día el presidente de DFC España, Miguel Luengo, que “Design for Change es vida”. Y como cualquier organismo vivo, está en constante cambio, pasando por diferentes etapas de crecimiento. Podríamos decir, en palabras del antiguo vicepresidente, Natxo Alonso, que “la organización está llegando ahora a su juventud con un puntito de madurez que la lleva a explorar”, puesto que ya han pasado diez años desde que nació en España.

Cada época de la vida está marcada por ciertos caracteres: hay momentos que se necesita optimismo y energía para sacar ganas cuando ya no se sabe ni de donde, otros en los que es vital encontrar la sostenibilidad económica, e incluso donde es importante aprender a hacer las cosas de otra manera para sobrevivir… En DFC España hemos pasado por todas estas fases (y por muchas más) a lo largo de esta década. Hoy, empieza una nueva etapa.

Design for Change España anuncia el nombramiento de una nueva Junta Directiva, gracias a un cambio de estatutos que permite pasar de tres a cinco miembros, con el objetivo de aportar perfiles que enriquezcan la organización y aporten nuevas visiones y conocimientos, abriendo nuevos caminos y facilitando alianzas. La Junta Directiva está compuesta por:

Miguel Luengo, presidente

Un “Despertador de Sueños” a quien le encanta el trabajo con las personas. Ingeniero Industrial por la ETSII Madrid, trabajó durante 13 años como consultor en una compañía internacional, hasta que en 2011 encontró su verdadera pasión con DFC.

Victoria de Pereda, vicepresidenta

Durante 20 años ha combinado su trabajo como diseñadora y consultora con la educación, que considera palanca fundamental para el desarrollo y la transformación social. Directora de Sostenibilidad los últimos 10 años en el IED, actualmente es consultora en Sostenibilidad, Innovación y Diseño.

Mercedes Pereda, vicepresidenta

Licenciada en ciencias biológicas, máster en dirección de centros educativos, profesora y directora de colegio en la Institución Educativa SEK. Actualmente es asesora en colegios del IB, siempre con el objetivo de apoyar para desarrollar un pensamiento crítico y disruptivo para enfrentar desafíos y forjar un mundo mejor.

Pedro Alonso, vicepresidente

Apasionado del juego y de la educación, es psicomotricista relacional y profesor de mindfulness y de compasión. La Sala de Psico es hoy ese espacio mágico que le conecta con él mismo y con lxs niñxs a través del juego. Formado en la d-school de Stanford, inició DFC en España en 2010 junto a Miguel, Nuria y Natxo.

Mónica Cantón de Celis, secretaria

CEO de DFC Global de 2018 a 2020, fue coordinadora de DFC España, y actualmente es directora del proyecto Casa Betania. Ha sido directora de Voluntariado y Formación y de Captación de Fondos y Asuntos jurídicos y patrimoniales en Cruz Roja León y secretaria de Cruz Roja Cádiz.

Agrademos de corazón a Natxo Alonso y Noura Blanco, anterior vicepresidente y secretaria respectivamente, su apoyo incondicional hasta en los momentos más complicados y toda su trayectoria en la organización; mientras Noura nos desea “perseverancia, fortaleza y ánimo” en esta nueva aventura.

Deseamos que esta nueva etapa sea muy fructífera y traiga nuevos retos, como comenta Victoria, que sea “una fase de progresión”, con “ilusión por hacer grandes cosas”, como destaca Mercedes. Y para ello, se necesita “mucho trabajo”, señala Pedro. Así que, como dice Mónica: “Vamos a por ello”.